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Las 10 cosas que tenemos que ver previo a la fecha límite de cambios en MLB

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¡En mi casa no! Brett Gardner le robó el jonrón a Avisail García (0:32)

Con una medición perfecta del jardín del Yankee Stadium, el veterano de New York le ahogó la celebración al venezolano de Tampa Bay Rays. (0:32)

Cada partido, dice el viejo adagio, cuenta de la misma forma en la tabla de posiciones. Y eso es cierto. El béisbol no les otorga una repercusión adicional a los partidos decididos en extrainnings, palizas o remontadas. Cada uno representa 1/162 de un pastel dividido de forma experta.

¿Qué ocurre con los partidos disputados en las próximas dos semanas? Son un caso diferente. Hasta los adeptos más estrictos de la filosofía de “todos cuentan de la misma forma” lo admitirán. Ese es el caso especial en 2019, cuando el panorama de los playoffs en el Béisbol de Grandes Ligas consiste en varios equipos que tiene mucho, una vasta mayoría de equipos que tienen algo y seis clubes particulares que no cuentan con nada. Esos partidos, según lo afirmado por ejecutivos de la pelota Mayor, servirán de impulso para que esos equipos atascados en el medio puedan despegarse. Mientras se acerca la fecha límite de cambios, ¿serán compradores? ¿Vendedores? ¿O serán incluso capaces del electrizante acto de comprar mientras venden?

Lo único claro, a este punto, es que casi nada está claro. Sólo seis equipos tienden a sumar 90 derrotas y todos estos están al borde de ser espectacularmente mediocres. Los Miami Marlins son el único equipo en la Liga Nacional con ritmo para totalizar 90 reveses. El puñado de clubes rezagados en la Liga Americana van desde malos pasando por terribles hasta aquellos que hacen decir “por favor, háganle eutanasia a esta temporada”: Seattle (con ritmo para sumar 97 derrotas), Kansas City (100), Toronto (103), Detroit (110) y Baltimore (114).

Podemos sumar a los New York Mets a esa lista de vendedores. Parecía que los San Francisco Giants se encontrarían entre los evidentes vendedores; sin embargo, han sumado 11 triunfos en 13 partidos para catapultarse por encima de los Cincinnati Reds, quienes han sido públicos con respecto a su intención de declararse compradores. Los Colorado Rockies, previamente percibidos como claros compradores, han perdido 10 de 12 encuentros, han quedado empatados con los Giants y no están completamente seguros de cuál será el trayecto correcto por seguir.

Están lejos de ser los únicos en esa situación. ¿Acaso Los Angeles Angels, ganadores de cinco partidos al hilo antes de la jornada del miércoles, comprarán o se mantendrán quietos? Y, ¿qué piensan de los Pittsburgh Pirates, quienes vieron la División Central de la Liga Nacional como totalmente ganable, pero han perdido cuatro encuentros al hilo después del receso del Juego de Estrellas? O, ¿qué hay de los Philadelphia Phillies, con récord 12-19 en sus últimos 31 compromisos, con dos partidos más a jugar contra Los Angeles Dodgers en el futuro próximo y un déficit que se acerca a los dígitos dobles en el Este de la Nacional? Ya los Oakland Athletics se hicieron con Homer Bailey en un cambio. Como ganadores de cinco partidos al hilo para comenzar la segunda mitad de la campaña y de 18 de 23, ¿duplicarán la apuesta a pesar de encontrarse apenas a 4½ juegos por debajo de los Houston Astros?

Todas estas interrogantes nos llevarán hasta…

1- … El 31 de julio, la única fecha límite para cambios de este año, lo cual le da mayor importancia de la que tenía en el pasado. La pregunta hecha hace un mes por los ejecutivos era la siguiente: ¿Cómo cambia el panorama la eliminación del periodo de negociaciones en waivers de agosto? Algunos asumían que dicho cambio causaría una catarata de operaciones antes de comenzar la temporada o un torrente de cambios en los días previos a la fecha límite.

Si bien el último escenario aún podría ocurrir, el primero nunca llegó a materializarse. La evolución del mercado de agentes libres les recordó a los ejecutivos una lección sumamente valiosa: la espera puede hacer maravillas. Ahora, esto puede perjudicar a ambas partes y las dinámicas en juego pueden producir unas dos semanas finales fascinantes.

