Las distancias entre los Chiefs y el resto de la AFC Oeste podrían recortarse en 2021, pero no lo suficiente como para arrebatarle a Kansas City el dominio claro que tiene en el sector luego de ganar cinco títulos divisionales consecutivos.
Desde 2016, los Chiefs tienen marca de 26-4 contra sus rivales divisionales (10 victorias sobre Denver, ocho sobre Chargers y Raiders).
El pasado receso de temporada se caracterizó por los necesarios y puntuales ajustes en las trincheras que Chiefs, Chargers, Broncos y Raiders hicieron, pero, aún con ellos, algunos equipos aún están a una o dos piezas clave de retar de tú a tú a Kansas City, que inicia la temporada regular, no sólo como claro favorito para ganar su división, también para representar a la AFC en el Super Bowl LVI y ganarlo.
Desde 2011, los Chiefs han sumado al menos 11 victorias y 12 desde 2018 y no hay indicios de que ese ritmo disminuya, lo que hace probable que jalen a los Chargers y Broncos, que reforzaron sus rosters en áreas particulares, y éstos peleen un lugar en Playoffs como comodín.
El recuerdo más intenso de lo que fue la línea ofensiva de los Chiefs en 2020 remite en automático a un Super Bowl LV en el que Patrick Mahomes corrió, literalmente, por su vida, pero la realidad es que la lesión en el Juego de Campeonato de la AFC del tackle Eric Fisher (ahora jugador de Indianapolis) fue el tiro de gracia para una frontal que no protegió de la mejor manera a su quarterback en el juego aéreo durante la temporada pasada.
Mahomes fue presionado en el 34 por ciento de las jugadas diseñadas de pase en 2020 (séptimo porcentaje más alto en la liga). Además, los guardias de Kansas City terminaron como los peores en la NFL en el promedio de victoria en bloqueos en el juego aéreo (bloquear por dos o más segundos al liniero defensivo) y el coach Andy Reid y el coordinador ofensivo Eric Bienemy usaron a 12 jugadores como titulares en la línea ofensiva (el mayor número en la NFL).
Sucediera lo que sucediera en el Super Bowl, los cambios en la línea ofensiva de los Chiefs iban a suceder, sólo que la presión de los Buccaneers en el juego por el título apresuró esa reconstrucción.
A la defensiva, los Chiefs fueron el segundo equipo en la NFL más activo en la presión al quarterback rival al hacerlo en el 35 por ciento de las situaciones de pase, pero cuando lo hicieron sólo con cuatro frontales, lograron apresurar a los pasadores sólo en el 27 por ciento de las ocasiones. La contratación del tackle defensivo Jarran Reed debe ayudar a resolver este problema, es decir, a no tener que mandar paquetes de carga con más de cuatro defensivos y, de paso, a mejorar a una defensiva contra la carrera de los Chiefs que tuvo efectividad de sólo el 18.8 por ciento en el promedio de victoria para detener las carreras rivales, cifra muy por debajo del promedio de la liga (24.7).
Jugador a seguir: LÍNEA OFENSIVA – Si algo ha demostrado Mahomes en sus primeros años en la NFL es que no requiere tener a la mejor línea ofensiva en la historia de la liga para tener éxito, pero, tras lo sucedido en 2020 y en el Super Bowl LV, el trabajo de los guardias Joe Thuney y el novato Trey Smith, este último reclutado en la sexta ronda del draft 2021, así como el de los tackles Orlando Brown Jr. y del elemento de segundo año Lucas Niang será seguido con lupa. La ventaja para los Chiefs es que este grupo, que tiene profundidad en caso de lesiones, no necesita ser el mejor de la liga, sólo darle a Mahomes el tiempo suficiente para que el pasador despliegue su talento.
Periodo más intenso del calendario: Semanas 1 a la 9
En la primera mitad de la temporada regular, los Chiefs enfrentarán seis duelos ante equipos que llegaron a Playoffs con viajes a Baltimore, Washington y Tennessee y visitas de Cleveland, Buffalo y Green Bay al Arrowhead. Muchos de estos rivales tienen sólidas defensivas que pondrán a prueba a la renovada línea ofensiva de Kansas City.
Dato fantasy
Tener a Patrick Mahomes en tu roster es sinónimo de titularidad automática semana a semana. De cualquier forma, por si tenías alguna duda, te diremos lo siguiente: en 2020, el pasador de los Chiefs fue el líder de la NFL en promedio de yardas por aire por juego (316). Ese ritmo equivaldría a 5,372 yardas en una temporada de 17 juegos, total que sería el tercero más alto en la historia de la NFL detrás de las 5,477 de Peyton Manning en 2013 y de las 5,476 de Drew Brees en 2011.
