Braves: al interior de un año espectacular de jonrones

Los Braves están en camino de lograr 314 jonrones, lo que superaría a los Minnesota Twins de 2019, quienes ostentan el récord de una temporada, con 307 vuelacercas.


Los Atlanta Braves (el equipo con más jonrones en la historia de la Liga Nacional, el equipo con el mayor porcentaje de slugging en una temporada, el equipo que ha promediado casi dos jonrones por partido) no conectaron jonrón en el Opening Day.

Lo creas o no, no conectan jonrones en todos los juegos, aunque han conectado al menos uno en 132 de los 148 juegos que se han celebrado esta temporada y tres o más en 43 juegos, incluidos cuatro en su segundo juego.

A partir de ahí, comenzó el ataque a los libros de récords.

Los Braves están en camino de lograr 314 jonrones, lo que superaría a los Minnesota Twins de 2019, quienes ostentan el récord de una temporada, con 307 vuelacercas. En junio, tuvieron uno de los mejores meses ofensivos que jamás haya tenido un equipo. Algunos llaman a este lineup de los Bravos la mejor de todos los tiempos, y eso no parece una hipérbole del momento. "A veces me pongo un poco nervioso antes del partido", dijo el abridor de los Bravos, Spencer Strider, después del segundo partido de la temporada. "Luego, veo nuestro orden al bat y me siento mucho mejor".

¿Cómo llegaron aquí? Profundicemos en algunos de los jonrones más memorables de los Bravos y los números detrás de su increíble temporada para determinar, si realmente, éste es el mejor lineup jamás reunido.

Número 1, 1 de abril: Ronald Acuña Jr., 383 pies al jardín izquierdo frente a Josiah Gray en el Nationals Park

Acuña abrió con una línea hacia la primera fila de los asientos del jardín izquierdo con un slider, en cuenta de 0-2, que no se deslizó lo suficiente. El aficionado que se estiró sobre una barandilla dejó caer la pelota y ésta cayó en la franja de advertencia, por lo que Acuña inicialmente no estaba seguro de que la pelota hubiera superado la barda. La superó. Matt Olson siguió con otro jonrón (también conectaría un segundo ese día) y desde ese momento, quedó claro que los Bravos tenían la oportunidad de hacer algo especial.

Cuando se le preguntó cómo debe ser enfrentarse al lineup Atlanta, el receptor de los Bravos, Travis d'Arnaud, dijo: "Estoy seguro de que es un viaje muy estresante hasta el estadio".

Fue apropiado que Acuña conectara el primer jonrón del equipo. Totalmente recuperado de la lesión de rodilla que sufrió en 2021, ha sido una presencia dinámica durante toda la temporada al inicio del orden al bat, en camino de terminar la temporada con mayor potencia y velocidad que jamás hayamos presenciado. Ya es el primer jugador con 30 jonrones y 60 bases robadas, se está acercando a los 40 jonrones que lo convertirían en el quinto jugador 40-40 del deporte y tiene la oportunidad de protagonizar una temporada trascendental 40-70.

Su estadística más impresionante, sin embargo, puede ser que redujo su tasa de ponches a la mitad, del 23.6 por ciento en cada una de las últimas dos temporadas, hasta 11.5 por ciento. Entre los regulares calificados, ha sido el sexto bateador más difícil en poncharse en 2023, una mejora notable año tras año. Así es como conectas 37 jonrones y bateas .337. Con Acuña a la cabeza, los Bravos han reducido su tasa de ponches, del 24.6 por ciento en 2022 (el tercer peor registro en las Mayores), al 20.5 por ciento (entre los cinco primeros). Han anotado carreras de dos dígitos en 19 ocasiones.

Número 60, 10 de mayo: Acuña, 470 pies al jardín izquierdo frente a Brayan Bello en Truist Park

Otro momento de Acuña: su jonrón más largo en la temporada. Conectó una bola rápida alta por dentro y, en palabras sencillas del locutor de los Red Sox, Dave O'Brien, "la destruyó". Acuña dio unos pasos hacia la primera base, observó la pelota volar alto y lejos y luego, con indiferencia, lanzó el bat y disfrutó de un trote lento alrededor de las bases. Acuña lidera las Mayores con ocho jonrones de más de 450 pies. Shohei Ohtani y su compañero de equipo Austin Riley son los siguientes, con seis. Desde que Acuña llegó a las Mayores en 2018, lidera a todos los jugadores en jonrones de 450 pies, con 21. La gran altitud en Atlanta ayuda, pero solo 10 de esos 18 han llegado en casa. Acuña no tiene la constitución de Aaron Judge o Giancarlo Stanton (esos jugadores que asociamos más fácilmente con las explosiones del Titanic), pero combina fuerza, energía de rotación y uno de los bats más rápidos de la historia para generar su excepcional poder descomunal. De hecho, también posee el jonrón más impactante de 2023, un batazo de 121.2 millas por hora y 454 pies, ante Emmet Sheehan de los Dodgers, el 2 de septiembre.

