Cómo 'Bam' Rodríguez se convirtió en una estrella libra por libra

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Naoya Inoue vence a Ramón Cárdenas con nocaut técnico en el octavo asalto (4:36)

Tras Roman "Chocolatito" González y Juan Francisco Estrada, Jesse "Bam" Rodríguez lleva la antorcha de las categorías inferiores.


A principios de 2012, Jesse "Bam" Rodríguez asistió en San Antonio a una sesión de entrenamiento abierta a la prensa de su boxeador favorito, Nonito Donaire, quien por aquel entonces era campeón mundial de peso supergallo. Rodríguez, que tenía 12 años y seguía los pasos de su hermano mayor -y futuro campeón mundial- Joshua Franco, se preparaba para acudir a un torneo de boxeo, pero quería ver de cerca a uno de los mejores boxeadores del mundo, libra por libra, antes de marcharse. En lugar de limitarse a observar a Donaire en acción, fue invitado a subir al cuadrilátero para demostrar sus propias habilidades.

"Va a ser bueno, amigo", comentó Donaire tras ver al joven zurdo exhibir su jab y lanzar un par de combinaciones. Sin embargo, ni siquiera entonces Donaire habría podido imaginar que aquel adolescente apodado "Bambino" llegaría a convertirse en quien es hoy.

Para 2026, Rodríguez no solo había cumplido la profecía de Donaire, sino que la había superado al consagrarse campeón mundial en dos categorías y situarse como el tercer mejor boxeador del mundo, libra por libra, según ESPN. Este sábado, Rodríguez, de 26 años, volverá a la acción en busca de un título mundial en una tercera categoría de peso cuando se enfrente al campeón de peso gallo de la AMB, Antonio Vargas (DAZN, 7 p. m. hora del Este), en Glendale, Arizona.

"Siento que la gente aún tiene mucho por ver de Bam Rodríguez", declaró Rodríguez a ESPN el miércoles. "Cuanto mejor es el rival, mejor es mi desempeño. Quizás no sea un nombre muy conocido por el gran público, pero [Vargas] es un oponente duro de una categoría de peso superior y un campeón mundial. Esta pelea sacará a relucir una faceta mía que la gente no ha visto, y estoy listo para mostrarle al mundo lo que 'Bam' tiene para ofrecer".

Mientras que las categorías de peso más ligero estaban dominadas a finales de la década de 2010 por estrellas como Román "Chocolatito" González, Juan Francisco Estrada y Srisaket Sor Rungvisai -pugilistas de élite que ayudaron a popularizar estas divisiones y a ganar reconocimiento en las clasificaciones de "libra por libra"-, Rodríguez iba forjando su reputación discretamente. Lo único que necesitaba era una oportunidad. La consiguió -y la aprovechó- en 2022, cuando subió a la categoría supermosca con apenas siete días de antelación para enfrentarse al campeón del CMB, Carlos Cuadras; desde entonces, no ha dejado de progresar.

Hace unos años, las categorías de peso más ligero pasaban desapercibidas en Estados Unidos. Sin embargo, gracias a la labor previa de boxeadores como González y al interés de una cadena de televisión por cable en promocionar la división de las 115 libras, púgiles como Rodríguez, Naoya Inoue y Junto Nakatani tuvieron la oportunidad de participar en grandes eventos. Los tres figuran en la lista de los mejores boxeadores masculinos "libra por libra" de ESPN y están recibiendo el reconocimiento que merecen gracias a sus extraordinarias habilidades, combates que entusiasman al público y su proyección mundial.

"Estamos orgullosos de [Rodríguez] porque ha ido ascendiendo desde abajo, tal como lo hice yo", comentó esta semana Chocolatito González, una máquina de noquear que suma 42 victorias por la vía rápida en un total de 53 triunfos. "Ha demostrado, a mi juicio, que es uno de los mejores boxeadores que existen actualmente en las categorías de peso ligero".

Cuatro años después de conquistar su primer título mundial, Rodríguez se ha convertido en uno de los boxeadores más emocionantes del panorama actual y en un firme candidato al título de mejor boxeador del mundo. No obstante, para llegar a este punto, Rodríguez tuvo que recorrer un largo camino lleno de incertidumbre.


MIENTRAS CRECÍA en San Antonio, Rodríguez albergaba grandes sueños en un cuerpo pequeño. Sin embargo, esos sueños giraban en torno al skateboarding y al fútbol americano. Su faceta como boxeador no empezó a materializarse hasta que, a los 9 años, siguió a Franco hasta el San Fernando Boxing Club, situado en el centro de San Antonio.

Perdió sus tres primeros combates como amateur antes de conseguir su primera victoria. Ganó su primer torneo a los 10 años. Rodríguez se obsesionó con este deporte y acabó dejando la escuela en séptimo grado.

