La manera despreocupada en que los estadounidenses tomaron a Italia, sumada a la idea equivocada de estar clasificados tras la victoria frente a México, terminó colocando al combinado norteamericano en una posición precaria.
Estados Unidos no tiene absolutamente a nadie más que responsabilizar que a sí mismo por la situación en la que se ha colocado. El combinado norteamericano debe ahora esperar el resultado del encuentro entre México e Italia para saber si tendrá una oportunidad de avanzar a cuartos de final, luego de que la selección europea sorprendiera al mundo con una inesperada victoria contra el gran favorito del torneo.
A pesar del talento estelar que compone a Estados Unidos, existe la sensación de que el equipo es una gran colección de talento que no se toma el torneo con la seriedad que amerita. Basta con revisar las declaraciones de Bryce Harper, en las que coloca por encima a los Juegos Olímpicos, o recordar que durante una intervención en MLB Network el dirigente del equipo y analista de esa cadena, Mark DeRosa, señaló de manera errónea que luego del triunfo contra México, Estados Unidos ya se encontraba clasificado a cuartos de final.
DeRosa confesó en la rueda de prensa previa al juego contra Italia que, tras el triunfo frente a México, el grupo celebró hasta entrada la madrugada y que esperaba que eso no fuese un factor en el encuentro, ya que algunos jugadores aparentemente celebraron hasta tarde.
El elemento del cansancio pudo haber sido un factor, tomando en cuenta varias pifias defensivas cometidas por los estadounidenses en jugadas relativamente rutinarias, por lo que al combinado estadounidense se le cargaron dos errores en el juego.
Sin embargo, la pista más evidente de que Estados Unidos no se tomó en serio el compromiso fue la forma en la que el partido del martes por la noche contra Italia fue manejado desde el punto de vista dirigencial.
La manera en la que se construyó la alineación para el encuentro apunta a que los estadounidenses no se estaban tomando el compromiso con la seriedad necesaria. La inclusión de Paul Goldschmidt, quien ha sido utilizado por los New York Yankees como bateador situacional, resulta cuestionable si se toma en cuenta que fue el quinto peor bateador, entre 155 jugadores calificados, contra lanzadores derechos en 2025. Italia abrió el partido con Michael Lorenzen, un lanzador derecho.
Al verse abajo temprano por ocho carreras, el movimiento de la banca estadounidense fue inexistente hasta el último tercio del partido. Mantener a Goldschmidt luego de un sencillo, en vez de traer a un corredor emergente de mayor velocidad, demuestra lo desconectado que estaba el planteamiento dirigencial del hecho de que cada carrera importa.
Lo más llamativo es que llevaron a un bateador emergente por Ernie Clement en el turno siguiente al de Goldschmidt, pero no colocaron un corredor emergente por un jugador lento. Dicho movimiento no terminó en desastre cortesía del jonrón que conectó Pete Crow-Armstrong después de dos outs en la entrada.
Otro movimiento que confundió a más de uno fue ver a Clayton Kershaw comenzar a estirar en un momento en que Italia tenía las bases llenas y ganaba 8 por 4, cuando Mason Miller ni siquiera había lanzado en el partido hasta ese punto.
Clayton Kershaw is warming up pic.twitter.com/fl5EDmO874
— Talkin' Baseball (@TalkinBaseball_) March 11, 2026
El manejo del bullpen también fue algo que confundió a muchos, pasando de Nolan McLean a Ryan Yarbrough, sin mostrar urgencia cuando ya el marcador se encontraba 6-0 en ese momento.
Con todo lo acontecido y la eventual derrota, a DeRosa no le quedó más remedio que admitir que se había equivocado monumentalmente con sus declaraciones de clasificación temprana y reconocer que ellos mismos terminaron acorralándose.
“Leí de manera equivocada los cálculos. Sabíamos que México jugaría contra Italia y, revisando los números en caso de perder hoy, me equivoqué al decir que habíamos clasificado (…) Es difícil, muy difícil. Los muchachos están frustrados. Es lo que es, debemos responsabilizarnos por ello”, dijo DeRosa a la prensa.
Ahora, a Estados Unidos solamente le queda esperar por el resultado de esta noche. Aunque muchos escenarios le dan una posibilidad de clasificación, en béisbol todo puede ocurrir y, así como el combinado permitió una victoria histórica de Italia, nadie sabe qué puede esperarles tras el juego entre México y el combinado europeo.
