Las Series de Campeonato de las Grandes Ligas enfrentarán a varios de los equipos con las nóminas más bajas del béisbol y a uno de los que más invierte en salarios.
La jornada de este domingo 11 de octubre marca el inicio de las Series de Campeonato de las Grandes Ligas. En la Liga Nacional, los actuales bicampeones de MLB, Los Angeles Dodgers, se enfrentarán a Milwaukee Brewers, equipo que terminó con el mejor récord del béisbol en 2026. Por su parte, en el “Joven Circuito”, Tampa Bay Rays y Cleveland Guardians se reencontrarán en una serie de postemporada por primera vez desde 2022.
Uno de los aspectos más llamativos de estos enfrentamientos es la diferencia en la construcción de los rosters de las cuatro franquicias. Por un lado, están los Dodgers, que tienen la nómina más elevada del béisbol en 2026 al incluir el impuesto de lujo. En el extremo opuesto se encuentran los Guardians y los Rays, que ocupan los puestos 29 y 27, respectivamente, en ese apartado. Los Brewers, por su parte, están más cerca de la zona media, con la decimonovena nómina más alta de las Grandes Ligas.
Lo más curioso es que la suma de las nóminas de Rays, Guardians y Brewers es inferior a la de los Dodgers para la temporada de 2026.
De acuerdo con datos de Spotrac, portal especializado en finanzas deportivas, los Dodgers tienen una nómina de USD$433,057,244 al incluir el impuesto de lujo. La de los Brewers asciende a USD$154,709,160, mientras que Rays registra USD$113,227,590 y Guardians, USD$92,580,643. En conjunto, estos tres equipos suman USD$360,517,393, equivalente al 83.25 % de la nómina de los Dodgers.
La diferencia entre la inversión salarial de los actuales bicampeones de MLB y la suma de las nóminas de sus tres rivales en las Series de Campeonato es de USD$72,539,851.
En términos generales, estas cifras reflejan una realidad interesante: los equipos con mayor capacidad económica para pagarles a sus jugadores no necesariamente son los que alcanzan las etapas más avanzadas de la postemporada. Esta situación podría representar un argumento importante en las discusiones sobre la posible implementación de un tope salarial en las Grandes Ligas, una medida defendida por propietarios que consideran que las diferencias económicas entre los mercados grandes y pequeños afectan la competitividad.
Lo que ocurra en las Series de Campeonato y, eventualmente, en la Serie Mundial podría desempeñar un papel relevante en las negociaciones del próximo convenio colectivo de las Grandes Ligas.