Ahora viene la parte curiosa: el promedio del ángulo de salida en el swing de Acuña se redujo en 2023, a 7.6 grados, un número bajo para un bateador de alto poder. Llegó a alcanzar los 18 grados en 2020 y 2021, por lo que si puede combinar su nueva habilidad para poner la pelota en juego más a menudo, con un ángulo de salida más óptimo, algún día será una amenaza para alcanzar los 60 grados. Y no es que haya algo malo con la versión actual de Acuña.

Número 89, 28 de mayo: Matt Olson, 445 pies al jardín central frente a Connor Brogdon en Truist Park

La explosión de Olson en la quinta entrada fue un golpe gigantesco al centro de la piscina que se encuentra encima y más allá de la pared en Truist Park. Impresionante. Pero no fue su jonrón más impresionante en el juego. En la primera entrada, despachó uno de 464 pies entre el jardín derecho y el central.

Olson, quien conectó su jonrón número 52 el sábado, para romper el récord del club de Andruw Jones, está prosperando en su segunda temporada con Atlanta desde que llegó, procedente de Oakland, en un canje en marzo de 2022 (e inmediatamente firmó una extensión de $168 millones). Ese intercambio ahora parece una ganga absoluta.

Cuando Olson se calienta, dispara jonrones rápidamente. Del 15 al 30 de junio, conectó 10 en 13 juegos. Del 28 de julio al 13 de agosto, despachó 11 en 17 juegos. Ahora, está en otra racha, con nueve en sus últimos 14 partidos. No conecta muchos jonrones baratos, 19 de sus 52 jonrones son de, al menos, 425 pies. Está empatado con Ohtani por la tercera velocidad de salida promedio más alta, solo detrás de Judge y Acuña. Lo más importante: ha sido tan bueno que los fanáticos de los Bravos han superado la partida de Freddie Freeman.

Ése no fue el caso el año pasado, ya que Olson tuvo una temporada productiva pero inconsistente reemplazando a Freeman: 34 jonrones, 103 carreras impulsadas y 78 extrabases, pero un promedio de .240 y un OPS de .802 que fue 109 puntos menor que el que había registrado con Oakland en 2021. Hasta el 16 de junio de esta temporada, estaba bateando .228/.345/.487, similar a 2022. Coincidencia o no, el manager Brian Snitker movió a Olson del segundo lugar del lineup, el 15 de junio, y fue entonces cuando despegó. Desde el 17 de junio ha bateado .323/.420/.724, con 33 jonrones y 83 carreras impulsadas en 79 juegos. Ha roto el récord de jonrones de Jones y está a sólo siete carreras impulsadas de romper el récord de la franquicia de Eddie Mathews de 135.

Olson mide 6 pies 5 pulgadas y se para en el plato con los brazos extendidos, lejos de su cuerpo. Se podría pensar que eso lo dejaría vulnerable a los lanzamientos en la parte interna de la zona de strike, pero ésa ha sido su fortaleza, ya que está bateando .314/.408/.697 contra lanzamientos ubicados en el tercio interno del plato (hasta el sábado). Como resultado, los equipos intentan lanzarle afuera, su punto débil, ya que es principalmente un bateador de arrastre, pero no le dejen la pelota en el medio del plato o es probable que termine en la piscina.

Número 97, 4 de junio: Eddie Rosario, 381 pies al jardín derecho frente a Miguel Castro en Chase Field

Lo único que los Bravos no han hecho en 2023: conectar un jonrón para dejar en el terreno al equipo contario. Ha habido 51 de ellos esta temporada, pero ninguno por parte de los Bravos. Eso deja al jonrón de Rosario como el más decisivo de la temporada para el equipo. Abajo por 5-4 ante los Diamondbacks, con dos outs en la parte alta de la novena, Rosario conectó un grand slam para la ventaja. Curiosamente, el segundo jonrón más decisivo con la probabilidad de ganar agregada también fue ante Castro, cuando Austin Riley pegó un jonrón de tres carreras en la parte baja de la octava en un juego de agosto en el que los Bravos estaban perdiendo por 5-3.

