Hablar de la importancia de Lucas Zelarayán en la clasificación de Belgrano a la final del Torneo Apertura 2026 ante River no puede limitarse a estadísticas o cuestiones tácticas. El Chino es el emblema del club y referente principal de un plantel que sueña con darle la estrella al Pirata cordobés.
El partido ante Argentinos Juniors es una pequeña muestra de su injerencia futbolística. El mediapunta fue el que más toques de pelota acumuló(85), el que más pases precisos dio (39), el que más duelos ganó (11) y al que más faltas le hicieron (5), por solo mencionar algunas estadísticas favorables. Pero no todo pasa por ahí y los hinchas celestes lo saben.
El semestre fue espectacular desde todo aspecto. El Chino es el conductor anímico de un plantel que se ilusiona con ser campeón. Desde su regreso al club, Belgrano encontró a un futbolísta capaz de hacerse cargo de generar juego y de tomar las responsabilidades pesadas cuando las cosas no salen.
Gran parte de las situaciones claras del Pirata nacen o pasan por sus pies, pero también sumó goles a su aporte. Marcó cuatro en lo que va del Apertura y es el líder del conjunto cordobés en esa tabla.
Zelarayán, ídolo pirata
El regreso en sí ya lo subió a un pedestal. Cumplir la promesa de regresar vigente lo hizo pasar de querido a ídolo, tal vez la barrera más difícil de superar para un futbolista profesional en cuanto al cariño de los hinchas.
Los simpatizantes de Belgrano se ven representados por un jugador de altísima calidad y de una personalidad que excede a su calidad técnica. El carisma también le juega a favor al Chino, que cumplió son otra promesa al teñirse el pelo de celeste después de la histórica victoria ante Talleres en los octavos de final.
El peso de Zelarayán en el plantel de Belgrano
De las lágrimas al "ahora vamos por todo". La emoción del Chino se notó a flor de piel luego de la clasificación en el Clásico de Córdoba y la estirpe ganadora se notó en sus declaraciones post-Argentinos. Un jugador caliente, pero a la vez pensante. "Cuando tenés que ir a buscar el empate es cuando más frío tenés que estar. Vimos a Argentinos replegarse y empezamos a encontrar espacios. La cabeza empezó a jugar mucho, pero por dentro sabíamos que lo merecíamos. Lo jugamos con el corazón. Estamos muy felices", dijo el mediapunta tras la clasificación a la final.
"Esto es importantísimo. Es un club muy sufrido al que nadie le regaló nada. Tenemos sentido de pertenencia y pusimos al club en una final. Puertas adentro siempre confiábamos en nosotros. La gente se lo merecía porque siempre nos acompaña", comentó el líder pirata, que aportó el juego, el carácter y la confianza que necesitaba Belgrano para dar el salto de calidad y soñar con gritar campeón por primera vez en la historia de la máxima categoría del fútbol argentino.
