Un invitado de lujo. Miguel Ángel Brindisi, gloria del fútbol argentino, fue entrevistado en el programa ESPN Fútbol 90 y habló de sus pasos gloriosos por Huracán y Boca, de Diego Maradona, de su etapa en la Selección Argentina, del período como DT de Independiente y de su presente, con ganas de volver a dirigir.
Ex mediocampista cerebral, criterioso, talentoso, de gran pegada y con llegada al gol, Brindisi se mostró feliz por todo lo vivido en su vida ligada al fútbol. A los 74 años, sigue disfrutando y viendo su deporte favorito, el que lo marcó.
Hombre del riñón de su amado Huracán
Ídolo y campeón con Huracán, donde se formó futbolísticamente, Brindisi contó: "Soy un pedazo de Parque Patricios: nací en la Maternidad Sardá, mi papá era el carnicero del barrio y fui monaguillo de la Iglesia San Antonio. Me pasó algo muy gratificante con mis papás: jamás faltaron a un partido de Inferiores con Huracán ni de Primera División. Igual pasó en Boca y el día del debut hasta descubrí el chiflido de mi mamá".
"Mi raíz es Huracán y soy un agradecido a Boca por todo lo que me dio, por lo que viví. Boca no te espera. El mundo Boca, el entorno, es fuerte. En nuestro país, la supremacía es de Boca y River".
"Hoy, Huracán, con Kudelka, viene haciendo una campaña muy buena. Lo fue muy bien a Talleres. En Huracán se avanzó mucho, los dirigentes se dieron cuenta que las divisiones inferiores son una buena inversión, una apuesta al futuro".
"En su momento, vino Pelé a un amistoso con Huracán, nos ganó 4-0 con el Santos. Como no había premio de dinero por salir campeones, el club organizó un partido y los jugadores controlábamos los molinetes en el estadio, algo increíble hoy (sonrisas). Costaba venir el Santos unos 23.000 dólares, pero con Pelé salía 33.000. Nos dimos el gusto de que viniera y fue una experiencia muy linda. Pelé te contestaba si se le jugaba brusco, me pasó una vez y me dijo que la próxima me pegaba, cuando fue algo extraño en mí ya que no era de pegar. En cambio, Diego, el otro grande de la historia, fue expulsado la única vez que pegó fuerte...".
Campeón con Maradona en Boca, un grande especial
Fue figura clave del Boca campeón de 1981 junto con Maradona. "Estábamos ansiosos con Diego antes del debut con Boca frente a Talleres de Córdoba, en la gran campaña del '81, cuando salimos campeones. Después de Huracán de 1973, destaco mis títulos de Huracán de 1976 y Boca de 1981. Además del juego, el equipo tenía que ir a buscar y meter. La jugada histórica fue la salida del 'Loco' Gatti a cortar muy arriba, contra Estudiantes, que terminó con un golazo de Perotti. Con Ferro la pasamos muy mal y ganamos con un gol del 'Mono' Perotti cerca del final. Ese fue otro partido que se ganó a lo Boca. Otro fue ante Huracán...", contó.
"La camiseta de Boca te obliga por la historia, por el desafío, tenés que dejar hasta la última gota de sangre y sudor. Por suerte me fue bien y pude salir campeón. Después como técnico me pasó que en un momento no nos iba bien y decidí dar un paso al costado, para que otro lo pudiera sacar adelante. El día que renuncié como DT en la cancha de River, me fui caminando por la Avenida Libertador hasta mi casa, pero habiendo sido jugador sabía lo que significaba usar camiseta y el peso que tiene. Por eso en Boca cuando la cosa no va, te tenés que ir".
"Cuando se hablaba de sociedad con Diego, era fácil. Si no podías jugar bien con él, tenías que dedicarte al tenis (risas). No tuvimos ningún entrenamiento juntos antes de empezar el campeonato. Él jugó mucho tiempo, toda la primera rueda del torneo, con un desgarro, como si nada. Después Silvio Marzolini le dijo que necesitaba parar y lo cuidó tres semanas; ya después en la segunda parte del torneo hizo de todo".
Sobre los homenajes a Maradona antes de su fallecimiento, en Huracán y en Boca el último. "Ese día lo noté sentido, no estaba feliz, no lo veía así. Sí tenía la felicidad de compartir el vestuario, pero no le noté su alegría, ese fuego sagrado de las bromas que hacía. Lo traté mucho, con Diego fuimos compañeros de habitación en Boca... Éramos cuatro, Diego, Pernía, Passucci y yo".
"Boca debe atravesar estos conflictos, cuando no se consiguen los objetivos. Cada partido es una final, es una frase hecha, pero pasa eso. Es así, en Boca solo sirve salir campeón".
Los momentos vividos en la Selección Argentina
"Tuvimos un gran plantel, pero nos faltó un buen equipo en el Mundial de 1974, en Alemania. Antes Paris Saint-Germain tenía excelentes jugadores pero no un gran equipo, y ahora anduvo impecable y ganó muy bien la Champions League".
"Creo que dejó de existir el potrero y la alegría para jugar al fútbol. Ahora no se conjuga el vergo jugar, hay mucho materialismo, de todos, en el ambiente. Estamos muy apurados, podíamos trasladar a la cancha lo que hacías en el potrero. Antes jugaban distinto dos equipos, cada uno con su estilo: Estudiantes y Rosario Central. Y veías cosas exquisitas en Argentinos Juniors, en tantos lugares, el sentimiento era de felicidad hasta en las prácticas".
"Para mí el 'Flaco' Menotti fue bárbaro para ordenar la Selección Argentina, se quedó ocho años, y después Carlos Bilardo igual se mantuvo durante dos Mundiales. Menotti armó el seleccionado del Interior del país, federalizó el fútbol, y de allí se sumó Mario Kempes. Arranqué como capitán en el equipo que jugó el Mundial acá en 1978. El 'Flaco' fue muy claro conmigo en Mar del Plata en 1976: ya te conozco, voy a ver a otros muchachos, como Ardiles, por ejemplo, y lo supe entender y me pareció bien. Claro que me hubiera gustado estar, fui a ver los partidos a la platea, la final también".
Su gran etapa como entrenador de Independiente
"En Independiente me fue bien como técnico, ganamos tres títulos. Fue el que me dio la oportunidad de hacer mi primera experiencia en Primera División en Argentina, tras el paso por Alumni de Villa María varios años antes. Fui para dar una mano, era una situación complicada, y por suerte nos fue bien, evitamos el descenso".
"Fue clave la llegada de Gustavo López, estaba Daniel Garnero y el equipo funcionó muy bien. Tuvimos mucha confianza y se lograron objetivos importantes".
El fútbol, el motor de su vida
"El fútbol lo consumo todo, los programas de TV. Es mi pasión, mi vida. Paso informes de jugadores jóvenes que surgen. Me encantaría volver al ruedo como DT en algún lado, pero el crédito ahora es muy corto, de tres partidos. Me adaptaría hoy, no son como tus hijos, serían como nietos. Estoy muy cómodo haciendo lo que hago".
De los jugadores similares a Brindisi que él vio, después de su época de jugador, eligió sin dudar: "A mí me gustó mucho Juan Sebastián Verón, sobre todo en Italia. De los que estaban más acá, Diego Cagna, aunque no llegaba tanto al gol".