Debido al hecho que actualmente tenemos un monto finito de vendedores, los precios a pedir por los jugadores de mayor valor serán astronómicos, según indican fuentes. Y eso tiene sentido. Si un comprador se siente motivado a hacer una operación ahora, deberán pagar un precio alto, según afirman dos ejecutivos de equipos vendedores. La carencia de bateadores de impacto, que corren con el riesgo de conseguir mercados lentos porque los contendientes ya podrían contar con un jugador de fortaleza en esa misma posición, ha causado que la atención gire en torno al pitcheo. “Y todos”, afirma uno de esos ejecutivos, “necesitan pitcheo”.

Eso es un hecho. Otro elemento que también se acerca a la verdad es que cierta cantidad de equipos experimentarán ese momento crítico en el cual reconocerán que vender es mejor que comprar o quedarse quietos. Los Arizona Diamondbacks es uno de esos equipos y los Texas Rangers es otro. Si eso llega a ocurrir, la oferta aumentará y los precios bajarán a un rango más justo.

Luego viene el juego de la gallina. ¿Puede realmente un vendedor darse el lujo de aferrarse a un jugador? ¿Puede realmente un comprador ver el reloj a las 4:01 p.m. hora del Este del 31 de julio sin haber mejorado su equipo? Así es el estado actual del juego. Este es el sitio donde se ganan los campeonatos, donde los ejecutivos se ganan sus sueldos, donde la estrategia es fundamental.

A pesar de todo el postureo, un gerente general afirmó este martes: “No creo que será una fecha límite de cambios activa”. Entiende que se producirán algunas negociaciones; pero mientras que él se mantiene en el mercado en busca de un pitcher abridor, piensa que…

2- … Noah Syndergaard no será cambiado. El precio, según dijo otro gerente general entre risas, es de “varios brazos y una pierna”. Los Mets están sumamente conscientes de lo que tienen en sus manos con Syndergaard: un pitcher con el mejor material en bruto de todo el béisbol. También están plenamente conscientes de lo que no tienen: un buen equipo. Cuando no se cuenta con un buen equipo, pero sí se tienen jugadores con valor, es irresponsable no considerar cambiarlos. Por eso, los Mets están atendiendo llamadas para preguntar por Syndergaard. No se encuentra en la misma categoría de Todd Frazier o Jason Vargas, ambos próximos a hacerse agentes libres y que serán canjeados por prospectos de categoría C cuando sean movidos. Quizás no sea la pieza más cotizada, pero Syndergaard sigue siendo una pieza muy costosa.

Los San Diego Padres, que han sostenido conversaciones con los Mets con respecto a Syndergaard desde el año pasado, así lo reconocen. Su deseo de reducir su superávit en el outfield es evidente (han estado intentando negociar a Hunter Renfroe y Franmil Reyes durante la mayor parte de un año), pero eso no precisamente se compagina con lo que quieren los Mets. San Diego también ha sostenido conversaciones con otros equipos con respecto a los pitchers de Doble-A Adrián Morejón y Michel Báez, ambos grandes talentos con interrogantes sobre ellos. Después de los Tampa Bay Rays, San Diego podría contar con el mejor sistema de granjas de todo el béisbol… y uno de los que tiene mayor profundidad. Si el gerente general A.J. Preller quiere hacer un movimiento sustancial, puede hacerlo. No hay falta de interés en Syndergaard. Todos los equipos se hacen agua la boca a la hora de pensar en un diestro de 6 pies y 6 pulgadas de altura con 240 libras de peso cuya recta se ubica en las 98 millas por hora con una slider en 89 mph, cuenta con dos pitcheos por encima del promedio y no será agente libre hasta la temporada 2021. Los Astros están haciendo grandes esfuerzos en busca de pitcheo y les encantaría hacer que Syndergaard regrese a Texas, donde creció. Los Milwaukee Brewers piensan igual; no obstante, a menos que se muestren adeptos a la idea de incluir a Keston Hiura en un canje (y no lo están), no contarán el capital de prospectos necesario para conseguirlo.

El problema, según afirma un gerente general, es que los Mets piden precios dignos de Thor cuando Syndergaard está lanzando con efectividad cercana al 4.50. “Quiero decir, yo haría lo mismo”, admitió el gerente general, razón por la cual este ejecutivo no piensa que Syndergaard cambiará de equipo este 31 de julio. Al mismo tiempo, los Mets dieron testimonio de lo que puede suceder cuando se espera: Zack Wheeler, cuyo mercado fue tan amplio como el de cualquier otro pitcher porque se apresta a convertirse en agente libre este invierno y no costaría tanto, terminó en la lista de lesionados el pasado lunes debido a fatiga en su hombro. Independientemente de la seriedad de intenciones, la mera idea de un hombro lesionado hizo que varios ejecutivos perdieran interés en adquirirlo.

