¿Afecta al legado de Trout que Ohtani ganara un campeonato?

Una de las mayores críticas que se le hace a la carrera de Mike Trout es que decidiera permanecer junto a los Angels, mientras Shohei Ohtani prefirió cambiarse a los Dodgers y ahora es campeón.


Era el año 2014. Un joven de 22 años llamado Mike Trout iniciaba su cuarta temporada en Grandes Ligas, tras haber sido sumamente exitoso durante las dos campañas anteriores y todo el mundo sabía que se estaba presenciando algo especial. Ese mismo año, por primera vez en su carrera, Trout ganaría el premio de Jugador Más Valioso de la Liga Americana, tras haber quedado segundo en dos ocasiones seguidas. Sin embargo, lo más importante de ese año es que Trout condujo a Los Angeles Angels a la postemporada por primera vez desde 2009.

Al mismo tiempo, pero del otro lado del mundo, otro joven, pero de 19 años, llamado Shohei Ohtani iniciaba su segunda temporada en el béisbol profesional japonés junto a Hokkaido Nippon Ham Fighters, luego de un primer año en el que no demostró nada espectacular.

Las carreras de ambos jugadores se entrelazarían en 2018, cuando luego de haberse convertido en una de las mejores figuras del béisbol japonés, Ohtani decidiera emprender el viaje a Estados Unidos para jugar en MLB y de entre los 30 equipos, eligió a los Angels, creando una de las duplas más espectaculares que hasta ese momento el béisbol había visto.

En seis temporadas juntos, Ohtani y Trout hicieron muchas cosas históricas para sus carreras, pero lo que nunca pudieron hacer fue llevar a los Angels a la postemporada nuevamente. Luego, antes del inicio de 2024, Ohtani tomó la decisión de irse de los Angels, volviéndose parte de Los Angeles Dodgers y ganando una Serie Mundial en su primer año fuera de la organización que le dio la oportunidad de jugar por primera vez en Grandes Ligas. Trout, por su lado, tuvo otra temporada acortada por las lesiones dentro de un equipo a la deriva, que no parece tener un plan a futuro.

Sin embargo, la realidad es que Mike Trout eligió quedarse en los Angels, tomando una extensión contractual de 12 años en 2019. Ha sido su posición desde que llegó a la liga, que quiere ganar un campeonato con la franquicia, lo cual debe ser respetado, en una MLB donde son pocos los jugadores que terminan una larga carrera con un solo equipo.

La pregunta obligatoria ante dos realidades tan distintas es si con el triunfo de Shohei Ohtani en la Serie Mundial junto a los Dodgers, el legado de Mike Trout, así como sus decisiones, se han visto impactados negativamente.

La realidad es que, el triunfo de Ohtani hace ver mal la elección de Trout (en el sentido estricto) de la popularidad de la decisión de quedarse con los Angels y los deseos de los fanáticos de ver a quien fue considerado en un momento como el mejor jugador del béisbol en la postemporada con mayor frecuencia.

Los últimos años de Trout en MLB han sido duramente impactados por las lesiones, por lo que nos hemos perdido un tramo de su carrera y dado el manejo que el propietario del equipo, Arte Moreno, le ha dado a la franquicia, las dudas son mayores que cualquier seguridad sobre el futuro de la organización.

En cuanto a desempeño, siempre será una pena no ver a un jugador del calibre de Trout jugando en la postemporada año a año. Los playoffs están llamados a ser un escenario en donde los mejores equipos y peloteros se enfrenten, por lo que no contar con alguien como él es un golpe para el deporte. A pesar de esto, los números de Trout están ahí, es considerado como un sólido candidato para entrar al Salón de la Fama de Cooperstown una vez se retire, por lo que su ausencia de postemporada no afectará su cita con la inmortalidad.

El triunfo de Ohtani también nos recuerda el mal sabor de boca que dejó la primera y hasta ahora única presentación de postemporada de Trout, quien solo conectó un hit (aunque fue un cuadrangular) en tres partidos, en ruta a ser eliminados por los eventuales campeones de la Liga Americana, Kansas City Royals.

En términos llanos, la victoria de Serie Mundial de Shohei Ohtani, más que afectar el legado o las decisiones de Trout, lo que nos lleva a recordar es que hemos perdidos múltiples oportunidades de ver a uno de los mejores jugadores en uniformarse en MLB tener un rol más activo cuando las luces son más brillantes.

Al final, aunque nadie tenga el derecho a reclamarle a Trout su deseo de ganar con la franquicia que lo convirtió en jugador de Grandes Ligas, la gran mancha en su carrera, al menos hasta el momento, acaba de ser expuesta por Shohei Ohtani al recordarnos que la última vez que vimos a Mike Trout en unos playoffs fue hace 10 años.