Tras el gran triunfo del domingo ante River, Boca visitó a Defensa y Justicia en el estadio Norberto Tito Tomaghello por Torneo Apertura 2026 y demostró con un contundente 4 a 0 que está pasando por su mejor momento del año.
Con las dos hinchadas, el partido en Varela prometía ser vibrante, y ya de arranque empezó con todo. Los de Mariano Soso se hicieron cargo de la pelota ante un conjunto visitante que presentaba un equipo alternativo y le costaba encontrarse en el campo.
A los 5 minutos Agustín Hausch tiró un gran centro cruzado para el ingreso de Juan Gutiérrez, quien metió la cabeza y la mandó al fondo de la red. Era el 1 a 0 para Defensa, pero tras la revisión del VAR se detectó un pequeño adelantamiento del uruguayo, por lo que fue anulado por el árbitro Andrés Gariano.
Los de Claudio Ubeda respiraron aliviados y comenzaron a hacer pie en la cancha. Poco a poco, con pequeñas sociedades, empezaron a tener más la pelota y salir un poco de su territorio. Sin embargo, sin hacer mucho, llegó el tanto Xeneize. Una mala salida de Cristopher Fiermarín le dio la chance a Milton Giménez de recibir fuera del área y con un potente remate, que se desvió en Emiliano Amor, convirtió el primer tanto del partido.
Desde ahí, el juego entró en un bache en el que las polémicas le ganaron al buen fútbol. Soso reclamó desmedidamente un presunto penal y se fue expulsado. No le servía al Halcón perder la cabeza.
En el inicio del complemento, Boca salió a liquidarlo con la velocidad de Exequiel Zeballos. A pura gambeta, el Chango tuvo su oportunidad, pero remató afuera.
Desde allí, Defensa intentó ir por el empate, pero siempre le faltaron ideas y circulación fluida para generar espacios en la firme defensa visitante. La más clara la tuvo Gutiérrez luego de un centro de Rubén Botta, pero Juan Barinaga logró despejarla al corner.
Para colmo, desde ese tiro de esquina, Boca despejó rápido y puso a correr a Alan Velasco solo desde mitad de cancha. Frente al arquero, el enganche definió cruzado y puso el 2 a 0 para prácticamente liquidar el encuentro. El Halcón no tenía armas para ir en busca de la heroica.
El tiempo y la pelota ya eran un monopolio del conjunto de Ubeda. El recién ingresado Tomás Aranda habilitó a Adam Bareiro para que el paraguayo decrete la goleada, y un rato más tarde, casi sobre la hora, Miguel Merentiel cumplió con la ley del ex para el 4-0.
Boca llega a los playoffs con un gran presente. y los fantasmas que perseguían la continuidad del técnico parecen haber desaparecido por completo.