A lo mejor, el precio por Wheeler (que en principio no era exorbitante) ha bajado. Es lo que ocurre cuando el juego de la gallina sale mal, cuando el margen de error que existe con Syndergaard y…

3- … Trevor Bauer no está presente. La zona de confort que aporta el control del club protege a los Mets con Syndergaard de la misma forma que lo hace con los Cleveland Indians y Bauer. ¿Cambiarlo ya? Claro. ¿No lo cambiamos ya? No importa. Lo pueden hacer este invierno. O en la fecha límite del próximo año. Bauer no será agente libre sino hasta después de la temporada 2020, aunque el hecho de que éste tenga cero intenciones de renovar con ellos a menos de que sea remunerado como el mercenario que quiere ser, le da a Cleveland todos los incentivos para negociarlo hoy. Tenemos ese elemento junto con un salario que podría acercarse a los $20 millones la próxima temporada dependiendo en lo bien que termine lanzando durante la segunda mitad de la campaña y el regreso de Mike Clevinger (quien ha estado excelente en sus últimas dos aperturas) y Corey Kluber (quien lanzó una sesión de bullpen el pasado miércoles) para completar la rotación.

También tenemos este pequeño problema: los ejecutivos piensan que Bauer es el mejor pitcher con el que pueden contar. Ellos no necesariamente creen que los Indians lo van a negociar (Bauer estuvo ampliamente disponible durante el pasado invierno, además de la primavera, y no se fue a ninguna parte), pero eso no les detendrá y preguntarán de todos modos. Porque estos ejecutivos están conscientes de que el presidente de los Indians Chris Antonetti y su gerente general Mike Chernoff están intentando mantener el delicado equilibrio para que su equipo no decaiga mientras las estancias de Bauer y, tarde o temprano, el campocorto Francisco Lindor se acercan a su final. 
Tenemos un mercado robusto porque hasta los equipos de nivel intermedio se imaginan adquirir a Bauer ya para así contar con él durante la venidera campaña. Ese mismo incentivo está impulsando…

4- …El interés por Marcus Stroman. Si bien sus estadísticas periféricas son casi idénticas a las obtenidas en la pasada temporada (promedio de 7.16 ponches por cada 9 innings contra 0.79), su efectividad ha decaído en casi dos puntos completos. Stroman no fue tan malo como haría pensar su efectividad de 5.54 en la zafra anterior… y quizás no sea tan bueno como pueda sugerir su efectividad de 3.25 este año.

Por eso, los equipos interesados en él deben compaginar lo anterior con la capacidad que tienen los Toronto Blue Jays de mantenerlo. Tal como es el caso de la mayoría de los pitchers deseables actualmente involucrados en negociaciones de cambio, Stroman será agente libre después de la temporada 2020. En su caso, el precio a pagar por él necesita ser lo suficientemente significativo para así cubrir un año y un tercio de su valor, además del puesto de selección compensatorio que recibirían los Blue Jays al extenderle una oferta calificada después de la temporada 2020. Debido al tamaño de su mercado, lo mejor que podrían obtener los Blue Jays si Stroman rechazara dicha oferta sería un puesto de selección ubicado entre los números 75 y 79.

En otras palabras: se trata de una pieza obtenible y múltiples gerentes generales esperan ver a Stroman canjeado antes del 31 de julio. El nivel de demanda por él podría depender de lo que ocurra durante las próximas dos semanas, o incluso la próxima semana, momento en el cual…

5- … El estatus de Mike Minor con los Rangers podría aclararse. Texas tiene récord 50-45 y se ubica en el tercer puesto de la División Oeste de la Liga Americana, a 8½ juegos por debajo de Houston y a cuatro de desventaja de Oakland y Cleveland, equipos empatados en el segundo cupo del comodín. Las cuentas de los Rangers dependen de muchas variables en comparación con las del resto de los equipos.

Texas se mudará a un nuevo estadio en 2020 y el deseo de poner en su nuevo terreno a un equipo ganador es real. Minor es una razón importante por la cual los Rangers se encuentran en su posición actual, con efectividad de 2.73 y promedio cercano a un ponche por inning. También es sumamente asequible con un precio de apenas $9.5 millones el próximo año, mientras que Stroman ganará una cifra cercana a los $12 millones en la última temporada de su arbitraje.

