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La Novena: De autosuficientes insuficientes, rechazos y presentaciones asombrosas

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Bestial cuadrangular de Nelson Cruz le da la ventaja a los Twins (0:36)

El dominicano conectó un batazo de 448 pies para producir las dos primeras de Minnesota ante Kansas City Royals. (0:36)

1. HABLAR DE MÁS puede conducirte al ridículo. Hay un refrán que aplica a la perfección: Es mejor callarse y parecer tonto, que hablar y confirmarlo. En esa etérea, pero indeseable posición se encuentra el pitcher de los New York Yankees, Adam Ottavino, quien se convirtió el 7 de septiembre en el quinto pitcher de los Mulos del Bronx, desde que las carreras limpias empezaron a compilarse en 1913, en permitir 6 o más carreras sin sacar un out. Cualquiera tiene un mal día, pero semejante paliza adquiere mayor connotación para alguien que dijo en 2018, cuando jugaba para los Colorado Rockies y golpeaba la agencia libre, que "yo poncharía a Babe Ruth cada vez [que lo enfrentara]".

2. PARAFRASEANDO A MI PROFESORA de Teoría de la Comunicación en la Universidad de La Habana, Ottavino es un autosuficiente insuficiente. No importa que se disculpara una vez que firmó con los Yankees en 2019, por tres años y $27 millones, e hiciera un spot publicitario recibiendo palos del 'Sultán del Swat' en una confrontación imaginaria. Lo dicho, dicho está, y esas declaraciones sobre el que probablemente sea el mejor pelotero de todos los tiempos, lo perseguirán por siempre.

3. NELSON CRUZ prosigue desafiando al dios Cronos. Debe estar diciendo: '¿Viejo yo? ¡Viejo tú!' a todos aquellos que hacen mención de su edad. El dominicano de 40 años no para de batear en la circunstancia que sea. Para que tengas una noción de que edad y bajo rendimiento en este caso no aplica, te cuento que con los dos jonrones que pegó en la doble cartelera de los Twins el martes, arribó a 416 vuelacercas, 200 de ellos conectados después de cumplir 35 años. Esa cifra es superior a los 198 cuadrangulares que pegó un tal Babe Ruth (198) a partir de los 35 y la cuarta mayor cantidad en la historia de las Mayores. De viejito nada.

4. DICEN QUE UNO RECOGE lo que siembra. Y las tempestades que sembró Yasiel Puig durante su paso por las Mayores están arrasando con todas sus opciones. En su agencia libre no ha podido encontrar el trabajo deseado. Agarró algo de último minuto con los Atlanta Braves, pero su positivo al COVID-19 hizo que el acuerdo se fuera por el caño. Después de ese amago, nada de nada. Da la sensación que nadie quiere cargar con un pelotero de enorme potencial, pero que puede ser dinamita en el clubhouse. Ya sabemos que en los Dodgers no le quieren. Tampoco los Cleveland Indians hicieron mucho para retenerle. Ahora parece que se le cerró otra puerta, en Detroit. Al menos eso se asume tras las palabras del reportero Tony Paul del Detroit News, quien aseguró en Twitter que los Tigers le comentaron que a Yasiel "ni siquiera lo firmarían gratis". Ojalá que me equivoque, pero Puig parece que ya se tomó su último café en MLB.

5. SI BIEN LA MAYORÍA de las miradas apuntan a la división Oeste de la Liga Nacional, porque allí confluyen dos de los tres equipos más ganadores de la temporada acortada por el COVID-19: Los Angeles Dodgers (32-12) y los San Diego Padres (28-17), habría que prestarle más atención a la división Central de la Liga Americana donde hay una cruenta lucha por el liderazgo entre tres equipos: Chicago White Sox (27-16, .628), Cleveland Indians (26-17, .605) y Minnesota Twins (27-18, .600), que al cierre de esta nota jugaban para .600 o más y ya levantaron la mano como serios candidatos a ganarlo todo. Para que tengas una idea de cuán raro es que tres novenas en una misma división jueguen para o por encima de .600, según Elias Sports Bureau, solo ha habido una instancia en la era divisional (de 1969 en adelante) donde tres equipos terminaron con un porcentaje de victorias de .600 o más. Eso sucedió en el Este de la Liga Americana en 1977, cuando los Yankees (100-62), los Orioles (97-64) y los Red Sox (97-64) lo hicieron cada uno. Al clasificar 16 a los playoffs, ellos tienen más chance de convertirse en protagonista en la etapa decisiva.

6. DISCULPEN LA REITERACIÓN pero me es imposible soslayar a lo que se ha dedicado Zack Greinke en esta temporada con los Houston Astros. El diestro de 36 años continúa cantándole las señas a los bateadores y aun así ha propinado 50 ponches en 52 1/3, tiene una efectividad de 3.27, WAR 1.4 y un balance de tres victorias y una derrota. Indudablemente, Greinke ha encontrado el mejor modo de aplacar las críticas a los Astros por el escándalo de robo de señales ilegales y demostrado que la histeria de sus rivales es exagerada.

7. CON LA VENIA de todos los anunciadores que se ganan la vida en los 30 estadios de béisbol de Grandes Ligas; les acaba de aparecer competencia, y de la buena. No sé tú que crees, pero si yo tuviera que elegir a quién contratar para una nueva franquicia no dudaría un segundo en localizar a este señor. Les confieso que jamás había visto algo parecido. Estoy convencido que él solo atraería a buena parte de la afición. Escucharlo merece la pena. Seguramente los peloteros no pensarán igual que yo.

8. RECONOZCO QUE NO entiendo ni hostia de lo que este señor está narrando, aunque, puedo imaginarlo. Y por esa razón intentaré hacerle el doblaje. Aclaró que no usaré Google Translate. Ahí les vas (PD: no me torturen si me equivoco). El bateador está en la caja de bateo. Listo para consumir turno. El pitcher se prepara y... lanza. Ahí conecta un elevado a los jardines, la bola se va, se va, se va... ¡No! Esperen, el jardinero izquierdo se pega a la barda y... da dos pasos hacia adelante, y ¡capturó la pelota! El bateador se quedó corto por un metro. Rebobina Manolo que la pelota no se fue. Guárdate el bat flip y las señas al banco para otro momento que acabas de hacer un soberano ridículo.

9. PROBEMOS TU INTELECTO, échale un vistazo al video a continuación. Sugerencia, míralo hasta el final y si no lo entiendes, pues... pregúntale a José Altuve o Dustin Pedroia. O de lo contrario, busca en los perfiles de ambos peloteros y hallarás la respuesta. Luego me cuentas.