Nikola Jokic y la evolución del gran hombre en la NBA

Con 31 años, el pívot lituano Arvydas Sabonis debutó en la NBA en la temporada 1995-96. Sus mejores días habían pasado.

No obstante, su capacidad pasadora, fino tiro a distancia, visión de cancha y corpulenta figura con 7’3” (2.21 metros) de estatura, hacía de los Portland Trail-Blazers un difícil rival de emparejar a mediados y finales de la década del 90.

Para aquel entonces, los grandes centros de la época consistentemente desbordaban a sus oponentes de espaldas a la canasta. El perfecto ejemplo era Shaquille O’Neal, último pívot en llevarse un premio de Jugador Más Valioso. Y, previo a él, lo hicieron Bill Russell, Wilt Chamberlain, Kareem Abdul Jabbar y Moses Malone.

Hoy en día, esa especie de jugador cuya ofensiva depende exclusivamente de la pintura está en peligro de extinción. ¿Por qué? ¿Acaso han evolucionado? ¿O es que ahora son muchos más los que pueden hacer cosas diferentes?

Nikola Jokic

El pívot serbio, que fue seleccionado en el turno número 41 del sorteo de novatos de 2014, es el máximo reflejo del centro moderno.

Va encaminado a culminar su tercera temporada consecutiva liderando a los Denver Nuggets en puntos, rebotes y asistencias. Previamente, solo LeBron James y Wilt Chamberlain lograron tal gesta.

Además, Jokic lo haría con registros de 20 PPJ, 10 RPJ y 5 APG. Los dos únicos jugadores con una estatura similar en lograrlo, fueron Chamberlain (cuatro ocasiones) y Kareem Abdul-Jabbar (dos veces).

“Es uno de mis jugadores favoritos por su visión y habilidad para pasar el balón”, manifestó el dirigente de los Golden State Warriors, Steve Kerr.

Previo a la forzada pausa de la liga por el brote mundial del coronavirus, el serbio promediaba 20.2 puntos, 10.2 rebotes y 6.9 asistencias con un 52.8 de porcentaje en tiros de campo.

“Al igual que Sabonis, padre, el equipo corre a través de él (Jokic). Es la pieza angular, rodeado de jugadores rápidos y tiradores. Por eso los Nuggets son tan dinámicos”, agregó Kerr, que cuenta con tres títulos como entrenador en su resumé.

En siete temporadas en la liga, Sabonis, padre, registró en su mejor torneo 16 tantos, 10 rebotes y tres asistencias por cotejo.

Es cierto que no era el mismo Sabonis de antaño —como en la Liga ACB con Real Madrid— pero aún así tuvo registros parecidos a los que nos está acostumbrando el serbio.

Jokic, uno de los candidatos a Jugador Más Valioso, actualmente tiene a los Nuggets en la tercera posición de la Conferencia Oeste con marca de 43-22.

Repasemos algunos de los números que certifican al centro de los Nuggets como uno de los mejores pívots de la actualidad y época contemporánea, cortesía de ESPN Stats & Information.

Más triples dobles para un jugador extranjero

El otrora pívot del Mega Bemax de la primera división de baloncesto de Serbia, se ha convertido en una máquina de hacer triples dobles. De hecho, lidera a los jugadores foráneos en este renglón.

Más puntos asistidos a un compañero de equipo

Una de las virtudes de Jokic es encontrar -o crear- espacios a sus compañeros de equipo. El más beneficiado ha sido el canadiense Jamal Murray (18.8 unidades).

Nikola Jokic y su visión de juego

Por otro lado, el serbio es el octavo mejor asistidor de la liga en cualquier posición.

  • Asistencias por juego: 6.9 (primero en la liga entre pívots)

  • Pases por juego: 75.3 (primero en la liga entre pívots)

  • Puntos creados por juego: 17.0 (primero en la liga entre pívots)

“Es prácticamente un mariscal de campo”, aseguró su compañero de equipo en los Nuggets, el ala-pívot Paul Millsap. “Lo considero como un Tom Brady”, añadió.

