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José María Olazábal recibe elPremio Príncipe de Asturias

OVIEDO -- El Príncipe de Asturias quiso glosar la valía tanto deportiva como humana del golfista español José María Olazábal, cuando en su discurso de la entrega de los premios que llevan su nombre le dijo "Gracias maestro, y no solo por serlo del golf".

Visiblemente emocionado, minutos antes el jugador nacido en Hondarribia en 1966 había recibido el Premio de los Deportes de manos del heredero de la Corona española y tuvo el detalle de lanzar un simbólico golpe de golf desde el escenario mientras el público le ovacionaba en el teatro Campoamor de Oviedo.

Olazábal recogió el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2013, de manos del príncipe don Felipe de Borbón, quien se refirió a él como un "modelo de deportista total" por sus triunfos y entrega.

"Olazábal es un modelo de deportista total al que hoy felicitamos por sus trofeos y, sobre todo, por la entrega, por la constancia y por la fortaleza demostradas", ha señalado don Felipe durante la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias, que se ha celebrado hoy el teatro Campoamor de Oviedo.

Previamente, había recordado "con especial emoción" al ya fallecido Severiano Ballesteros como "compañero, amigo y maestro de Oazábal" que también obtuvo este mismo galardón en 1989.

En su discurso, que se ha visto momentáneamente interrumpido al fallar el "telepronter" con el que el Príncipe seguía el discurso -continuó poco después con una copia en papel-, ha señalado que entre los triunfos deportivos de Olazábal destaca como un momento culminante la Ryder Cup de 2012, al capitanear el equipo europeo con una "capacidad extraordinaria de liderazgo y motivación".

Olazábal, que siguió emocionado las palabras del Príncipe, había recogido momentos antes el premio y el diploma acreditativo con el que, frente a las 1.600 personas que abarrotaban el teatro Campoamor, hizo como que golpeaba una bola de golf.

El golfista vasco obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes por ser uno de los mejores golfistas de todos los tiempos y digno sucesor del espíritu de Severiano Ballesteros.

Olazábal (Hondarribia, Guipúzcoa, 1966) se encuentra desde el pasado martes en el Principado, donde ha participado en varias de las actividades programadas por la Fundación Príncipe de Asturias con motivo de la entrega de los galardones que llevan el nombre del Heredero de la Corona, cuyo acto tendrá lugar mañana en el teatro Campoamor de Oviedo.

Los Premios Príncipe de Asturias están dotados con 50.000 euros y con la reproducción de una estatuilla diseñada por el artista Joan Miró.

Junto a Olazábal han recibido hoy este galardón el escritor Antonio Muñoz Molina (Letras), el cineasta austríaco Michael Haneke (Artes) y la holandesa Saskia Sassen (Ciencias Sociales) y los físicos Peter Higgs y François Englert, y el presidente del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), Rolf Heuer (Investigación Científica y Técnica).

La fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz (Comunicación y Humanidades), el presidente de la ONCE, Miguel Carballeda (Concordia) y Peter Gruss, presidente de la Sociedad Max Planck para el Avance de la Ciencia (Cooperación Internacional) completan los premiados.

Las lágrimas también estuvieron a punto de asomar en el rostro de Olazábal cuando Felipe de Borbón se refirió al otro gran golfista español de la historia, Severiano Ballesteros, con el que siempre mantuvo una gran relación deportiva y afectiva.

"Recordamos esta tarde con especial emoción, como sabemos que hace él, a Severiano Ballesteros. Ballesteros fue compañero, amigo y maestro de Olazábal, quien, tras conocer el fallo del jurado, declaró lo orgulloso que se siente de unirse esta tarde a la nómina de premiados, precisamente por estar en ella su también admirado y querido Seve desde 1989".

El Príncipe añadió en su mención al golfista vasco que sus "triunfos deportivos en los campos de golf más importantes del mundo tuvieron un momento culminante en la Ryder Cup de 2012. Entonces capitaneó el equipo europeo con una capacidad extraordinaria de liderazgo y motivación".

