Quince jugadores del Inter fueron convocados para representar a sus países durante los últimos quince días, pero el más joven de los Capocannoniere de la Serie A en 38 años no estaba entre ellos. Mauro Icardi celebró su cumpleaños número 22 pateando 22 goles en la liga la temporada pasada, lo suficiente como para terminar en la parte superior de la tabla de goleadores junto a Luca Toni y, sin embargo, eso no fue suficiente para convencer a los entrenadores de la Argentina que estaba listo para una convocatoria internacional.
Ha jugado una sola vez para la Albiceleste, haciendo un breve cameo desde la banca frente a Uruguay en 2013. En parte, es una víctima de las circunstancias. Su nación ha sido bendecida con una sobreabundancia de talentosos atacantes como Sergio Agüero, Carlos Tevez, Ángel Di María, Gonzalo Higuaín, Javier Pastore, Ezequiel Lavezzi y, por supuesto, Lionel Messi (aunque este último no estuvo disponible para esta última ronda de partidos debido a una lesión).
La causa de Icardi, sin embargo, también podría haber sido dañado por su vida amorosa. Él dirá que sólo siguió su corazón al iniciar una relación con Wanda Nara, ahora su esposa y madre de su hija, pero para su excompañero de equipo y exesposo de Wanda, Maxi López, su relación nunca será nada menos que una gran traición.
Independientemente de lo mucho que el entrenador de Argentina, Tata Martino, insista en que selecciona sus equipos basándose exclusivamente en el mérito futbolístico, esta saga ha coloreado su percepción del delantero del Inter. Como él mismo dijo en una entrevista con la Gazzetta dello Sport en marzo, "Si me preguntas si me gusta el comportamiento de Icardi, te diré que no".
No es que el jugador parezca demasiado preocupado por sus perspectivas internacionales. Icardi ha hablado de querer representar a la Argentina, pero a menudo en términos distantes, como si pensara que es algo de qué preocuparse más adelante en su carrera. Durante una entrevista con el Corriere dello Sport este verano, afirmó que le gustaría ganar representando a su país "después de haber logrado grandes satisfacciones con el Inter".
Tales palabras sólo pueden haber caído bien en Appiano Gentile, el campo de entrenamiento de los nerazzurri. La continua ausencia de Icardi en la selección argentina le viene muy bien al Inter, ya que le permite evitar los riesgos individuales de lesiones y el cansancio que acompañan a los recesos internacionales como el que acaba de pasar -- cuando de lo contrario hubiese tenido que hacer un viaje de ida y vuelta de 15,000 millas para jugar dos partidos en seis días.
Y si alguna vez hubo una semana en la que el club pretendiese tener cerca a su delantero, esta sería la misma. El domingo, el Inter enfrentará a la Juventus en el Derbi de Italia más importante durante años. Puede que no haya un jugador en toda la Serie A que disfrute tanto de jugar con los bianconeri como lo hace Icardi.
Como él mismo dijo durante una entrevista reciente, "Cada vez que toco la pelota contra la Juve, entra en el arco". Puede que eso no sea estrictamente exacto, pero él ha marcado en cada uno de los cinco partidos que ha jugado contra ellos en su carrera profesional hasta la fecha. Su record contra la Juventus se sitúa en un gol por cada 64 minutos que está en el terreno de juego, algo notable.
Esta racha comenzó en circunstancias improbables en enero de 2013. En representación de la Sampdoria en lo que fue su primera temporada en la máxima categoría italiana, Icardi anotó dos veces en una victoria tras una remontada por 2-1 en el Estadio de la Juventus. Su equipo había estado un gol abajo y jugó con un hombre menos después de media hora de juego.
"Deberías darme las gracias", Gigi Buffon le gritó a Icardi en el túnel fuera de los vestuarios después, haciendo referencia al error que había cometido al dejar que el gol del empate se retorciera debajo de sus manos camino al fondo de la red. Pero tal como Icardi se apresuró a señalar, hubo muy poco que el portero podría haber hecho ante su segundo, que pegó con fuerza feroz al techo de la red.