Jokic y su peculiar tiro

El centro de 25 años, además, ha desarrollado un tiro en suspensión (‘jumper’) con un solo pie, dejándose caer hacia atrás. Esta temporada, Jokic ha acertado 16 de 42 intentos con ese peculiar disparo.

Según Second Spectrum, el serbio tiene mejor porcentaje tirando de esa manera que los disparos a dos puntos generales de Giannis Antetokounmpo (34%), James (35%) y Paskal Siakam (36%).

La evolución de los hombres grandes

El equipo de baloncesto masculino de Estados Unidos ha ganado 15 medallas de oro de las 19 ediciones disputadas en Juegos Olímpicos. Desde 1936, tiene récord global de 138-5.

Previo a que la Unión Soviética obtuviese su primera presea dorada en 1972, el quinteto estadounidense sumaba siete oros consecutivos. Su nivel atlético y velocidad sobre la duela, provocaba que el resto de sus oponentes no tuviese chance para competir en la mayoría de las ocasiones.

¿Cómo contrarrestar este estilo siendo menos rápido, con menos brinco y menos agilidad?

Potencias como Yugoslavia y los soviéticos, entre otros, comenzaron a mover más el balón y a ser más certeros en los tiros a distancia. Eso quedó reflejado en sus respectivas ligas domésticas y años después figuras como el propio Sabonis, padre, o incluso el brasileño Oscar Schmidt (nunca jugó en la NBA), fueron banderas de dicho estilo.

En la NBA, la tendencia comenzó a cambiar. Un alero como Larry Bird, por ejemplo, pese a medir 6’9” (2.06 metros), tenía mejor visión sobre el tablero que la de cualquier otro armador. Dentro de los pívots, Bill Walton hacía cosas parecidas a las que Sabonis, siempre y cuando las lesiones lo respetaran. En tiempos recientes los hermanos Pau y Marc Gasol.

Hoy en día, mientras más herramientas tengas, mayor será tu impacto. No porque seas un hombre grande quiere decir que tienes que estar en la pintura.

Para que tengan una idea, la temporada previa a que Denver seleccionara a Jokic en el sorteo, se produjeron 15.4 jugadas ‘post-up’ por cada 100 posesiones.

En la actual campaña, el promedio ronda en los 7.3 por cada 100, lo cual representa una gran disminución.

Solo Joel Embiid, LaMarcus Aldridge, Davis y Kevin Love cuentan con un promedio mínimo de cinco jugadas al poste por partido. Y, aunque Antetokounmpo registra sobre 18 unidades en la pintura por juego, solo 2.6 son espalda a la canasta, de acuerdo a Second Spectrum.

“Es sorprendente cómo ha cambiado el juego”, afirmó pívot de los Milwaukee Bucks, Brook Lopez, que en su única campaña seleccionado al Juego de Estrellas (2013-14) registró 0.1 por ciento desde el triple. Esta campaña promedia 1.4 y, en la pasada, culminó con 2.3, el más alto de su carrera. “Ahora los hombres grandes tenemos que hacer de todo”, destacó.

La nueva camada

Cada vez es más común ver un delantero o pívot con igual -o mejores- habilidades que las de un base, escolta o alero.

Tanto así que, en el ‘Skills Challenge’ del Fin de Semana de las Estrellas, tres de los últimos cinco ganadores han sido Towns (2016), el ala-pívot Kristaps Porzingis (2017) y el delantero Bam Adebayo (2020), que disputó la final contra Domantas Sabonis, hijo del legendario pívot.

Towns, que registra 26.5 puntos, 10.8 rebotes y 4.4 asistencias, es el segundo mejor tirador de triples de los Minnesota Timberwolves con 3.3 y cuarto mejor pasador con 4.4 asistencias.

Porzingis (19.2 puntos y 9.5 rebotes), por su parte, acierta 2.5 de los 7.1 triples intentos por partido lejos de la canasta, pese a sus 7’3” (2.21 metros).

Adicional a ellos también podemos mencionar a otros ala-pívots como Siakam y Davis Bertans, que cada vez juegan más lejos de la canasta.

¿Cuál es el futuro del hombre grande? ¿Todavía hay espacio para los jugadores especializados en la pintura? Juzgue usted.