"Esos triunfos son consecuencia de muchos años de esfuerzo e ilusiones; y también -sabemos- de mucho sufrimiento, superado con un espíritu de sacrificio y una fuerza de voluntad que forman parte del conjunto de cualidades que todos reconocemos en él", continuó el Príncipe.

Felipe de Borbón concluyó su referencia en el discurso al doble campeón del Masters de Augusta con una sentida alabanza. "Es, pues, Olazábal un modelo de deportista total al que hoy felicitamos por sus trofeos y, sobre todo, por la entrega, por la constancia y por la fortaleza demostradas. Gracias, maestro, y no solo por serlo del golf".

Olazábal, segundo golfista que recibe el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, tras Severiano Ballesteros, es uno de los grandes de este deporte en la historia con una larga lista de triunfos.

A los dos títulos del Masters de Augusta (1994 y 1999) se suman cuatro victorias en la Ryder Cup, competición en la que, ya como capitán, condujo en 2012 al equipo europeo a una victoria épica tras una remontada inolvidable y a la que el Príncipe hizo hoy mención.

Hijo Predilecto de Hondarribia, Olazábal posee la Medalla de Oro al Mérito Deportivo concedida en 1997 y en 2009 fue elegido miembro del prestigioso Salón de la Fama del Golf.

El acta del jurado destacaba en los fundamentos de su elección su "larga y brillante carrera, una capacidad de superación encomiable, un talante competitivo y unas cualidades humanas admiradas por todos".

Orgulloso y agradecido afirmó sentirse el golfista guipuzcoano el pasado martes durante la rueda de prensa con la que inició su agenda de actividades en Asturias, en la que reveló la "gran responsabilidad" que le supone tomar el relevo de Ballesteros, para "seguir sus pasos y mantener su espíritu".

Además, en la jornada del martes, el premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2013 participó en dos actos celebrados en Avilés consistentes en un encuentro sobre motivación y liderazgo ante un público compuesto por empresarios, políticos y sindicalistas y en las finales del Campeonato Mini Golf de la ciudad.

Dos 'clinic' de golf, uno el miércoles en el campo de La Barganiza, en el municipio de Siero, y otro el jueves en Castiello, en Gijón, ambos con jugadores de distintos clubes asturianos han marcado su estancia en Asturias, culminada hoy al recibir el galardón.

La anécdota en el discurso hoy del Príncipe se produjo precisamente cuando se refería a Olazabal y le falló el sistema de lectura 'teleprompter', por lo que se produjo un silencio durante unos segundos que parecieron interminables, pero el heredero de la Corona prosiguió su intervención con total naturalidad.

EL MÁS VOTADO
Olazábal fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2013, tras superar en la última ronda de votaciones del jurado a la nadadora paralímpica Teresa Perales por nueve votos a ocho.

"Este premio es un gran honor y significa mucho; tiene un enorme valor para mí", dijo Olazábal en un comunicado. "Me hacía mucha ilusión tenerlo. Estoy encantado de la vida y muy emocionado, porque sabía lo difícil que era que me lo concediesen".

A la ronda final de votaciones también llegaron el piragüista David Cal, el triatleta Javier Gómez Noya y la tradicional Regata Oxford-Cambridge.

El acta del jurado destaca que Olazábal (nacido en Hondarribia, Guipúzcoa, en 1966) es "uno de los mejores golfistas de la historia, con dos Masters de Augusta y cuatro victorias en la Ryder Cup, competición en la que también demostró su capacidad de liderazgo al conducir como capitán al equipo europeo a una remontada épica en 2012".

El jurado del Premio, cuyos integrantes lucieron hoy en Oviedo el logotipo de Madrid 2020 en apoyo a la candidatura madrileña a organizar los Juegos Olímpicos, considera a Olazábal "digno sucesor del espíritu del mítico Severiano Ballesteros", quien también obtuvo este Premio en 1989.