Si los Rangers canjean a Minor (y los ejecutivos rivales piensan que lo harán a un precio alto), otros podrían partir. Hunter Pence, Logan Forsythe y Asdrubal Cabrera están próximos a convertirse en agentes libres y podrían encajar como jugadores de reparto en cualquier equipo. Asimismo, los Rangers tienen varios años de control sobre Danny Santana y Jose LeClerc, quienes despiertan el interés de los compradores.

Dependiendo de cómo Minor se ubica en el mercado junto a…

6. … Robbie Ray potencialmente disponible es una pregunta interesante que hacen los equipos que desean abridores. Al igual que Texas, Arizona todavía no se ha lanzado oficialmente al mercado de vendedores. Al igual que los Rangers, los Diamondbacks podrían ser un equipo de compra y venta, similar a lo que hizo Tampa Bay la temporada pasada cuando se cambió al abridor del Día de Apertura, Chris Archer, y cambió prospectos por Tommy Pham. David Peralta, Greg Holland, Alex Avila, Andrew Chafin, Adam Jones y Jarrod Dyson son Diamondbacks que se podrían ir.

Los Diamondbacks han armado muy silenciosamente un interesante roster. Ketel Marte está jugando como una estrella. Volver a firmar a Eduardo Escobar demostró ser inteligente. El acuerdo de Paul Goldschmidt podría ser una victoria monstruosa, especialmente si el receptor Carson Kelly es tan bueno como parece y Luke Weaver se lanza como lo hizo antes de sufrir una lesión en el codo. Une ese núcleo con lo que podría ser un sistema top-5, y la reconstrucción de Arizona sin demoras sería un modelo.

Cambiar a Ray podría influir en eso. Desde que se unió a la rotación de Arizona a tiempo completo en 2016, la tasa de 11.76 ponches por nueve entradas de Ray ocupa el tercer lugar en el béisbol por detrás de los 11.93 de Max Scherzer y los 11.88 de Chris Sale. Incluso si Ray carece del control y el dominio de esos dos, su materia prima lo hace muy atractivo para los equipos que podrían mantenerlo en un papel de abridor o incluso usarlo como una opción devastadora del bullpen en octubre.

Ray es mucho más probable que Zack Greinke, cuyo salario ($35 millones para cada una de las próximas dos temporadas y otros $14 millones aproximadamente este año) limita su mercado. Incluso entonces, el deseo de los Diamondbacks de no llegar al fondo hace mucho más difícil cambiar a Greinke, su mejor lanzador. Los Gigantes no deberían sentir tal compasión cuando se trata de …

7. … Madison Bumgarner, un jugador que ha significado incluso más para su organización que Greinke en la suya. El reciente éxito de San Francisco no es echar a perder el plan de cambio de Bumgarner y todos los relevistas del equipo. Incluso con su mejor racha del año, los Gigantes están a tres juegos de los .500 y tienen el tercer peor diferencial carreras en la Liga Nacional. Están vendiendo. Una vez más, un poco más lento. Ellos. Están. Vendiendo. Lo que es difícil de presentarle a una base de fanáticos y a una casa club de jugadores que disfrutan de estas cosas ganadoras.

Es solo la verdad. La única pregunta, realmente, es dónde va a terminar. Minnesota, que ha estado tras prácticamente todos los abridores disponibles, es una opción. Milwaukee, que se mantiene alrededor de .500 con un diferencial de ejecución negativa, necesita una actualización. Los Astros podían hacer maravillas por Bumgarner, como él podía por ellos. Incluso los Phillies, que aún tienen el segundo puesto de comodín en la Liga Nacional a pesar de su mala carrera, son una opción.

Los Gigantes intentaron adelantarse a la fecha límite en un trato con Bumgarner hace un mes. Cuando no hubo nada significativo en eso, decidieron esperar, y los equipos interesados creen que la espera continuará hasta cerca del 31 de julio. Todos saben lo que es Bumgarner. Los precios reales que están dispuestos a pagar no se revelarán hasta que el reloj empiece a sonar más fuerte. Y cuando lo hagan, podremos ver si …

8. … Will Smith o Bumgarner cosechan el mayor retorno. Este ha sido un punto de debate entre los ejecutivos, que reconocen el historial de Bumgarner, sus credenciales y, especialmente, su confiabilidad en la postemporada. También saben que 2019 es un juego de bullpen y octubre es un mes de bullpen. Si Smith no es la crème de la crème entre los relevistas, ciertamente está en la taza de café.