Si vas a romper el récord de jonrones del equipo, necesitarás poder en toda la alineación, y los Bravos lo tienen. Cinco jugadores tienen al menos 30 jonrones después de que Ozzie Albies alcanzara ese total el sábado, pero los nueve titulares habituales tienen, al menos, 17, incluido el campocorto Orlando Arcia, la mayor sorpresa en el departamento de poder, y Rosario con 21 jonrones.

Podemos ver cómo el poder de arriba hacia abajo ha aumentado a lo largo de los años al observar la progresión del récord de jonrones del equipo. Comencemos con los Yankees de 1927, la famosa alineación de Murderer's Row, formada por Babe Ruth y Lou Gehrig, y verifiquemos el porcentaje del total de jonrones de cada equipo del que fueron responsables sus dos mejores toleteros:

New York Yankees de 1927: 158 jonrones. Ruth (60) y Gehrig (47) representaron el 68 por ciento de ellos.

Chicago Cubs de 1930: 171. Hack Wilson (56) y Gabby Hartnett (37), 54 por ciento.

Oakland Athletics de 1932: 172. Jimmie Foxx (58) y Al Simmons (35), 54 por ciento.

New York Yankees de 1936: 182. Gehrig (49) y Joe DiMaggio (29), 43 por ciento.

San Francisco Giants de 1947: 221. Johnny Mize (51) y Willard Marshall (37), 39 por ciento. Los Gigantes se convirtieron en el primer equipo con tres bateadores con 35 jonrones.

Cincinnati Reds de 1956: 221. Frank Robinson (38) y Wally Post (36), 33 por ciento. Los Rojos se unieron a los Gigantes con tres jugadores de 35 jonrones.

New York Yankees de 1961: 240. Roger Maris (61) y Mickey Mantle (54), 48 por ciento. Maris y Mantle llevaron la carga, pero los Yankees se convirtieron en el primer equipo con seis jugadores de 20 jonrones. ·

Baltimore Orioles de 1996: 257. Brady Anderson (50) y Rafael Palmeiro (39), 35 por ciento. Los Orioles vieron a siete jugadores alcanzar 20 jonrones.

Seattle Mariners de 1997: 264. Ken Griffey Jr. (56) y Jay Buhner (40), 36 por ciento. En el Kingdome, propicio para los jonrones, los Marineros (con Griffey, Buhner, Alex Rodríguez y Edgar Martínez) tuvieron una racha de cuatro años, de 1996 a 1999, en la que conectaron 245, 264, 234 y 244 jonrones, respectivamente.

New York Yankees de 2018: 267. Giancarlo Stanton (38) y Aaron Judge (27), 24 por ciento. Los Yankees rompieron el récord de los Marineros a pesar de contar con sólo un bateador de 30 jonrones, aunque otros tres igualaron los 27 de Judge y 12 jugadores alcanzaron los dos dígitos.

Minnesota Twins de 2019: 307. Nelson Cruz (41) y Max Kepler (36), 25 por ciento. Los Mellizos se convirtieron en el primer equipo con cinco toleteros de 30 jonrones, un total que los Bravos acaban de igualar.

Los Bravos tienen 288 jonrones, y Olson (52) y Acuña (37) representan alrededor del 30 por ciento del total. Un aspecto que hace que el total de los Bravos sea tan impresionante es que 2019 fue el año de la pelota súper viva. Otros tres equipos, además de los Mellizos, también superaron el récord anterior de 267, y los Yankees batearon sólo uno menos que los Mellizos. Los Bravos, mientras tanto, tienen una de las mayores brechas jamás vistas sobre el equipo número 2:

1. Gigantes de 1947: +65

2. Yankees de 1936: +59

3. Bravos de 2023: +58

4. Tigres de 1968: +52

Número 152, 30 de junio: Sean Murphy, 459 pies al jardín izquierdo frente a Archie Bradley en Truist Park

El batazo de Murphy fue el número 60 en junio a la cuenta de los Bravos, parte de un ataque de seis jonrones para una victoria por 16-4 sobre los Miami Marlins. Acuña conectaría un último jonrón en este juego mientras los Bravos culminaban uno de los mejores meses ofensivos en la historia de la MLB, bateando .306/.371/.569, con 61 vuelacercas. De hecho, aquí está la lista de equipos que batearon para .300 con 60 jonrones en un mes calendario:

1. Bravos de Atlanta de 2023 (junio)

Eso es todo. Un equipo.