El acta subraya asimismo que Olazábal ha demostrado en su "larga y brillante carrera una capacidad de superación encomiable, un talante competitivo y unas cualidades humanas admiradas por todos".

La candidatura de José María Olazábal fue propuesta por Gonzaga Escauriaza Barreiro, presidente de la Real Federación Española de Golf, y apoyada, entre otros, por los presidentes de las federaciones de golf de Hungría, Italia, Inglaterra, Francia, Países Bajos, Noruega, Estados Unidos, Portugal, Luxemburgo, Suiza, Chequia, Dinamarca, Escocia, Ucrania y Austria, la Federación Internacional de Golf y más de 2.000 firmas.

Olazábal empezó a jugar al golf a los cuatro años en el Real Club de Golf de San Sebastián, donde trabajaba su padre y antes de convertirse en jugador profesional, en 1985, ganó como aficionado varios torneos como el Mundial de Jóvenes Jugadores (Atlanta, 1982), la Medalla de Oro en los Juegos Mediterráneos (Casablanca, 1983) y el British Open Amateur (1985).

Consiguió sus primeros títulos del circuito europeo en 1986, el Ebel European Marsters, el Swiss Open y el Sanyo Open, y ese mismo año fue elegido mejor neoprofesional del circuito continental y fue segundo en la clasificación general.

Debutó en la Ryder Cup en 1987 y desempeñó un papel crucial junto a Severiano Ballesteros en la primera victoria de Europa en suelo americano en la historia de esta competición; en 1990 ganó su primer torneo en los Estados Unidos al vencer el World Series.

Ganador del Masters de Augusta en dos ocasiones (1994 y 1999), ha sido siete veces integrante del equipo europeo de la Ryder Cup, en la que consiguió cuatro victorias.

Después de su última participación en la Ryder Cup (2006), fue elegido, en 2012, capitán del equipo europeo, el segundo español en asumir esta responsabilidad tras Severiano Ballesteros, que fue capitán en 1997.

En aquella ocasión llevó al equipo al triunfo ante Estados Unidos en su propio campo y contra todo pronóstico, al remontar cuatro puntos de desventaja en uno de los momentos considerados épicos en el ámbito del golf y que ha pasado a la historia de este deporte con el sobrenombre de "el milagro de Medinah" (nombre del campo donde se disputó la Ryder), con un resultado final de 14,5 puntos para Europa y 13,5 para Estados Unidos.

Hijo Predilecto de Hondarribia, recibió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo en 1997 y en 2009 fue elegido miembro del prestigioso World Golf Hall of Fame, que aglutina a un elenco de jugadores considerados los mejores en la historia de este deporte, siendo el único español, junto con Severiano Ballesteros, que ostenta este honor.

El de Deportes es el séptimo de los ocho premios que convoca anualmente la Fundación Príncipe de Asturias en fallarse, tras los galardones de las Artes; Ciencias Sociales; Comunicación y Humanidades; Investigación Científica y Técnica; Letras, y Cooperación Internacional.

REACCIONES
Miguel Cardenal, secretario de Estado para el Deporte, afirmó tras conocer el nombramiento de José María Olazábal como nuevo Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, que se trata de "un deportista ejemplar y además una de las personas que con su imagen más y mejor difunde la de nuestro país, es un gran embajador del deporte español".

"Como capitán de la Ryder Cup nos ha llenado de orgullo. Olazábal merece este Premio, dio una lección magistral de talento como capitán europeo en la última Ryder ante EEUU, sus galardones en el Máster de Augusta le han dado crédito en el mundo del golf, y ahora ayuda de forma directa a poner a España en el escaparate", señaló Cardenal.

