George Russell nunca sintió amenazado su lugar en Mercedes

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La verdadera historia de por qué Verstappen se quedó en Red Bull (3:58)

En el contexto de la reciente renovación de Verstappen con Red Bull, Russell señala que nunca se pensó fuera de Mercedes


George Russell confirmó en Zandvoort un episodio que él ya había cerrado, y que tenía que ver con su futuro inmediato. El británico dijo en la rueda de prensa previa al Gran Premio de Países Bajos, que su asiento en Mercedes nunca lo sintió bajo amenaza y dentro del equipo siempre estuvo claro cuál era la realidad de los últimos dos años.

La reciente renovación de Max Verstappen con Red Bull afianza las palabras y la posición del británico. A Russell los rumores del paddock no le causaron molestia.

“Esas conversaciones con Mercedes simplemente fueron más públicas que las que el entorno de Verstappen tuvo con McLaren, Ferrari o quien fuera. Los pilotos hablan con todos los equipos, los equipos hablan con todos los pilotos, y cada uno mira las cartas que tiene en la mano”.

La noticia de la continuidad de Max le da más fuerza a la opinión de que Russell sigue en Mercedes la próxima temporada, aunque los detalles de su acuerdo multianual no son públicos. Toto Wolff ya había dicho este año que no quieren cambiar la dupla con Kimi Antonelli.

"Pero nunca sentí que mi asiento estuviera en peligro; me sentía totalmente seguro con Toto y el equipo, y eso, obviamente, continúa ahora".

Y ahí está el punto que el ruido de mercado tapó durante meses. Antonelli lidera el campeonato con 59 puntos sobre George, con Lewis Hamilton metido entre los dos.

Ese número no describe una pelea entre equipos. Describe una pelea dentro del mismo garaje, con el mismo carro, en el año en el cual Mercedes domina con la mejor unidad de potencia en el debut del reglamento técnico del 50/50 entre potencia eléctrica y térmica.

El británico lo asume sin adornos: mejorar el rendimiento si quiere estar en la pelea, y señala problemas de fiabilidad y falta de ritmo frente a Antonelli como las razones de la baja en resultados.

También hizo un autodiagnóstico poco común en un piloto de su perfil. Dijo que no quiere sobrepensarlo, que quiere confiar más en su instinto, y que quizás eso fue justamente lo que dejó de hacer antes del parón.

Hubo una buena racha a mitad de la primera parte de la temporada, admitió, pero las últimas tres carreras fueron difíciles por razones distintas.

Quedan 12 fechas y varios tripletes en la recta final, el escenario donde la fiabilidad y la consistencia pesan más que la velocidad pura de un sábado.

Russell nunca perdió el asiento. Lo que está perdiendo, carrera a carrera, es la referencia interna que define quién es el proyecto de Mercedes para los próximos cinco años y ese es un mercado que no se negocia en el paddock.