Julián Fernández anotó este sábado el 3-1 definitivo para Rosario Central en la final de la Supercopa Internacional ante Estudiantes, en el Estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, con una definición a tres dedos desde lejos, aprovechando que el arco estaba vacío porque Fernando Muslera había ido al área rival a intentar empatar en tiempo de descuento.
El córner desde la izquierda con el tiempo extra agotado parecía ser la gran chance para que Estudiantes igualara el pleito. Por eso, Muslera fue al área canalla a buscar un cabezazo salvador. Sin embargo, el tiro le salió por la culata.
Porque después de un par de rebotes, el balón le quedó a Emanuel Coronel, que trasladó unos metros y, enseguida, soltó hacia la derecha para Fernández, mientras el arquero pincha corría desesperado para intentar llegar a su arco.
Sin embargo, el extremo derecho no se apuro, pasó la mitad de cancha y sacó un zurdazo a tres dedos con comba que recorrió unos 40 metros y se metió en el arco.
Con ese tanto, Fernández sentenció el triunfo del Canalla, que festejó el título de la Supercopa Internacional.