Los ejecutivos creen que el mercado de relevo será el más activo de todos, simplemente porque los bullpens son muy mediocres y el uso de relevistas es primordial en la postemporada. Smith, que proporciona más utilidad como zurdo, es uno de los muchos relevistas que podrían estar en movimiento. San Diego está escuchando ofertas por el cerrador Kirby Yates. Detroit está tratando de subir la demanda por el cerrador Shane Greene y también escucha ofertas por a Joe Jimenez y su gran tasa de ponches.

Toronto está inclinado a cambiar a Ken Giles, y debería hacer lo mismo con Daniel Hudson, quien tiene una efectividad de 1.91 desde la primera semana de la temporada. Los Jays tienen otra opción de cambio en su roster: Aaron Sanchez, el abridor desde hace mucho tiempo, cuyo repertorio, varios equipos creen, jugarían excepcionalmente bien en un papel de relevo.

Los Royals deberían encontrar un mercado sólido para el zurdo Jake Diekman y pagarán el salario de Ian Kennedy para moverlo después de su resurgimiento en el bullpen. Lo mismo ocurre con los Rockies y Jake McGee y Bryan Shaw, si deciden vender. Los Chicago White Sox tienen un par de relevistas sólidos y controlables en Alex Colome (agente libre después de 2020) y Aaron Bummer (2024). Hay muchos más. Cincinnati debe vender a Raisel Iglesias. Seth Lugo podría ser otro Met en movimiento, al igual que Edwin Diaz si el gerente Brodie Van Wagenen está realmente dispuesto a reorientar el roster.

Ese que se encuentra firmemente en la lista "bastante improbable", aunque incluso hace una semana la perspectiva de …

9. … Felipe Vázquez dejando a los Piratas no era tan bueno. Puede que todavía no lo sea, incluso cuando los Piratas tropiezan en julio. Como escribió Buster Olney, existen razones buenas y malas para que los Piratas cambien a Vázquez.

Lo bueno, por supuesto, es lo mucho que recibirían por él. Vázquez ha sido excepcionalmente consistente como cerrador de los Piratas las últimas tres temporadas, lanza a 98 mph con su recta, tiene una mezcla legítima de cuatro lanzamientos, es letal contra bateadores derechos (e históricamente igual con zurdos) y aceptó uno de los contratos más amistosos de equipo en el béisbol el año pasado. Ganará solo $5.25 millones el próximo año, $7.25 millones en 2021 y tiene un par de opciones de clubes a $10 millones cada una, que pueden ejercerse una a la vez.

Los Piratas podrían mirar el paisaje de la división central de la Liga Nacional, ver el cierre de la ventana de los Cachorros, los Cerveceros y los Cardenales estancados y los Rojos aún con agujeros, y creer razonablemente que podrían competir por títulos de división en el transcurso de ese acuerdo. También podrían decir que si bien reconocen que un lanzador de relevo de una sola entrada que proporciona un retorno masivo es la versión de béisbol de un caballo de regalo. Lo que es, el espectro de …

10. … El 31 de julio hace cosas raras a los equipos. Los delirios de grandeza se entrecruzan con las agonías de la derrota. Abundan las oportunidades de arbitraje. Las conversaciones en vivo. Ellos mueren. Son resucitados. Mueren de nuevo. Reciben boca a boca (o texto a texto) y mueren una vez más.

Es frustrante pero también edificante e intrigante. A diferencia de la oleada de dopamina de la NBA, en la que las estrellas impulsan sus destinos y esencialmente seleccionan a sus equipos, el béisbol es un rompecabezas sin fin en el que un cambio aparentemente insignificante a fines de julio puede marcar la diferencia entre el campeonato y la angustia.

Tal vez Nicholas Castellanos, cuyo mercado aún no haya alcanzado su punto de ebullición, da un paso al frente al embasarse con la carrera de la ventaja en el Juego 7 de la Serie Mundial. Quizás otro equipo pague el precio exorbitante por su compañero de Detroit, Matthew Boyd, quien se encuentra en el montículo. Si Cleveland vende a Bauer, podría seguir el corolario de Vázquez y hacer lo mismo con el cerrador Brad Hand, quien combina la excelencia con un contrato amigable para el equipo.

Justo cuando un gerente general cree que va a ser una fecha límite tranquila, el mundo del béisbol puede pasar de cero a ser irracional en menos de tres segundos, porque así es como funciona el 31 de julio, especialmente sin ofertas que puedan consumirse después de eso. En esta época del año, solo eres tan bueno como tu última semana. Esas semanas vitales están en el béisbol, listas para emitir un juicio y dictar qué tipo de fecha límite de intercambio ofrecerá el 2019.