Ted Lyons tocaba el trombón en la banda de los Baylor Bears en 1919 cuando se inició una pelea en un partido de football Americano de Baylor-Texas A&M. De forma cuidadosa Lyons puso en el suelo su trombone y se unió a la pelea, pero durante la reyerta, el trombón fue aplastado, y no podía comprar uno nuevo. Lyons había sido un buen jugador de béisbol en la escuela secundaria, así que decidió, ya que no tenía un instrumento para tocar, y por haber perdido su beca musical, intentar jugar béisbol en Baylor. No tenía aspiraciones de jugar de forma profesional hasta el que el receptor de los Medias Blancas Ray Schalk, quien estaba en camino a los entrenamientos primaverales, vio lanzar a Lyons, y se lo recomendó a su manager, Kid Gleason. Lyons firmó con los Medias Blancas, nunca pasó ni un día en las ligas menores, y terminó en el Salón de la Fama.
Desde el trombón hasta Cooperstown, algunos jugadores han tomado rutas extrañas para llegar al béisbol profesional, incluso hasta las Grandes Ligas. Los adolescentes convertidos en peloteros procedentes de la India, Rinku Singh y Dinesh Patel, que son la inspiración de la película "Million Dollar Arm", son en verdad únicos. Ellos nunca habían jugado béisbol. Ellos fueron los ganadores de un concurso de un programa de telerrealidad, lo que les dio la oportunidad de venir a Estados Unidos a jugar béisbol, lo que hicieron con la organización de los Piratas; Singh sigue jugando, pero se está recuperando de una cirugía Tommy John. Ellos eran atléticos, eran jugadores de cricket, y lanzaban la jabalina, así que por lo menos entendían el concepto del movimiento de lanzar una pelota.
"Pero cuando les di un guante", dijo Tom House, ex lanzador de Grandes Ligas y coach de pitcheo, quien trabajó con ellos por siete meses, "se lo pusieron en la mano equivocada: Ellos pensaban que era para mantenerse la mano caliente, no para atrapar la pelota. Yo me preguntaba, '¿En dónde me he metido?' Cuando ellos salieron al terreno, ellos preguntaron, a través de un intérprete, '¿Qué hizo el campocorto para que se molestaran con él? ¿Por qué no tiene una base?'"
Llegar desde la India hasta los Indios, o los Piratas, sería un salto bastante grande, pero el béisbol tiene muchas historias como esas, algunas de las cuales han sido detalladas en un libro maravilloso escrito por Craig Wright titulado "Pages From Baseball's Past (Páginas del Pasado del Béisbol)." Ron LeFlore era ladrón, fue arrestado por primera vez a los 15 años, y eventualmente sentenciado a pasar entre cinco y 15 años en prisión por robo a mano armada. Los Tigres lo firmaron en la Penitenciaría Estatal Jackson en Michigan, y el haber obtenido empleo fue un element clave en conseguir la libertad bajo palabra. Jugó en 134 partidos en liga menor, y eventualmente se convirtió en un Todos Estrellas.
Mike "Doc" Powers era un médico antes de convertirse en ligamayorista a los 27 años por 11 temporadas, y laboró como doctor durante las temporadas bajas en el tiempo que era jugador activo. George Moriarty, abuelo del actor Michael Moriarty, tenía 18 años, y trabajó con la Compañía de Maquinillas Oliver cuando el equipo de la empresa jugó un partido de exhibición ante los Cachorros de Chicago en 1903. Logró atrapar un rodado durísimo para iniciar una triple matanza, y fue firmado por los Cachorros luego de ese juego. El miembro del Salón de la Fama Max Carey, a los 13 años, comenzó un programa de seis años en estudios pre ministeriales con miras a convertirse en pastor luterano. En 1913, observaba un partido de liga menor en el que el equipo visitante había perdido a su torpedero por lesión. Carey convenció al manager de darle una oportunidad de probarse al enseñarle una medalla que había ganado en un evento de atletismo; en ese entonces, la velocidad era un elemento bien importante del juego. Carey terminó su carrera con 738 bases robadas.
Eddie "The Fiddler" Basinski tenía visión 20/800. Tenía que utilizar unos anteojos tan gruesos, que su coach en el equipo de la secundaria no le dejaba jugar. Estudio ingeniería en la Universidad de Buffalo, que no contaba con equipo de béisbol, pero llegó a jugar tenis y corrió para el equipo de campo traviesa. Era casi un virtuoso del piano, y violinista de conciertos. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gerente de los Dodgers Branch Rickey andaba en búsqueda de jugadores prometedores que hubiesen recibido clasificación 4-F en el reclutamiento militar. Basinski había jugado béisbol en ligas de ciudades, y fue enviado a entrenar con los Dodgers. Ellos se encontraban cortos de personal ese día, y lo pusieron a jugar en un partido de Grandes Ligas, y en su primer swing, conecó triple contra la pared del jardín central. Cuando los verdaderos jugadores de Grandes Ligas volvieron de la guerra, Basinski no podia competir, pero llegó a jugar en 12 temporadas adicionales como profesional, y fue exaltado al Salón de la Fama de la Liga de la Costa del Pacífico.
