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Darius Slay admitió creer que la NFL no debió haber tenido temporada

El esquinero estelar Darius Slay dijo creer de inicio que la NFL no debió haber tenido temporada por la pandemia, pero estar cómodo ahora con los protocolos de seguridad

El esquinero de los Philadelphia Eagles, Darius Slay, dijo que la NFL no debió haber seguido adelante con la temporada regular del 2020 en medio de la pandemia de coronavirus actual.

"Mi verdadera opinión, siento que ni siquiera debimos haber tenido una [temporada] gracias a todo lo que está pasando. Es un tiempo difícil", dijo Slay cuando se le preguntó sobre las pruebas positivas que están produciéndose a lo largo y ancho de la liga. "Todos hacemos sacrificios, y nosotros los hicimos. Pienso que nuestro staff y nuestro equipo y los Eagles están haciendo un gran trabajo de darnos seguridad, y pienso que todos están comprometidos a realizar su trabajo para cerciorarse de que podamos jugar el domingo.

"Seguiremos tocando madera. No hemos tenido una enfermedad aquí, todavía, así que seguiremos tratando de encontrar el modo [de evitarlas]".

Después de que finalizara de responder las preguntas de los reporteros, Slay regresó a la conferencia de prensa por video minutos más tarde, para aclarar que habló sobre sus sentimientos de antes del inicio de la temporada, agregando que ha ganado comodidad con jugar, una vez que conoció los protocolos de seguridad para COVID-19 que se implementaron.

Los Tennessee Titans han estado lidiando con un brote, después de que 23 jugadores y empleados de la organización han arrojado prueba positiva por el coronavirus desde el 24 de septiembre. El miércoles, el esquinero de los New England Patriots, Stephon Gilmore, confirmó que había arrojado positivo, obligando a su club a cancelar las sesiones de entrenamiento de miércoles y jueves.

"No debimos tener [una temporada]", explicó Slay. "Pero es lo que es. Vamos a trabajar y terminar la tarea. Si hay un modo en que podamos jugar, yo voy a jugar".

Slay arribó a Philadelphia por la vía del canje, procedente de los Detroit Lions, a cambio de selecciones de tercera y quinta ronda del draft. El tres veces seleccionado al Pro Bowl acordó, a su llegada a los Eagles, una extensión de contrato por tres años y 50 millones de dólares que lo convirtió, al momento, en el esquinero mejor pagado de la NFL.