Fue por aquella época cuando terminó asistiendo a una sesión de entrenamiento de Donaire con el preparador Robert García, quien trabajaba con "The Filipino Flash". Cuatro años más tarde, Rodríguez volvió a coincidir con García gracias a Franco -a quien García entrenaba-, y el prestigioso preparador se dio cuenta rápidamente de que aquel adolescente de baja estatura tenía algo especial.

"Lo principal es su disciplina", afirmó García. "Es uno de los chicos más disciplinados que he tenido jamás. Pero luego están las habilidades: posee unas capacidades increíbles, tanto en reflejos como en precisión. Aun así, nada de eso importa sin su disciplina".

Cuando García comenzó a entrenar a Rodríguez, lo presentó a Akihiko Honda, presidente de Teiken Promotions. El "Sr. Honda", como se le conoce, ha sido fundamental para elevar el nivel del boxeo en Japón, forjando estrellas internacionales en categorías de peso más ligero (como Inoue, González y Jorge Linares) y promoviendo grandes combates a nivel mundial, incluida la histórica victoria de James "Buster" Douglas sobre Mike Tyson en el Tokyo Dome en 1990. El buen ojo de Honda para el talento se fijó en Rodríguez, y así surgió una relación entre el boxeador, el entrenador y una de las figuras más poderosas del boxeo mundial.

"Antes de 'Bam', nunca le había llevado ningún boxeador al Sr. Honda, pero este caso era diferente", comentó García. "Tenía al boxeador perfecto, y el Sr. Honda empezó a enviar dinero cada mes para cubrir los gastos de los campamentos de entrenamiento y asegurar algunos combates en México al inicio de su carrera".

A medida que Rodríguez acumulaba victorias en sus inicios como profesional, García necesitaba encontrar un promotor capaz de conseguirle peleas en Estados Unidos. Lamentablemente, las categorías de peso más ligero no gozaban de mucho reconocimiento, y a García le costaba que alguien siquiera considerara a su joven pupilo.

"Hablé con todo el mundo -y cuando digo todo el mundo, es todo el mundo- para que ficharan a 'Bam'", dijo García, señalando que promotoras como Golden Boy Promotions, Premier Boxing Champions y Top Rank rechazaron al boxeador. "Supliqué por oportunidades, pero a nadie le interesó devolverme la llamada".

El hermano menor de García, Mikey García, seguía peleando activamente para PBC y logró incluir a Rodríguez en algunas de las carteleras preliminares de sus combates como un favor personal; entre ellas, la velada de su derrota ante Errol Spence Jr. en 2019 en el AT&T Stadium de Arlington, Texas, donde "Bam" venció a Rauf Aghayev por nocaut técnico en el tercer asalto. Aun así, el interés de los promotores por Rodríguez seguía siendo escaso.

Mientras tanto, se gestaba un movimiento que terminaría por poner bajo los reflectores a las categorías de peso más ligero.


TRAS EL RETIRO de Floyd Mayweather después de vencer a Andre Berto en 2015, "Chocolatito" González fue ampliamente reconocido como el mejor boxeador libra por libra. Se distinguía de otros púgiles de categorías inferiores porque aportaba emoción a sus combates gracias a su estilo agresivo de presión, su potencia de nocaut y su incesante lanzamiento de combinaciones. Esto llevó a HBO a lanzar en 2017 una serie dedicada a las categorías de peso más ligero, denominada "Superfly", que contó con la participación de González, Estrada, Sor Rungvisai, Cuadras e Inoue, entre otros.

"Sabía que desarrollar una carrera como boxeador de categorías inferiores en Estados Unidos iba a ser difícil, pero tuve que esperar mi oportunidad y nunca renuncié a mi sueño", declaró Rodríguez. "Ver que las categorías de peso ligero recibían ese reconocimiento en Estados Unidos gracias a 'Superfly' me mantuvo motivado para seguir adelante. Solo tenía que esperar mi momento".

El énfasis en las categorías de peso más ligero dio a Rodríguez un rayo de esperanza y, en cuanto se entreabrió la puerta de la oportunidad, él la derribó por completo.

Cuando surgió la ocasión de enfrentarse a Cuadras por el título vacante de peso supermosca del CMB en 2022, García no dudó en subir a su boxeador al ring; el resultado fue que Rodríguez dominó a Cuadras, conquistó su primer título mundial a los 22 años y se presentó formalmente ante el mundo del boxeo como una amenaza real.

"Sabía lo que iba a pasar", afirmó García. "Sabía de lo que era capaz 'Bam'. El peso no importaba. No tenía ninguna duda de que se convertiría en campeón mundial".

Rodríguez -quien firmó un contrato multianual con Matchroom Boxing antes de la pelea contra Cuadras- pasó los siguientes cuatro años ascendiendo en la clasificación de los mejores boxeadores libra por libra gracias a una actuación dinámica tras otra. Arrasó con Rungvisai en 2022, dominó al hasta entonces invicto Sunny Edwards en 2023, aplastó a Estrada en 2024 y superó con contundencia a los campeones mundiales invictos Fernando Martínez y Phumelele Cafu en 2025.