Hay muchas historias de jugadores que han sobrepasado obstáculos en su camino a las Grandes Ligas. El jardinero Dummy Hoy era sordo, pero jugó en Grandes Ligas de 1888 al 1902, y acumuló 2,044 hits. El lanzador Monty Stratton perdió su pierna derecha en 1938 en un accidente de cacería, lo que terminó su carrera en Grandes Ligas, pero siguió jugando en liga menor de 1946 a 1953 con una pierna artificial. El jardineron Pete Gray bateó .218 para los St. Louis Browns en 1945 a pesar de haber perdido su brazo derecho en un accidente de camión cuando tenía seis años. Tres Dedos Brown lanzó de 1903 a 1916, ganó 239 partidos con efectividad de 2.06, y llegó al Salón de la Fama a pesar de haber perdido dos dedos de su mano derecha, la que utilizaba para lanzar, en un accidente con maquinaria de agricultura cuando joven.
Walter Johnson, para muchos el mejor lanzador de la historia, jugó en solo dos partidos en secundaria, uno como lanzador, y lució terrible en ese encuentro. Pero luego se unió a un equipo del pueblo, y tras unirse a un segundo equipo del pueblo, en Idaho, prosiguió su camino hasta lograr 417 victorias en Grandes Ligas.
El padre de Bob Feller pinto un blanco en el lado del granero de la familia en Van Meter, Iowa, y el joven Bob hizo pedazos ese lado del granero con su recta de más de 90 mph, por lo que fue firmado por los Indios a los 17 años. Dejó la secundaria para lanzar para los Indios – en un juego, ponchó más gente que la edad que tenía – entonces luego de la temporada, volvió para terminar su año final. Su graduación de secundaria se transmitió por radio nacional.
Más recientemente, han docenas de historias de jugadores que llegaron de la nada a ser estrellas en Grandes Ligas. Mike Piazza fue seleccionado en la ronda 62 del sorteo por los Dodgers – el manager de los Dodgers Tommy Lasorda lo seleccionó como un favor a su familia – y se convirtió en el mejor receptor bateador de todos los tiempos. Reggie Sanders era una estrella en atletismo en la Universidad, y luego se concentró en el béisbol, y llegó a conectar 300 jonrones y robarse 300 bases en las Grandes Ligas. El veloz Jeff Stone fue descubierto por los Filis tras correr descalzo en los campos de maiz de su estado natal de Missouri. Kenny Rogers era jardinero en la secundaria, pero fue firmado como lanzador por la fortaleza de su brazo de tirar. Los Vigilantes lo trajeron a los entrenamientos primaverales como lanzador. El coach de pitcheo Sid Hudson le pidió a Rogers que hiciera el movimiento del lanzador de bajar los brazos antes de lanzar, y Rogers dijo, "Yo no sé cómo hacer eso". Rogers prosiguió su camino para conseguir 219 victorias en las Grandes Ligas, incluyendo un juego perfecto.
Billy Wagner se rompió su brazo derecho cuando joven, y por ello comenzó a lanzar a la zurda. Fortaleció su brazo izquierdo lanzando una pelota de béisbol tan lejos como podía en el terreno detrás de su residencia en la zona rural de Virginia. Cuando se le preguntó si tenía un saco de pelotas a su disposición, Wagner dijo, "No, yo solo tenía una pelota. La lanzaba lo más lejos que podia, entonces iba a buscarla y la lanzaba en la dirección contraria". Wagner lanzó por 15 temporadas en Grandes Ligas, y salvó 422 juegos.
Vladimir Guerrero fue a unas audiciones en la República Dominicana en la parte trasera de una motocicleta, utilizando zapatos diferentes en cada pie, siendo uno de ellos mucho más grande que el otro, al punto de tener que ponerle un calcetín adentro para que le sirviera bien; fue firmado ese mismo día, le pagó al dueño de la motocicleta $200, y algún día lo veremos en Cooperstown. Jim Morris fue coach de béisbol en secundaria, y lucía tan impresionante lanzándole a sus pupilos en las prácticvas de bateo, que estos lo convencieron que reanudara su carrera; lanzó brevemente para los Tampa Bay Devil Rays a los 35 años, y fue la inspiración de la película, "The Rookie (El Novato)". Los Diamondbacks firmaron al lanzador Vicente Padilla salido de los cerros de Nicaragua a finales de los años 90. Se presentó a la firma de su contrato montado en un burro. Acordó el bono por el que iba a firmar, pero pidió $2,000 adicionales para cuidar bien a su burro, cantidad que se le dio. "Amo a mi burro", dijo.
Desde trombones aplastados a ex convictos a jardineros con un solo brazo a lanzadores montados en un burro, hay millas y millas de historias de rutas extrañas para llegar al béisbol profesional. La cinta "Million Dollar Arm," e historias de una en un millón.