Buffon estuvo ausente en la reunión siguiente mientras que el equipo lo hizo descansar después de haberse asegurado el Scudetto. La Samp los golpeó de nuevo e Icardi hizo el gol final en un triunfo por 3-2. El gol no fue menos disfrutado por el hecho de Marco Storari estuviese entre los palos. Recientemente le preguntaron si los goles marcados ante Buffon se sentían más especiales e Icardi respondió: "Yo no miro demasiado esas cosas. Los porteros son todos iguales".
La Juventus estuvo entre los clubes que mostraron interés en ficharlo de la Sampdoria en el verano de 2013, pero el Inter actuó con decisión para apoderarse de él por €12 millones. Su primer gol con su nuevo club llegó, inevitablemente, en contra de los bianconeri en un empate 1-1 ese septiembre. Él estuvo en la banca en el partido de vuelta más adelante en la campaña, pero jugó y anotó en las dos reuniones con la Juve la temporada pasada.
Un gol en el Derbi de Italia siempre tendrá importancia para sus seguidores. Recordando su primera entrevista con La Repubblica, Icardi dijo, "me di cuenta de dos cosas: Que el estadio estaba temblando y las caras de los fanáticos se estaban contorsionando por la emoción. Hermoso -- incluso aunque la Juventus igualó un minuto más tarde".
Pero un gol el domingo podría significar mucho más. Más allá de los derechos de alarde, este es un juego cuyo resultado podría tener un impacto importante en la lucha por el título que está en pleno proceso.
Una victoria del Inter renovaría la confianza en su capacidad para luchar por el Scudetto después los deslices contra la Fiorentina y la Sampdoria, y también los dejaría con 11 puntos de ventaja sobre la Juventus después de sólo ocho rondas. Por el contrario, una victoria de la Juventus podría proporcionarles a los actuales campeones el impulso que necesitan después de un mal comienzo esta temporada.
No esperen que Icardi se sienta intimidado por la ocasión. Estamos hablando de un jugador que anotó su primer gol en la Serie A para la Sampdoria en el derbi ante Genoa; de un hombre que, dada la oportunidad de patear un penal sobre el final de un partido que el Inter estaba perdiendo 2-1 ante el Napoli en marzo, convirtió a lo Panenka.
Si hacen falta más pruebas de su extraordinaria confianza en sí mismo, entonces podrías encontrarlas en su reacción a la noticia de que aparecería junto a Messi en la portada de la edición italiana del FIFA '16 de EA Sports. Cuando un reportero le preguntó qué había hecho para merecer semejante honor, Icardi respondió: "Es simple, anoté muchísimos goles la temporada pasada".
Es un hombre que dice no escuchar los abucheos y los silbidos de los aficionados contrarios, asegurando que le "entran por un oído y [le] salen por el otro", pero cuyas actuaciones sugieren que los oye muy bien y eleva su juego en consecuencia. Icardi fue abucheado de manera implacable cuando regresó para enfrentar al Sampdoria --que había fichado a Maxi López en el ínterin-- en abril. Convirtió dos veces en lo que hoy se conoce como el "Derbi de Wanda", mientras que López erró un penal.
El ambiente será bastante diferente el domingo en San Siro, donde los hinchas han llegado a adorarlo. En sus ojos, él es el heredero de Diego Milito -- un goleador consumado.
Su DT, Roberto Mancini, ve algo aún más grande, por lo que nombró a Icardi capitán del club este verano. No todo el mundo estuvo de acuerdo con esa decisión, y muchos han cuestionado si el jugador tiene la madurez y la autoridad necesaria para dicho papel.
Sin embargo, puede que esta decisión tuviera como objetivo ayudar más a Icardi que a los jugadores que lo rodean. "El brazalete me ha hecho crecer desde el punto de vista futbolístico", le dijo a la revista Sportweek. "En el terreno de juego tengo más responsabilidad".
Contra la Juventus, será llamado a liderar, pero no a través de las instrucciones y el apoyo a sus compañeros, sino marcando el ejemplo con sus goles.
Paolo Bandini es escritor y locutor, y colabora con ESPN FC, The Guardian y The Score, entre otros. Puedes seguirlo en Twitter @Paolo_Bandini.