Aquí está la lista de equipos que batearon para .300, con 50 jonrones en un mes calendario:

1. Bravos de Atlanta de 2023

2. St. Louis Cardinals de 2000 (.301, 55 HR en abril)

Eso es todo. Dos equipos.

Después de una impresionante barrida de cuatro juegos sobre los Colorado Rockies en casa, a mediados de junio, en la que los Bravos anotaron 40 carreras, Michael Harris II resumió el demoledor derbi de los Bravos de esta manera: "Los jonrones cuentan de la misma forma. Todos cuentan. Cuando conectas jonrones de 460, cuentan lo mismo, pero supongo que obtienes algunos puntos extra por batear un poco más lejos".

Conéctala lejos, conéctala con frecuencia. Fue entonces cuando se empezó a hablar de que los Bravos contaban con un gran orden al bat de todos los tiempos. Murphy ha sido una parte clave, especialmente en la primera mitad, cuando bateó .306 con 17 jonrones (ha bajado a menos de .200 con tres jonrones en la segunda mitad). Murphy llegó procedente de los Atléticos en un acuerdo de tres equipos, en diciembre, en el que los Bravos enviaron a William Contreras a los Milwaukee Brewers y a los lanzadores prospectos Kyle Muller y Freddy Tarnok a Oakland. Murphy firmó pronto una extensión de seis años y $73 millones, repitiendo el golpe de intercambio y extensión que el presidente de operaciones de beisbol, Alex Anthopoulos, había logrado con Olson. Aparte de Contreras, no parece que los Bravos hayan cedido a ningún jugador de importancia. Estos son los tipos de transacciones que un gerente general espera realizar una vez cada década, y Anthopoulos lo hizo en años consecutivos.

Fue un intercambio sorprendente, dado que los receptores de los Bravos lideraron las Mayores en jonrones (35) y OPS (.869) en 2022. Los Bravos deseaban la mejora defensiva que proporcionaría Murphy, apenas han sufrido en el plato, ya que sus receptores, una vez más, lideran las Mayores en jonrones (31), mientras que también lideran el departamento de carreras impulsadas (100) y carreras (102) y ocupan el segundo lugar en OPS. De hecho, difícilmente tienen una posición débil. Aquí están sus clasificaciones de OPS en cada posición en toda la MLB:

Receptor: Segundo

Primera base: Primero

Segunda base: Quinto

Tercera base: Primero

Campocorto: Número 11

Jardinero izquierdo: Número 14

Jardinero central: Quinto

Jardinero derecho: Primero

Bateador designado: Cuarto

Si por "el mejor lineup de todos los tiempos" te refieres al orden al bat más profundo, entonces, los Bravos ciertamente tienen un fuerte argumento. Sus novenos en el orden (Harris es el que más aparece allí) están bateando poco menos de .300, con 18 jonrones. Mike Petriello de MLB.com tuvo una forma creativa de analizar la profundidad de los Bravos. A principios de agosto, analizó el porcentaje de apariciones en el plato de jugadores con un wRC+ inferior a 95, o lo que etiquetó como bateadores no productivos (100 es el promedio, por lo que menos de 95 es ligeramente inferior al promedio). Desde 1920, éstas fueron las cifras más bajas:

1. 1984 Detroit Tigers: 5 por ciento

2. 2023 Atlanta Braves: 8 por ciento

3. 2003 Boston Red Sox: 10 por ciento

3. 1937 Chicago Cubs: 10 por ciento

3. 1985 Baltimore Orioles: 10 por ciento

Desde entonces, ese porcentaje ha aumentado al 13.8 ppr ciento (principalmente porque d'Arnaud también se desplomó en el segundo semestre y cayó en la categoría no productiva). Aún así, gracias al hecho de que Olson ha jugado todos los partidos, Acuña no se había perdido ninguno hasta el sábado y Riley no se había perdido ningún juego hasta la semana pasada cuando se ausentó en dos por enfermedad, los Bravos no han tenido que usar su banca con demasiada frecuencia.