"El colabora para que la industria del golf sea en España una fuente muy importante en la captación de turistas. Para generar ingresos de miles de personas que entran en España habitualmente con el golf como argumento para pasar su tiempo de ocio", subrayó el presidente del CSD.

Por otra parte, Miguel Cardenal apuntó que tuvo la ocasión de conversar con José María Olazábal en Madrid hace unos meses y añadió que se alegraba de felicitarle por un Premio que también recibió otro mito del golf mundial como Severiano Ballesteros en 1989.

"Chema nos dio una muestra de señorío al dedicar la Ryder a Seve y conquistar ahora este Premio es un honor para él y para todos los que amamos el golf y el deporte español", señaló Cardenal.

El presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, se ha mostrado también muy satisfecho con la concesión del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes al golfista José María Olazábal, "no solo por su trayectoria, sino también por los valores que representa".

"Su trayectoria es conocida y admirada por todos, con dos Masters de Augusta y cuatro Copas Ryder. Pero además, como ha dicho el jurado, Olazábal ha demostrado durante su carrera una capacidad de superación admirable, a prueba de todo tipo de dificultades, incluidas las lesiones", ha señalado Blanco desde la ciudad turca de Mersin, donde mañana se inauguran los XXVII Juegos Mediterráneos.

Blanco recordó la victoria de Europa en la Copa Ryder de 2012, con Olazábal como capitán, y señaló que "toda España se emocionó con el triunfo y con su homenaje al gran Severiano Ballesteros".

El presidente del COE y de la candidatura olímpica Madrid 2020 señaló que "todos los deportistas" que llegaron a la votación final del Premio son "grandes campeones" y felicitó a todos ellos "por sus éxitos y su ejemplo".

Por su parte, el presidente de la Real Federación Española de Golf, Gonzaga Escauiraza, considera que "José María Olazábal representa los valores del golf, el trabajo, el esfuerzo, la constancia, la humildad o el respeto a las reglas y su galardón como Premio Príncipe de Asturias de los Deportes constituye un gran honor para nuestro deporte".

Escauriaza, en una nota de la federación, destacó "la enorme calidad de todas las candidaturas presentadas en la presente edición, pues todas ellas representan con enorme dignidad esa serie de cuestiones que convierten al deporte en embajador de grandes valores en el mundo entero".

"La figura de José María Olazábal, como la de todos los grandes deportistas, excede su dimensión puramente deportiva, en su caso sobre los campos de golf, imponiéndose su faceta humana, que siempre ha sido un ejemplo para todos nosotros", dijo el presidente.

"Ahí están --recuerda Gonzaga Escauriaza-- sus grandes éxitos deportivos a lo largo de los últimos años, Masters de Augusta incluidos, la capitanía realizada durante la última Ryder Cup celebrada en Medinah (USA), que tuvo un desarrollo y un desenlace simplemente épico, con triunfo del combinado europeo ante el estadounidense en el único acontecimiento deportivo en el que Europa participa como equipo".

"Por encima de todas las cosas, destacaría que es una persona íntegra, con capacidad de superación más que demostrada, un espejo en el que se pueden mirar los jóvenes del mundo entero", aseguró Escauriaza sobre Olazabal.

Los Príncipes de Asturias también felicitaron al golfista vasco en un telegrama en el que elogian su espíritu competitivo y afán de superación, que le ha hecho merecedor del premio Príncipe de Asturias de los Deportes.

En su telegrama, don Felipe y doña Letizia resaltan que el jurado ha destacado "su espíritu competitivo y su afán de superación que le han permitido conquistar los más altos triunfos deportivos".

El Ayuntamiento de Hondarribia su sumó a las felicitaciones a Olazábal, nacido en esta localidad guipuzcoana, por haber sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2013.

El consistorio de este municipio, que gobierna el PNV, ha agradecido a través de un comunicado al deportista "su trabajo en la difusión de la imagen de Hondarribia en el mundo, siempre con la deportividad y humildad como banderas".

