BARCELONA -- A Xavi Hernández le duele su presente en el Barça. Cuando durante las vacaciones se echó atrás en su idea de abandonar el club el centrocampista charló personalmente con Luis Enrique para conocer sus planes y entendió que sin ser un jugador fundamental en los esquemas del entrenador, sí tendría asegurada una igualdad de oportunidades respecto a sus compañeros a través de su trabajo. Pero la realidad le ha golpeado de mala manera.
En los primeros cuatro partidos de Liga, la presencia del jugador más laureado de la historia del club se ha limitado a 45 minutos repartidos en dos choques. Jugó 16 minutos en Villarreal y 29 en Valencia, ambos como suplente, y permanece inédito en el Camp Nou. Pero la gota que habría colmado el vaso sucedió en Málaga, cuando a pesar del 0-0 y los múltiples problemas del equipo en ataque, Luis Enrique apostó por Adriano, Munir y Sandro por encima suyo. Se quedó en el banquillo todo el partido y su enfado se intuye mayúsculo.
Xavi apenas ha disfrutado de 60 minutos como titular. Fue en el estreno de Champions frente al APOEL, un partido en el que el técnico dio cuerda a muchos 'secundarios' y que le mostró, a decir de muchos, su nuevo rol en el equipo.
El disgusto del futbolista es tal que, de acuerdo con lo publicado por el diario As, ayer jueves canceló un acto publicitario en que debía presentar sus nuevas botas. Acostumbrado como estuvo siempre a ser un jugador trascendente en el equipo, su actual ostracismo es para él muy difícil de llevar.
Busquets, Iniesta y Rakitic se han confirmado como los centrocampistas indiscutibles en este comienzo de temporada, pero es que tras ellos emerge la figura de Rafinha (titular en los dos primeros partidos) y solamente, hasta hoy, Sergi Roberto ha tenido menos protagonismo que Xavi.
FUTURO EN DUDA
Atendiendo al partido del martes frente al PSG es muy probable que Luis Enrique siga con su política de rotaciones y ello debería suponer, mañana frente al Granada, el estreno como titular y en el Camp Nou de Xavi en el once titular en Liga. Pero eso provocaría su casi segura suplencia en el choque frente al equipo galo.
Así quedaría demostrado su mínimo peso en los esquemas del técnico. Aquel "si no te pongo no me toques los hue..." que desveló el diario El País le dijo medio en broma-medio en serio el entrenador asturiano al jugador de Terrassa ha dado paso a una situación personal mucho menos agradable, en la que su futuro comienza a estar, otra vez, envuelto en la duda.
Xavi, en su única comparecencia ante los medios durante la pretemporada, aseguró que iba a continuar en el equipo "con todas las consecuencias", descartando su marcha antes de acabar la temporada y mostrándose "seguro" de tener sus oportunidades. Pero en un mes y medio las cosas se intuyen diferentes.
El haber disputado apenas 105 de los 540 minutos oficiales de la temporada (un 19,4 por ciento del total) y contar como titular en el partido considerado por los medios como de menor trascendencia ha reabierto el debate en su entorno y las voces que apuntan a su marcha en el mercado de invierno o en junio a más tardar han vuelto al primer plano.
No es extraño a la vista de cuál es su presente. Si con Martino acabó mal y con Del Bosque se despidió en silencio, las cosas no parecen, hoy por hoy, que sean muy distintas con Luis Enrique.