Número 228, 14 de agosto: Austin Riley, 369 pies al jardín derecho frente a Clarke Schmidt en Truist Park

Perdido en el polvo de la mundanidad de Acuña y los imponentes tiros de Olson está el subestimado y a menudo pasado por alto Riley, el tercer jugador estrella del equipo. Está bateando para .277, con 36 jonrones, después de conectar 33 en 2021 y 38 en 2022 (y terminar entre los 10 primeros de la votación de MVP en ambas temporadas). Comenzó algo lento, con un OPS por debajo de .800 los primeros dos meses, pero se calentó en junio y se une a Olson y Kyle Schwarber como los únicos jugadores con 20 jonrones desde el receso del Juego de Estrellas.

Este cuadrangular contra Schmidt fue un contacto bastante común desde la banda contraria, parte de una explosión de ocho carreras contra los Yankees en las primeras tres entradas. Schmidt había entrado al juego permitiendo tres carreras o menos en 14 aperturas consecutivas, pero permitió las ocho carreras y salió un poco asombrado con el lineup de Atlanta. "Me enfrenté a los Rangers dos veces, a Baltimore y a Boston dos veces", dijo Schmidt después del partido, pero los Bravos "estaban muy por encima y más allá de esos equipos".

La explosión de Riley fuera de casa muestra otro aspecto que hace que los Bravos sean tan peligrosos: pueden repartir sus jonrones por todos lados. Han conseguido alrededor del 59 por ciento de sus cuadrangulares, pero ese porcentaje se ubica cerca del final de las Mayores; han ido en sentido contrario aproximadamente el 15 por ciento del tiempo, lo cual está entre los 10 primeros. Riley es un símbolo de esto: ha despachado 17 jonrones, ha conectado 12 al área del jardín central y siete a la banda contraria.

Después de tener marca de 21-4 en junio, los Bravos terminarían con marca de 21-8 en agosto, a punto de perderse otro mes de .300/50 jonrones mientras bateaban .299, con 53 jonrones. "En este momento, son el ejemplo de la liga", dijo el manager de los Yankees, Aaron Boone. "Claramente, ahí es donde quieres estar".

Y son una buena apuesta para poner muchos más números interesantes en el futuro: Riley está firmado hasta 2033, Harris hasta 2032, Olson hasta 2030, Murphy hasta 2029, Acuña hasta 2028 y Albies hasta 2027.

Número 281, 12 de septiembre: Marcell Ozuna, 401 pies al centro-izquierda frente a Zack Wheeler en Citizens Bank

¿La mejor temporada de la MLB... de todos los tiempos?

Al principio del juego, Olson conectó un jonrón ante Wheeler para empatar a los Dodgers de 2019 en el récord de la Liga Nacional de 279 jonrones. Entonces, Acuña lo rompió. Y luego Ozuna conectó el tercer jonrón ante Wheeler, quien no había permitido tres jonrones en un juego desde el 21 de abril, un lapso de 82 aperturas. Los Bravos ganarían el juego por 7-6 en 10 entradas. Tienen marca de 7-3 contra los Phillies en 2023, con un promedio de 5.9 carreras por partido contra ellos.

Ozuna tiene hasta 35 jonrones, bateando .266/.338/.531, después de atravesar problemas tanto en 2021 como en 2022 y después de un comienzo terrible en abril (.085) que se hablaba de que los Bravos lo dejarían libre, a pesar de que le quedaba un año más de contrato. Los escritores de los Bravos especularon que con Harris y d'Arnaud en la lista de lesionados en ese momento, Ozuna podría ser despedido cuando regresaran. Luego Ozuna conectó dos jonrones el 3 de mayo, otro al día siguiente, otro el 6 de mayo y terminó bateando para .297, con nueve jonrones, en mayo. Ahora es el quinto bat.

Entonces, ¿es éste el mejor lineup de todos los tiempos?

