Centro Naval volvió a ser noticia por un hecho lamentable que ocurrió en su institución, el sábado 25 de julio, cuando la bocha descansaba por las vacaciones de invierno, un visitante del predio recibió un balazo en su brazo que derivó a una posterior operación y la poca respuesta del Tiro Federal en la investigación.
Proteger la vida sobre el juego: la decisión de parar la actividad
El deporte ha quedado momentáneamente en pausa por una premisa que debería ser incuestionable: la integridad física de las familias y de los deportistas que habitan el club. Tras este grave episodio -que revive un antecedente ocurrido en 2021, cuando una jugadora de Mami Hockey resultó golpeada en una rodilla por otro proyectil-, la Comisión Directiva de Centro Naval, con el respaldo unánime de sus subcomisiones, tomó una postura tan drástica como responsable: suspender las actividades en el predio mientras la línea de tiro lindante continúe operativa sin las garantías necesarias.
No se trata de una actitud contra la práctica de otra disciplina ni de alimentar un conflicto entre instituciones vecinas. Como señalan desde la dirigencia, la convivencia siempre ha sido armónica. Sin embargo, el problema radica en una anomalía de seguridad que emergió tras la relocalización del predio vecino y que exige una respuesta técnica y judicial urgente antes de que la situación pase a mayores.
La postura de Centro Naval y Liceo Naval (institución que comparte el uso de las instalaciones) expone un criterio directivo impecable: la seguridad está por encima de cualquier competencia. Sin embargo, ese sentido de la responsabilidad hoy choca contra los tiempos de la justicia y la rigidez de los reglamentos deportivos. "Nosotros no vamos a poner en peligro a ningún jugador, persona, ni a ninguna familia por un deporte. Esto excede todo", sintetiza Matías Coletta, responsable de la Comisión de Hockey de Centro Naval.
¿Qué dice la AAHBA a todo esto?
"Desde nuestra parte nos estamos moviendo por todos lados, desde ver posibilidad de conseguir cancha, hasta pedir la suspensión de actividades en la AAHBA, que nos reprogramen la fecha, pero ya nos avisaron que no está dentro del marco normativo del Boletín A, una reprogramación por este tema, cosa que me parece un montón", comentó Coletta.
La urgencia de respuestas concretas
Cartas documento, diálogos institucionales y denuncias en fiscalía. La dirigencia ha agotado cada instancia formal para advertir sobre el hallazgo repetido de plomos en los campos de juego. La respuesta del predio lindante, hasta el momento, ha sido el silencio. La comunidad de Núñez no pide el cierre definitivo de una entidad vecina. Pide, de manera tan sencilla como urgente, la garantía de que un deportista o un socio no esté expuesto a una falla de infraestructura ajena. Hacerle honor al testimonio de quienes hoy gestionan esta crisis es visibilizar su prudencia: la de un grupo de dirigentes que prefirió asumir el costo logístico y deportivo de pausar su casa antes que arriesgar la vida de una sola persona. La pelota hoy está del lado de las autoridades y de la justicia; actuar a tiempo es la única garantía para recuperar la normalidad.
