Después de ganarle a Estudiantes de Río Cuarto en el Gigante de Arroyito, Rosario Central protagonizó un blooper histórico: jugadores e hinchas festejaron durante varios minutos un título que terminó ganando Boca.
Cuando su partido finalizó, el Canalla era el líder de la Tabla Anual, con 62 puntos, uno más que el Xeneize, que empataba con Defensa y Justicia, y dos más que Argentinos, que perdió con Huracán. Pero un gol en La Bombonera cambiaba todo, por lo que jugadores e hinchas seguían atentos los acontecimientos a 300 kilómetros.
Y eso sucedió: Borgogno salió mal, Enner Valencia definió y Boca le ganó a Defensa. En cuestión de instantes, todo fue desazón en el Gigante de Arroyito, con los propios protagonistas llorando y los fanáticos lamentándose en las tribunas.
Sin embargo, pese al dolor, el público le dedicó un fuerte aplauso al plantel, que ganó su partido y redondeó un campañón, y gritó al ritmo de "Soy Canalla". Pero lo surrealista sucedió segundos después, porque el juego no se reanudaba en La Bombonera, seguramente por la revisión de una posible falta de Di Lollo a Borgogno, y al Gigante de Arroyito llegó la noticia de que Central era campeón.
Pero eso nunca sucedió, porque del VAR no advirtieron infracción y Boca se puso al frente, quedando apenas unos instantes de juego antes del final.
Mientras Boca terminaba su partido, consagrándose campeón, Central seguía festejando un título que no fue, con los jugadores trepados al alambrado que separaba de la tribuna y los hinchas invadiendo el campo de juego.
Incluso terminó la historia en La Bombonera y en Rosario seguían celebrando, hasta que llegó el resultado final y, pese a la confusión, todo volvió a ser tristeza, en una imagen que pasó a la historia del fútbol argentino y mundial.
