Como es habitual, en ESPNtenis.com repasamos las historias paralelas de la semana tenística. Detalles, curiosidades, frases destacadas y todo el color del circuito.
LA (DES)VENTAJA DE LA TECNOLOGÍA
La inclusión del Ojo de Halcón fue un gran avance para los fallos discutidos en el tenis. Ahora bien, hay un problema de fondo. Algunos torneos no cuentan con el sistema, como sucede en el ATP de Bogotá, e incluso no todas las canchas tienen el dispositivo para aclarar las dudas. Sin ir más lejos, en el US Open sólo cinco escenarios -de 17- cuentan con ello. Y según la mirada de Kristina Mladenovic esto tiene una consecuencia directa en los jueces de silla.
"Los árbitros se pierden sin el Ojo de Halcón", soltó la francesa, ofuscada por un punto particular en su derrota ante Anna Karolina Schmiedlova en Wuhan. "Errar es humano... Es genial tener este sistema, pero tal vez generó un mal hábito en los árbitros porque ahora no están acostumbrados a tener responsabilidades", agregó.
¿Cómo fue el disparo en cuestión? Mladenovic venía de levantar un 0-4 y se encontraba 40-15 con su servicio en el 4-5. Su saque, sin respuesta de Schmiedlova. Grito de out desde el juez de línea. Y sin corrección desde el español Félix Torralba, árbitro principal del encuentro. La gala, convencida de que la bola fue buena, se fue por completo del game, cometió una doble falta y terminó cediendo el set. Poco después, la eliminación en dos mangas.
"La pelota fue muy buena, la tenía delante mío", marcó Mladenovic del "no-ace". "Muy rara vez cuestiono decisiones. Fue frustrante, sobre todo después de que el árbitro me dijera que no estaba seguro. Pensaba que él era un buen umpire. Tengo un sentimiento de injusticia en mi corazón", agregó la gala, quien ya tenía certezas de la jugada. "En el DVD del partido se ve su error. Pero ya está. Es demasiado tarde", cerró.
SIN RECUERDO DEL PUNTO MÁS IMPORTANTE
La agenda de Pennetta viró por completo desde su consagración en Flushing Meadows. Con el aviso del retiro a fin de año y con la intención de Comité Olímpico Italiano de convencerla para que diga presente en los Juegos de Río de Janeiro, Flavia decidió también mover un poco su calendario y disfrutar de su momento de popularidad, a pesar de que la semana de Wuhan había sido marcada como una de sus últimas dentro del circuito.
En compañía de su pareja Fabio Fognini, Pennetta se hizo presente en más de una ocasión en el Milan Fashion Week antes de viajar hacia Beijing para volver a tener contacto con la competencia. Pero antes, un nuevo intercambio con la prensa, esta vez con Rai 3 para Radio Marca. Ahí, además de decir que tiene un 2% de probabilidad de cambiar su decisión y estar en los Juegos Olímpicos, regaló una mirada particular del último punto del US Open.
"No me lo acordaba, honestamente", sorprendió Pennetta al ser consultada sobre el match point. "Tuve que volver a ver las imágenes para recordar cómo fue", explicó la italiana sobre esa derecha invertida que le dio su primer título de Grand Slam. "¿Te das cuenta? Después de mucho trabajo y tantos años tuviste esa derecha en el momento perfecto, me recordó mi entrenador Salvador Navarro", agregó.
EL VACÍO POST LI NA
Se esperaba que algo fuera a cambiar en el tenis chino. A partir de la aparición de Na Li y de la millonaria inversión en el deporte, se imaginaba una mejor realidad. Pero el proceso lleva un tiempo. Y a Li se la extraña.
Hoy son 11 las chinas en el Top 200 (cifra solo superada por Rusia, Estados Unidos y República Checa) un vaso medio lleno que justifica la cantidad de torneos en el país. El vaso medio vacío es que ninguna de ellas está entre las 60 mejores del mundo.
Esta realidad trata de ser explicada en China misma donde los objetivos no son compatibles. "El deporte es financiado por el estado, y si una provincia gana en cualquier Juegos Nacionales son más apoyadas aun", comentó Jorge Salkeld, miembro de la WTA, con alta influencia en el calendario asiático. "La parte difícil es que el objetivo principal de las provincias es ganar esos Juegos y cuando una jugadora tiene que estar entrenando en arcilla para qualy de Roland Garros o en césped para prepararse para Wimbledon, tienen otro cronograma. Eso crea problemas", explicó en declaraciones a AFP.