Cabe recordar que el golfista hondarribiarra tiene la Insignia de Oro de la Ciudad, que recibió en 1994, y posee el título de Hijo Predilecto de Hondarribia desde 1999.

La localidad siempre ha seguido muy de cerca los éxitos de Olazabal, entre los que destacan dos triunfos en el Master de Augusta y cuatro victorias en la Ryder Cup, tres de ellas como jugador y una como capitán.

Los golfistas españoles José Manuel Lara, Miguel Ángel Jiménez e Ignacio Garrido han felicitado a Olazábal por ganar hoy el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, por su trascendencia para el golf.

"Es muy importante para el mundo del golf poner de nuevo este deporte en el mapa", ha manifestado Lara. "El último en ganarlo fue Seve Ballesteros y Chema tenía que ser el siguiente", ha dicho el golfista español, haciendo mención a los dos mejores golfistas españoles de la historia.

Por su parte, Jiménez ha querido resaltar la importancia del premio para el golfista, cuya carrera "tuvo su broche en la Ryder Cup" del pasado año, donde su equipo obtuvo el triunfo tras una remontada histórica. "José María se lo merece después de toda su trayectoria y es digno ganador", ha indicado "El mecánico" en declaraciones al European Tour.

De igual modo, Garrido también ha querido destacar la relevancia para un deporte poco arraigado en España: "José María ha conseguido que el golf, que hace unos años no era considerado ni siquiera deporte, vuelva a tener importancia. Su gesta en la Ryder Cup fue espectacular".

El golfista Gonzalo Fernández-Castaño publicó en Twitter: "Qué gran noticia levantarse con la noticia de Olazábal Premio Príncipe de Asturias! Enhorabuena Chema!!!"

También Pablo Larrazábal envió congratulaciones por Twitter: "Muchas felicidades a José María Olazábal por el premio Principe de Asturias de los deportes... Merecido..."

EL "HOMBRE RYDER"
Olazábal tiene en su poder dos Masters de Augusta pero es, fundamentalmente, un 'hombre Ryder', tras haber disputado en siete ocasiones la Copa, ser vicecapitán europeo en 2008 y, por fin, capitán en 2012, cargo desde el que condujo a su equipo a una vibrante victoria.

Junto al fallecido Severiano Ballesteros, Olazábal formó la mejor pareja de la historia de la Ryder Cup, con solo dos derrotas en once partidos.

Nacido el 5 de febrero de 1966, empezó a practicar el golf a los cuatro años en el Real Club de San Sebastián, donde trabajaba su padre.

Tras ser campeón de España en las categorías infantil, júnior, 'boys' y amateur, inauguró su palmarés internacional en 1982 con el título mundial de jóvenes jugadores en Atlanta, Estados Unidos, formando pareja con el madrileño José Ignacio Gervas.

Se hizo profesional en 1986, año en el que se adjudicó el Ebel European Masters, el Open suizo, el Sanyo Open y, en equipo, la Dunhill Cup. Se clasificó en segundo lugar en la Orden al Mérito Europeo y fue elegido mejor neoprofesional del circuito continental y segundo en la general, tras Ballesteros.

Un año después contribuyó a la victoria europea en la Ryder en terrenos estadounidense y tuvo el honor de que 'Seve' le proclamase "el mejor pateador a tres metros de distancia del hoyo".

Tras sumar en los años siguientes numerosos torneos en Europa y Asia, entre 1991 y 1993 experimentó una crisis de juego, si bien alcanzó a firmar grandes resultados, como un tercer puesto en el Abierto Británico en 1992.

Tuvo que llegar 1994 para que Olazábal maravillase de nuevo al mundo con sus golpes: tras ser segundo en el Abierto de Andalucía y primero en el Abierto Mediterráneo, se apuntó su mayor éxito individual hasta el momento, el Masters de Augusta (EE.UU.).