Hay un equipo en la AFC Oeste que parece seguir la guía con la que los Chiefs armaron su roster y es el de los Broncos, que, quizá no con un receptor tan veloz ni un ala cerrada tan dominante como Kansas City, sí cuenta con una ofensiva capaz de atacar verticalmente y profundo con receptores como Jerry Jeudy y Courtand Sutton, quien viene de una rotura de ligamento en la rodilla, y con un Noah Fant que, tras sumar 673 yardas por recepciones, ha demostrado que puede crear suficiente preocupación en la zona de flat para abrir más espacios en el perímetro rival.
El problema para Denver es que, durante la construcción de un ataque versátil, no han encontrado al quarterback capaz de explotarlo adecuadamente. La oportunidad ahora es para Teddy Bridgewater, a quien los Broncos adquirieron en un cambio y quien venció en la batalla por la titularidad a un Drew Lock que, en 2020, terminó empatado con el total más alto de intercepciones (15) en la liga y tuvo el tercer peor porcentaje de pases fuera del blanco (19.8) entre 35 quarterbacks calificados.
Así como intentan armar una ofensiva más vertical, los Broncos también intentan construir una defensiva que detenga, en particular, al ataque de los Chiefs, lo cual quedó muy claro con el reclutamiento del esquinero Patrick Surtain II en la primera ronda del draft y las contrataciones de los también esquineros Ronald Darby y Kyle Fuller. La temporada pasada, Denver sólo sumó 20 intercepciones (25 en la NFL) y aunque sus coberturas fueron buenas, los pasadores rivales completaron el 42 por ciento de pases en ventanas cerradas (separación de una yarda entre receptor y defensivo).
Jugador a seguir: QB Teddy Bridgewater – Si bien al suplir en 2019 a Drew Brees en New Orleans hizo un trabajo eficiente sin arriesgar mucho, Teddy Bridgewater parece tener la mejor oportunidad para revivir su carrera, pues Denver cuenta con buenas armas para tener una de las ofensivas más productivas de la liga. Demostrar que, además de eficiente, puede ser explosivo, le ayudará a conseguir un buen contrato en 2022 con otro equipo necesitado de un buen pasador, pues los Broncos parecen tener los ojos bien puestos en un quarterback que puede llegar el próximo año desde una ciudad de Wisconsin.
Periodo más intenso del calendario: Semanas 7 a la 13
La porción media del calendario es de la que los Broncos pueden catapultarse a la lucha por un boleto a Playoffs como equipo comodín o la que puede sentenciar su sexta temporada consecutiva sin jugar en enero. Visitas a Cleveland, Dallas y Kansas City se perfilan como las pruebas más complicadas y las visitas al Mile High de Washington y Chargers serán, quizá, igual de desgantantes.
Dato fantasy
Los receptores principales de los Broncos deben tener un año más productivo que en 2020, en el que Jerry Jeudy tiró poco más del siete por ciento de los pases que le lanzaron (133 de 143 jugadores calificados), K.J. Hamler sólo atrapó 30 envíos y Courtland Sutton sufrió la rotura del ligamento anterior cruzado.
Los Chargers ya son una mala broma tras varios años de llegar con lo necesario para ser considerados serios contendientes al título divisional y más, para sólo colapsar en noviembre y diciembre, pero hay señales que sugieren que se les debe dar el beneficio de la duda una vez más.
Si un equipo ha puesto en aprietos y ya hasta venció al abusivo del grupo es el de los Chargers. Desde que Patrick Mahomes se convirtió en el quarterback titular en 2018, sin contar el juego de la Semana 17 de la temporada pasada, en el que Kansas City jugó con suplentes, los Chargers son el único equipo de la AFC Oeste que ha vencido a los Chiefs y lo hizo en el Arrowhead. En 2020, en el primer juego de Justin Herbert como titular, los Chargers perdieron en casa sólo por tres puntos ante Mahomes y compañía.
Sumen a lo anterior el hecho de que Herbert tiene un año de experiencia, que reforzaron la línea ofensiva con el centro Corey Linsley, tomaron en el draft a uno de los mejores prospectos en la línea ofensiva, el tackle Rashawn Slater, que también reclutaron a uno de los mejores esquineros de la clase 2021, Asante Samuel Jr., y que Joey Bosa inicia la temporada sano y los Chargers, que estrenan coach en el debutante Brandon Stanley, tienen lo necesario para dar, finalmente, el siguiente paso.
