Andrea Kimi Antonelli cumple 20 años y, en unos meses más se puede convertir en el piloto mas joven en ser campeón de F1.
Andrea Kimi Antonelli hoy deja de ser un adolescente, cumple 20 años y, probablemente, en unos días más se convierta en la leyenda más precoz de la Fórmula 1.
El joven italiano que corre para el equipo Mercedes y que actualmente lidera el campeonato mundial de pilotos con 242 puntos, por 183 de George Russell y Lewis Hamilton, está llamado a ser la nueva estrella de su deporte.
El año que nació, 2006, fue el mismo en que Fernando Alonso consiguió su segundo título mundial. El español tenía 24 años 1 mes y 27 días cuando lo fue por primera vez y con ello se convertía en el campeón de Fórmula 1 más joven de la historia.
Después del virtuoso asturiano, Lewis Hamilton con 23 años 9 meses y 26 días y Sebastian Vettel con 23 años 4 meses y 11 días marcaron récords de precocidad.
Si Antonelli se coronara en 2026, lo haría con 20 años y menos de 4 meses. Una locura, si se toma en cuenta la cantidad y calidad de legendarios pilotos que han competido antes que él en la F1.
Aún faltan 12 fechas (o menos, depende de qué pase con el calendario de la F1, afectado por el conflicto bélico en Medio Oriente), es decir estamos a la mitad de la temporada, pero Antonelli tiene algo que muy pocos han podido tener en su segunda temporada: el mejor auto y la habilidad para llevarlo a los podios.
A Antonelli, hijo de piloto y que creció en los autódromos, lo descubrió en 2014 Giovanni Minardi, quien luego de verlo competir en el kartismo lo firmó, pero sería en 2018 que Gwen Lagrue, visor de Mercedes lo llevaría a las filas del equipo donde ahora es el piloto insignia.
Después de un primer año de duro aprendizaje, donde sólo subió tres veces al podio, Antonelli pareció encajar de maravilla en la nueva reglamentación de la F1, inclinada más a la carga y recarga de energía eléctrica.
En 2026, Antonelli lleva seis triunfos que ya lo colocan como el segundo piloto italiano con más victorias en la F1, sólo detrás de Alberto Ascari, quien logró 13 en los años 50, cuando nacía la Máxima Categoría.
De hecho, hace 73 años que Italia no tiene un campeón de F1, sólo Ascari (1952 y 1953) y Giussepe Farina (1950) lo han conseguido, pero la esperanza azzurra está más viva que nunca.
Kimi Antonelli no sólo es rápido a una vuelta, es un piloto que construye carreras sólidas, que, para desgracia de su coequipero en Mercedes, George Russell, se convierten en demoledoras ejecuciones que, por lo regular, lo superan.
DRIVER STANDINGS (after 12 rounds)
— Formula 1 (@F1) August 23, 2026
Antonelli extends his championship lead to 59 points 📈
Norris leapfrogs Leclerc 🔀#F1 #DutchGP pic.twitter.com/oncxj1pJ9X
Russell estaba seguro (antes del inicio de la temporada y cuando se vislumbraba que Mercedes tendría el mejor auto de la parrilla) que sería el favorito para ganar el título mundial, pero cinco meses después se acostumbra a ser visto como el segundo en Brackley, sede de la escudería.
El marcador en resultados de carrera es de 8-4 para Antonelli sobre Russell, mientras que en calificación están empatados 6-6, pero hay 59 puntos de diferencia a favor del italiano.
Si Antonelli se coronara en 2026 se convertiría, si es que no es ya, en el abanderado de la generación que mandará o al menos peleará en la F1 con los cuarentones Alonso y Hamilton; los treintañeros Nico Hülkenberg, Valtteri Bottas, Sergio Pérez, Carlos Sainz, Pierre Gasly y Alex Albon, y los veinteañeros más veteranos Esteban Ocon, Max Verstappen, Charles Leclerc, Russell, Lance Stroll y Lando Norris.
Ese muy probable título es también una gran noticia para los Hadjar, los Colapinto, los Bearman, los Bortoleto y los Lindblad, es un cambio de de guardia, un salto generacional como que se vio cuando se coronaron Alonso, Hamilton, Vettel o Verstappen.
Hoy, McLaren parece que peleará en la segunda parte de la temporada. Ferrari se aferra a seguir en la conversación y Red Bull no termina de anotarse, siquiera un triunfo. Muchas cosas pueden pasar y tener una ventaja cómoda en los puntos a estas alturas, no garantiza nada (Oscar Piastri puede dar cuenta de ello), pero el chico de Bolonia no pierde la frescura.
Russell, quien en Zandvoort recibió la orden de ceder su lugar al auto de Antonelli, ya que Kimi era mucho más rápido, dijo antes del receso de verano que esta en su coequipero “perder” el título, es decir, de seguir así, lo tiene en la bolsa.
La inmadurez la contrarresta con la humildad. La falta de experiencia la contrarresta con la mentoría de Peter ‘Bono’ Bonnington, su ingeniero, y el nerviosismo con la seguridad que le brinda el apoyo de Toto Wolff, team principal de Mercedes, quien lo promovió de la Fórmula 2 a la F1.
El ojo de Lagrue (quien ahora será el sustituto de Helmut Marko en Red Bull) y la intuición de Wolff no estaban equivocados, en Andrea Kimi Antonelli hay un campéon del mundo, la única duda es saber si será en 2026 o más adelante que reinará en la categoría.