Comencemos con el wRC+ de FanGraphs: ten en cuenta que esta estadística se ajusta al entorno ofensivo de la liga y al parque local. Con esto, los Bravos están empatados con aquellos famosos Yankees de 1927 en el primer puesto:

1. 2023 Atlanta Braves: 125

1. 1927 New York Yankees: 125

3. 2019 Houston Astros: 124

3. 1931 New Yokr Yankees: 124

5. 1930 New York Yankees: 123

A modo de comparativo, algunos otros lineups famosos de las últimas décadas:

1976 Cincinnati Reds: 120

1982 Milwaukee Brewers: 120

2003 Boston Red Sox: 120

1997/2001 Seattle Mariners: 117

1995 Cleveland Indians: 115

Sin embargo, se presenta un problema aquí: durante gran parte de la historia de las Grandes Ligas y especialmente de la Liga Nacional, los lanzadores tenían que batear. Los Bravos tienen la ventaja, como la tuvieron los Astros de 2019 o los Medias Rojas de 2003, de un bateador designado. No estoy seguro de que debamos eliminar a los lanzadores de la ecuación (después de todo, son parte del lineup), pero si lo hiciéramos, las mejores ofensivas de wRC+ se verían así:

1. New York Yankees de 1927: 134

2. New York Yankees de 1931: 132

3. New York Yankees de 1930: 131

4. Cincinnati Reds de 1976: 130

5. New York Yankees de 1932: 127

Bien, lo entendemos: Ruth y Gehrig eran buenos. Los Bravos ahora están empatados en el décimo lugar con los Astros de 2019, con 125, una actuación impresionante considerando que los Rojos de 1976 y los Brooklyn Dodgers de 1953 son los únicos otros equipos posteriores a la integración en el Top 10.

Un punto a considerar es que los Bravos, en realidad, han tenido un desempeño inferior al de sus carreras anotadas esperadas. A través de Baseball-Reference, crearon 895 carreras y anotaron 863 hasta el sábado, razón por la cual anotaron solo 27 carreras más que los Dodgers, el equipo número 2 en anotaciones, a pesar de que timbraron 57 carreras más en casa y tienen una ventaja de 18 puntos en promedio de bateo. En última instancia, el nombre del juego es anotar carreras, no sólo conectar jonrones, y la ventaja de los Bravos en ese departamento no es tan impresionante como se podría pensar.

Pero esa puede ser una forma complicada de ver las cosas. Los Astros ni siquiera lideraron las Mayores en carreras, en 2019, a pesar de su alto wRC+: sus carreras de bajo rendimiento crearon un total incluso mayor que el de los Bravos, por el número de 84 carreras. (Podría ser que las fórmulas se descompongan un poco en esta era de promedios de bateo más bajos y más jonrones; por defecto, habrá más jonrones solitarios).

El otro día, escuché al ex gran jugador de los Bravos, Tom Glavine, decir que la alineación de Cleveland de 1995, con Albert Belle, Jim Thome y Manny Ramírez y otros tres que batearon .300, fue la mejor que jamás haya enfrentado. Ese equipo promedió 5.83 carreras por juego, lo mismo que los Bravos. Pero la ofensiva de Atlanta es claramente mejor; la Liga Americana promedió 5.06 carreras por partido en 1995; el promedio de la MLB en 2023 es 4.63. Comparados con el promedio de la liga, los Bravos son más impresionantes; por eso su wRC+ es mayor.

En cuanto a los Yankees de 1927, incluso dejando de lado el calibre de la competencia, tenían dos wRC+ regulares con totales de 83 y 80, además de una banca débil. No fueron sólo Ruth y Gehrig, sino que fueron Ruth y Gehrig quienes los hicieron históricos. Si prefiere profundidad, los Yankees de 1927 están eliminados y yo me inclino a favorecer a los Bravos.

La Gran Máquina de 1976 ofrece un buen debate. Los ocho titulares tuvieron un wRC+ superior a 100. Promediaron 5.29 carreras por juego (con lanzadores bateando) en una liga que promedió sólo 3.98. Anotaron 87 carreras más que el equipo número 2. Lo hicieron a pesar de que Johnny Bench tuvo un mal año (.234, 16 jonrones).

Si hiciéramos un enfrentamiento jugador contra jugador, los Rojos tendrían ventaja en la receptoría (banca), la segunda base (Joe Morgan) y el jardín izquierdo (George Foster). Los Bravos obtienen ventaja en la primera base (Olson sobre Tony Pérez), el jardín central (Harris sobre César Gerónimo) y el jardín derecho (Acuña sobre Ken Griffey Jr.). Los volados son el campocorto (Dave Concepción y Arcia tienen un wRC+ de 105) y la tercera base (Pete Rose con 144, Riley con 126). Parece que del uno al ocho, tal vez los Rojos tengan la ventaja.

¿Pero del uno al nueve? Quizás los Bravos tengan la mejor alineación de todos los tiempos.