Al año siguiente pasó por el quirófano para someterse a una operación en el primer dedo del pie derecho, pero la persistencia en los dolores mermó su actuación en muchos torneos y le apartó desde septiembre de la competición.

El dolor en los pies como consecuencia de una artritis reumática se convirtió en insoportable y el circuito europeo le autorizó a realizar el recorrido por el campo en coche.

No pudo jugar durante todo el año 1996, reapareció en febrero de 1997 en el "Dessert Classic" de Dubai y un mes después logró su primera victoria en el Turespaña Masters, en Maspalomas. Fue duodécimo en el Masters de Augusta, segundo en el Abierto de Italia y vigésimo en el Abierto Británico.

Ballesteros, capitán europeo de la Ryder, le convocó para sustituir al lesionado Miguel Ángel Martín y los europeos consiguieron el título en el campo gaditano de Valderrama.

Se enfundó su segunda chaqueta verde de Augusta en abril de 1999, pero en junio tuvo que retirarse del US Open al romperse un hueso de la mano al golpear una pared de su hotel después de un mal comienzo en el torneo. Al año siguiente no sumó ningún triunfo.

En 2001, su primer año dedicado al circuito americano en detrimento del europeo, ganó el Abierto de Francia, en Lyon, valedero para la PGA, y el Abierto de Hong Kong.

En 2002 alcanzó otro pico de forma y estuvo en los puestos de honor del Masters de Augusta, en el que acabó cuarto.

Su mejor resultado de 2003 fue el octavo puesto en el Masters. Tras un año de sequía de triunfos, en 2005 compitió gracias a invitaciones en EEUU y en al Abierto Británico, en el que fue tercero, y en octubre venció en el Clásico de Mallorca, su primera victoria en más de tres años.

Sus mejores resultados desde entonces fueron el segundo lugar en el BellSouth Classic de 2006, año en el que disputó su última Ryder Cup.

Alejado de la competición desde julio de 2007, como consecuencia de una artritis reumática indiferenciada que le afectaba a rodillas, espalda y hombros, en 2008 fue ayudante del capitán Nick Faldo en la Ryder y en 2009 se encargó de la dirección del equipo europeo en el enfrentamiento con los asiáticos en el Royal Trophy. Desde entonces solo ha competido esporádicamente.

El 7 de mayo de 2011, Olazábal encajó con profundo dolor la muerte de su amigo y maestro Severiano Ballesteros, víctima de un tumor cerebral. Estaba disputando el Abierto de España en El Prat y decidió continuar en juego en honor de 'Seve', pero cada golpe le costó lágrimas de pesar.

En enero de 2011 había sido elegido por unanimidad capitán de Europa para la Copa Ryder. El torneo se disputó en septiembre de 2012, en Chicago, donde los europeos lograron un inesperado triunfo por 14,5 a 13,5, tras remontar cuatro puntos en la última jornada.

Tras la victoria, Olazábal se derrumbó de emoción al recordar a su querido 'Seve'. "Esto es para ti", exclamó el capitán, que había convertido la Copa en un homenaje a su ídolo: todos los europeos vistieron polo blanco y pantalones azul marino, como hacía Ballesteros, y llevaron la silueta del cántabro y el lema "Seve Ballesteros, 1957-2011" bordados en la manga izquierda de la camiseta.

Olazábal es miembro del Salón de la Fama del Golf desde 2009, el único español junto a Ballesteros que pertenece a este selecto club que reúne a los mejores golfistas de todos los tiempos.

Además de los dos Masters de Augusta, suma 22 victorias en el circuito europeo y seis en el estadounidense. En sus siete Ryder (1987, 1989, 1991, 1993, 1995, 1999 y 2006) firmó 31 partidos disputados y 10 derrotas.

También se dedica al diseño de campos de golf desde su empresa Integral Golf Design (IDG), creada en 1987.

Desde 2011 es embajador de la Fundación Severiano Ballesteros.