"Después de su última pelea, cuando 'Bam' terminó su contrato con Matchroom, empecé a recibir llamadas de todo el mundo", dijo García. "Todos me llamaban con ofertas. Promotores, tanto nuevos como veteranos, ofrecieron acuerdos muy buenos para fichar a 'Bam', pero él es un chico leal".

Rodríguez firmó una extensión de contrato a largo plazo con Matchroom Boxing en abril; está a punto de alcanzar la cima de la clasificación libra por libra y podría protagonizar uno de los combates más importantes del boxeo actual contra Inoue, el rey libra por libra y campeón indiscutible de las 122 libras.


ACABAR AL 70% de sus oponentes antes del límite -incluidos 12 de los últimos 15- es parte de lo que hace especial a Rodríguez a una edad tan temprana.

Y lo que resulta aún más intrigante es que ha elevado su nivel ante rivales de calidad, logrando victorias por la vía rápida frente a cinco de los últimos seis campeones mundiales a los que se ha enfrentado. En las siete ocasiones en que los combates llegaron al límite de los asaltos, ningún juez ha dado la victoria a su oponente.

"Nunca entro a una pelea con un plan de combate preestablecido; todo es instintivo", dijo Rodríguez. "Soy el tipo de boxeador al que le gusta tomarse unos asaltos para ver qué propone el rival y actuar en consecuencia. Y con Robert García aconsejándome entre asaltos, soy imparable".

El porcentaje de golpes conectados de Rodríguez a lo largo de su carrera (38.9%) ocupa el segundo lugar -solo por detrás de Shakur Stevenson- entre los campeones y aspirantes al título actuales, mientras que su efectividad del 48.6% en golpes de poder lidera la estadística entre todos los púgiles, según CompuBox.

"Creo que lo que realmente distingue a Bam es su juego de pies y el hecho de que es zurdo", declaró Juan Francisco Estrada a ESPN. Estrada fue derrotado por la vía del nocaut técnico -la primera vez en su carrera- por Rodríguez en 2024. "Tiene buena pegada, pero sabe encontrar los puntos exactos, los ángulos y el timing. Sin embargo, ser zurdo es lo más difícil de enfrentar de Bam Rodríguez".

Si Rodríguez supera a Vargas y se corona campeón mundial en una tercera categoría de peso, Eddie Hearn, de Matchroom Boxing, ha expresado su deseo de verlo subir otra división para enfrentarse a Inoue, en un combate que mediría a dos de los tres mejores boxeadores del mundo libra por libra.

García comentó a ESPN que le atrae el combate, pero que planea que Rodríguez compita una vez más en las 118 libras antes de subir a las 122 libras para enfrentarse a Inoue.

"En las categorías de peso más bajo, un combate entre Bam e Inoue sería el más grande de la historia", afirmó García. "No tengo prisa. Pero si llega a ocurrir el año que viene, creo que será la pelea más importante de la última década".

Estrada y González consideran que la idea de que Rodríguez suba otra categoría de peso para enfrentarse a uno de los pegadores más devastadores de todo el boxeo es un paso demasiado grande para el ambicioso púgil. Al menos por ahora.

"Ha demostrado que nadie puede igualarlo en las 115 o 118 libras", dijo González. "¿Y ahora quieren organizarle una pelea en las 122 libras contra el mejor boxeador del mundo, Inoue? Personalmente, lo veo como algo fuera de su alcance en este momento debido a la potencia de golpeo. No sé si está preparado".

González conoce de primera mano los desafíos que implica mantener la pegada al subir de categoría. Tras comenzar su carrera con un récord de 45-0 y un 84% de victorias por nocaut compitiendo entre las 105 y las 112 libras, a González no le fue tan bien al pasar a las 115 libras: registró un balance de 8-4 y su porcentaje de nocauts cayó al 25%. González comentó que tuvo dificultades para adaptarse a esa categoría porque sus rivales eran naturalmente más grandes y bajaban de peso, mientras que él intentaba ganar masa corporal.

"Es realmente difícil", declaró a ESPN Marcos Caballero, entrenador de González. "Dicen que cuando subes mucho de peso, te sientes más lento, tu potencia de golpeo disminuye y te enfrentas a boxeadores de élite cuyos cuerpos ya están acostumbrados a recibir golpes de púgiles de primer nivel. Eso realmente puede afectar mucho tu potencia de golpeo".

¿Escépticos? Rodríguez ya ha escuchado todo eso antes y, cuando llega el momento de la verdad, demuestra que todos ellos están equivocados. Aun así, quedan montañas por escalar, y "Bam" espera seguir demostrando al mundo por qué nunca más se le debe subestimar.

"Sigo mi propio camino y sé exactamente lo que tengo que hacer", afirmó Rodríguez. "La pelea contra Inoue -enfrentando a dos de los mejores boxeadores libra por libra del mundo- es inevitable y podría ser el combate más importante en la historia de las categorías de peso más ligero".

"Es solo cuestión de tiempo para que le demuestre al mundo exactamente de lo que soy capaz".