Yi Guoqing, director del WTA de Wuhan, además es el gerente general del Instituto para el Desarrollo del Deporte de la ciudad, todo un mensaje de unidad. Más optimista, confía que le tomó sólo dos años tener la fecha para el torneo. Y comparó el tenis en China con las reformas del mercado bajo el ala de Deng Xiaoping, llamado "socialismo con características chinas", que permitieron el auge de Li Na. "Gobernar significa hacer políticas de la mano del mercado y con la participación de la sociedad. No sólo en el tenis. Toda la economía de China está tomando el mismo camino. Está cambiando y va a ser más abierta en el futuro.
Entre los varones, la realidad es diferente. Cuatro jugadores rondando el 300º del mundo y ninguno en el Top 200. Quizás dos victorias locales en el devaluado cuadro principal del ATP de Shenzhen sean el puntapié.
TOMANDO DISTANCIA
Pocas veces trazar analogías o buscar ejemplos y similitudes son bien recibidas. Menos aún cuando éstas son negativas. De hecho, las comparaciones son odiosas, reza una frase popular. Y Victoria Azarenka se lo tomó a pecho ante una inesperada consulta en Wuhan tras haber abandonado ante Johanna Konta por lesión.
"Genie Bouchard dijo hace unos meses que estas experiencias son de aprendizaje, pero que está un poco cansada del aprendizaje. Que le gustaría superarlo y seguir adelante. ¿Se puede relacionar con eso?", le consultaron a Azarenka de manera inocente en conferencia en relación a su actualidad, sin poder regresar al Top 10 tras una difícil lesión, y la serie de caídas de la canadiense.
Un instante de silencio que pareció eterno. Y llegó la respuesta. Tajante como una de sus mejores derechas. "Bueno, yo no perdí 11 partidos seguidos. Es un poco diferente la situación de aprendizaje que ella tienen que atravesar. No estoy en condiciones de opinar", dijo Vika sobre Bouchard, quien, a pesar de tener una pálida temporada (12-18), llegó a tener como máximo seis derrotas consecutivas.
"Lo mío es una aprendizaje sobre mi cuerpo. No es experiencia de aprender a jugar. Yo sé muy bien qué hacer dentro de la cancha y cómo ganar partidos", apuntó Azarenka, evidentemente, sin ganas de hacer nuevas amistades dentro del circuito.
GANAR SIEMPRE ESTÁ DE MODA
Sigue en la pelea, con 35 años y ahora con otro título bajo el brazo, el 47º. Venus, la mayor de las Williams, la primera que brilló en el circuito y con el paso del tiempo se vio opacada por Serena, contó en Wuhan que continúa muy motivada. Para colmo, fue la novena mujer en alcanzar 700 triunfos, marca que, en la previa, ella no sabía que podía lograr.
Ni bien ganó su partido de segunda ronda, cuando llegó a esa cifra, le consultaron qué sentía. "No sabía. Estoy contenta que nadie me lo dijo antes, porque me podría haber puesto nerviosa. Lo disfruto, es algo lindo. ¿Qué significa para mí? Ahora pienso ¿cuánto tiempo me tomará llegar a 800?", dijo sonriente, consciente de que ella también deja una huella grande en el tenis femenino.
Enseguida, los medios le preguntaron a Venus qué la sigue motivando en su carrera, si quizá la movilizaba conseguir 800 victorias, realmente. "¿A quién no le gusta ganar? Eso nunca pasa de moda. Es fácil de decir, pero cuesta... Me motivan los Juegos Olímpicos, estar el año próximo en Río. Eso será maravilloso, poder jugar otra vez por Estados Unidos. Será un honor", agregó.
Hablando de ganas de jugar, de objetivos y demás, Venus también se refirió a la baja de Serena en Beijing y el Masters final en Singapur. "Ella ganó todo. Así que hay razones para que no tenga ganas. Tiene sus problemas y a veces debe descansar. Es inimaginable lo que se siente al ganar tanto. Es duro para uno, para su cuerpo. Yo tuve ese problema antes y sé lo que es", expresó. Una palabra autorizada, sin dudas. Porque ella lo vivió y porque la conoce a la Nº1 como nadie.
