Dos estilos distintos, un par de proyectos casi contrastantes con entrenadores que hace no mucho todavía vestían de corto y comandaban sus respectivos equipos desde el centro del campo. Todo ello situado en una misma ciudad dividida por ambos colores y en busca de un solo objetivo como el título del torneo más añejo de la historia.
Arsenal y Chelsea se disputarán este sábado la FA Cup en Wembley, un título con más urgencia y necesidad para los ‘Gunners’ para rescatar algún puesto en Europa para la próxima temporada y de paso, cobrarse una especie de revancha, luego de la goleada que sufrieron hace poco más de un año en la Final de la Europa League.
Pero eso no le quita interés a un Chelsea habituado a perseguir todo lo que se disputa desde la llegada de Roman Abramovich al equipo desde el primer lustro de este siglo. Los ‘Blues’, con Frank Lampard en su primer año al mando, desean cerrar con broche de oro una temporada que comenzó con dudas, pero que puede terminar con puestos de Champions en el bolsillo, un torneo copero en la vitrina y a falta de una proeza en la presente edición de la Liga de Campeones.
Los estilos de ambos son distintos, pero cuentan con la particularidad de que tienen en sus filas a dos hombres que hace no mucho todavía eran artífices sobre el campo y ahora lo son desde el banquillo. De un lado está Mikel Arteta, recién llegado a mitad de campaña y del otro Frank Lampard, una leyenda viviente de los ‘Blues’ que ha sabido guiar a un grupo de jóvenes para al menos mantenerse entre los primeros lugares de la Premier y con una Final de Copa a la vista.
“He escuchado cómo hay más en juego para el Arsenal y es una idea que me preocupa. Debemos ponernos bajo presión. Es un gran juego para el Chelsea”, dijo Lampard a la BBC esta semana, ya con la mente en Wembley.
Mientras Arteta ganó dos ediciones de la FA Cup con el Arsenal, Lampard logró lo propio con el Chelsea con el doble de éxitos en su etapa como jugador. Ahora, ambos persiguen su primer campeonato como estrategas, carrera que empezaron también jóvenes. El español de 38 años vive su primera experiencia en el banquillo, mientras que el inglés de 42 años completó su primera campaña en la Premier League, aunque ya había dirigido a otros equipos en el pasado.
Lo que está en disputa es ni más ni menos que el torneo nacional más antiguo de la historia, mismo que dicho sea de paso, tiene un solo rey en Inglaterra y ese justamente es el Arsenal, gracias a los 13 campeonatos que ha conseguido, cuatro más que los de sus rivales en turno.
Ahora, en una etapa de transición y lejos de una regularidad que haya dejado una campaña plagada de éxitos, el equipo del norte de Londres busca ese impulso único que le da la FA Cup y que le gusta tanto disputar. Para llegar a él, el camino no fue nada sencillo, sobre todo en su antesala en la que tuvieron que derrotar a un Manchester City más que favorito.
Con el Chelsea, la realidad es un tanto distinta, al menos por la campaña completada y por cómo se desarrolló esta, luego de que fueran imposibilitados a fichar jugadores, ante un castigo que tuvieron que pagar. Frank Lampard echó mano de la sangre joven del club y el resultado no fue nada negativo. De hecho, terminaría por ser bastante positivo si condecoran su primer año con un título de este calibre.
Para este partido, los ‘Gunners’, fieles a su costumbre, tendrán algunas bajas importantes como las de los lesionados Bernd Leno y Shkodran Mustafi, además de Mesut Özil y Matteo Guendouzi, ambos separados del plantel por baja forma de juego y temas de actitud en el caso del francés.
Con los ‘Blues’, en tanto, siguen a la espera si contarán de inicio con N’Golo Kanté y Willian, sus dos dudas más importantes, además de que se mantiene la incertidumbre sobre quién ocupará el arco, ya que ni Willy Caballero ni Kepa Arrizabalaga, han terminado por convencer a Lampard y su cuerpo técnico.
Londres se dividirá en dos de nueva cuenta y uno solo terminará con la gloria en sus manos para culminar las competencias nacionales en Inglaterra en un año tan atípico en el que a estas alturas se ultimarían detalles para un nuevo comienzo de temporada en lugar de apenas conocer al nuevo monarca del torneo más añejo de la historia.