Jugador a seguir: RB Austin Ekeler – Lo más obvio sería señalar poner a Justin Herbert, pero al reforzar la protección en la línea ofensiva, Ekeler se erige como el hombre clave para que la producción del quarterback se mantenga, sobre todo con su apoyo como válvula de escape en el juego aéreo. Por tierra, Ekeler también debe generar para que los Chargers mejoren el lugar 18 que ocuparon en 2020 en promedio de yardas por tierra por juego.
Periodo más intenso del calendario: Semanas 1 a la 8
Los primeros siete juegos podrían dictar la suerte de los Chargers al enfrentar a cuatro equipos que fueron a Playoffs la temporada pasada y a otro que se perfila como contendiente en 2021. Viajes a Washington, Kansas City y Baltimore en este tramo lucen como los retos más grandes, incluso de toda la temporada, y las visitas de Dallas, Cleveland y New England tampoco serán días de campo. El descanso en la Semana 7 puede verse como un vaso medio lleno o medio vacío: llega en buen momento o algo temprano en el año.
Dato fantasy
Con una línea ofensiva con varios puntos débiles, Justin Herbert fijó una marca para quarterback novato con 31 pases de touchdown. No es cosa de fantasear. La experiencia que ganó en su primer año en la NFL y contar con una mejor línea frontal, en el peor de los casos, Herbert debe tener un desempeño similar, es decir, ´será una buena opción para alinear semana a semana.
Quizá pocos equipos en 2021 crean tanta incertidumbre como los Raiders, que hicieron varios cambios en el receso de temporada, incluso en áreas donde los ajustes no parecían necesarios. En concreto, si el desmantelamiento de la línea ofensiva fue pensado para reconstruir a ese grupo con sangre joven, se le podría dar el beneficio de la duda al coach Jon Gruden y al gerente general Mike Mayock por tomar esa decisión.
Los Raiders terminaron la temporada pasada con el octavo mejor promedio de yardas por aire, indicio de que la línea ofensiva protegió adecuadamente a Derek Carr para darle tiempo de conectarse con el ala cerrada Darren Waller y a sus receptores, principalmente a Henry Ruggs III. Los Raiders esperan que la renovación, de la que el tackle Alex Leatherwood, selección global 17 del draft, y el guardia Richie Incognito, quien regresa de una lesión en el tendón de Aquiles, sean las anclas de esta renovación.
La defensiva fue la que hundió a los Raiders en 2021, luego de terminar entre los últimos 10 lugares en prácticamente todas las categorías, entre ellas, la de porcentaje de anotación de los rivales, es decir, Las Vegas permitió touchdowns o goles de campo en casi el 46 por ciento de las series ofensivas de los oponentes. Por aire, casi el 24 por ciento de los pases de los quarterbacks rivales fueron completados en ventanas amplias (3 a 5 yardas de separación entre el receptor y el defensivo más cercano), es decir, los de negro y plata prácticamente dieron pases libres para incursionar en su perímetro. Para arreglar esto llegó como coordinador defensivo Gus Bradley, quien tiene experiencia como coach de los Jaguars.
Para iniciar su trabajo y dar mejores resultados, los Raiders contrataron al ala defensivo Yannick Ngakoue y al esquinero Casey Hayward Jr.
Jugador a seguir: RB Josh Jacobs – El problema por el que Gruden y Mayock quizá decidieron dejar ir a los linieros Rodney Hudson, Gabe Jackson y Trent Brown, se generó en el ataque terrestre, donde la línea frontal tuvo el cuarto peor promedio de victorias en bloqueo de la liga. Esta área está en el punto en el que cualquier mejoría debe ser una gran mejoría y por ende, ayudar a que Jacobs produzca más y sea aún un mejor soporte para Carr.
Periodo más intenso del calendario: Semanas 9 a la 18
El calendario de los Raiders puede dividirse en dos: la primera porción con una buena cantidad de encuentros que deben ganar para llegar en buena forma a la segunda mitad y en la que tendrán los duelos más complicados del año, como los dos juegos ante Kansas City, viajes a Dallas, Cleveland e Indianapolis y las visitas a la Ciudad del Pecado de Washington y Chargers.
Dato fantasy
Darren Waller sumó 1,196 yardas por recepciones la temporada pasada (segundo total más alto para un ala cerrada en la historia de los Raiders – Todd Christensen, 1,247 en 1983). Para dimensionar la calidad de Waller: sólo un jugador en la historia de los de negro y plata, el ex receptor Tim Brown, ha tenido tres campañas consecutivas con al menos 1,100 yardas por recepciones.

PREDICCIÓN DE LA AFC OESTE EN 2021
Kansas City - 13-4
Chargers - 11-6
Broncos - 10-7
Raiders - 9-8
ÚLTIMA ENTREGA: NFC Sur (jueves 9 de septiembre)
ESPN Stats & Information contribuyó a este reporte.




