El argentino dedicó el primer entrenamiento del GP de Baréin a recabar datos para el resto de un fin de semana en el que el clima jugará un papel fundamental.
Franco Colapinto abrió la pista en Malasia, donde se disputa el GP de Baréin. Faltaban un par de minutos para que el semáforo habilitara la pista y el argentino ya estaba estacionado con su Alpine a la espera de la orden que le permitiera salir a girar. Su programa fue claro: sumar kilómetros en una pista desconocida y comenzar a trabajar en el ritmo de carrera en un fin de semana en el que la clasificación no es ni de cerca su prioridad. Es que el bonaerense deberá retroceder 15 lugares en la grilla de partida con respecto al puesto que ocupe en qualy. Así, está claro que partirá desde el fondo.
Colapinto llegó a Sepang con una penalización de cinco lugares por su error de Bakú, que terminó con el impacto contra Pierre Gasly y Lando Norris. A eso se le suman las diez posiciones que le recargarán también en Malasia por el cambio de componentes en la unidad de potencia Mercedes de su A526 y, como supera el límite permitido, se le agrega otra penalización.
