El combinado norteamericano saldrá en busca de culminar la fase de grupos de manera invicta y asegurar su clasificación a cuartos de final.
El partido celebrado el pasado lunes 9 de marzo entre México y Estados Unidos dejó muchas impresiones y un panorama relativamente incierto para los aztecas de cara a su clasificación a cuartos de final. Pero, mientras Benji Gil, dirigente mexicano, mira hacia el futuro y asegura que harán todo lo posible para reencontrarse con Estados Unidos en el partido por el campeonato, los estadounidenses parecen haber pasado la página y toda su atención está, al menos de momento, en su compromiso contra Italia de este martes.
Una victoria contra Italia clasificaría automáticamente a Estados Unidos como líder del Grupo B a cuartos de final, mientras que una derrota dejaría su panorama clasificatorio en espera de lo que suceda el miércoles entre Italia y México, con la posibilidad de un triple empate entre los tres países como uno de los escenarios probables.
“Mucho respeto para México y Benji. Su equipo es de verdad. Gran juego, gran atmósfera, mucho respeto para ellos”, fue lo único que señaló el mánager estadounidense sobre México en la rueda de prensa posterior al encuentro.
Estados Unidos ahora ha puesto sus ojos en Italia, dejando a México atrás, algo que se deduce de las declaraciones dadas por el dirigente Mark DeRosa tras el encuentro del lunes.
“Tienen un gran roster (Italia). Y para serte honesto, con México jugando contra Italia después de nosotros, tomaremos este juego como que estamos obligados a ganarlo”.
Estados Unidos e Italia solamente se han enfrentado en una ocasión en el Clásico Mundial de Béisbol, durante la edición de 2013. En ese encuentro, los estadounidenses se impusieron a la escuadra europea con marcador de 6 carreras por 2, cortesía de un Grand Slam del entonces capitán del equipo, David Wright.
