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Champions: PSG y Chelsea, irreconocibles tras el Mundial de Clubes

Los finalistas en Nueva Jersey se vuelven a cruzar en una temporada que no viene siendo la confirmación que anhelaban.


El sorteo de los octavos de final de la Champions League arrojó varios cruces de rica historia y antecedentes, pero pocos más jugosos que el que enfrenta a Chelsea y PSG. Los dos clubes que redefinieron la economía y el éxito en el fútbol de elite del siglo XXI volverán a verse las caras después de un último choque memorable en la final del Mundial de Clubes 2025.

En aquella ocasión, bajo el agobiante calor de Nueva Jersey, los dirigidos por Luis Enrique eran amplios favoritos. Un mes y medio antes habían obtenido el objetivo histórico de Qatar Sports Investments (QSI) desde que arribó a París casi 15 años antes y consiguieron un histórico triplete de Ligue 1, Copa de Francia y la elusiva Champions League. Los de Enzo Maresca, en cambio, se encontraban en plena transición, aunque se habían alzado con la Conference League como punto de partida.

Para sorpresa de muchos, los Blues dominaron el cotejo de principio a fin. Un angelado Cole Palmer anotó un doblete en solo 30 minutos, y João Pedro coronó un torneo espectacular para irse al primer tiempo con una amplia ventaja de 3-0. El agotamiento tras una temporada histórica y un clima inclemente pasó factura a los parisinos, pero no evitó que, sobre el final del encuentro, una roja para João Neves desatara una masiva gresca entre jugadores y cuerpos técnicos de ambos clubes, entre los que se involucró el mismo Luis Enrique. La imagen del festejo londinense también estuvo caracterizada por la participación de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, codo a codo con los jugadores campeones.

Chelsea y PSG, 8 meses después

Lo que para Chelsea debió ser un cimiento ideal para construir un equipo ganador, hoy no puede estar más lejos de esas expectativas. Para empezar, Maresca ya no es el entrenador del equipo, a pesar de los dos títulos que consiguió en un año y medio: sus disputas constantes con la cúpula dirigencial llevaron a su despido apenas arrancó el 2026.

La destitución del italiano llegó como un shock, pero al ver el desarrollo de los Blues en la presente temporada no fue demasiado sorpresiva. Una vez más, la propiedad de BlueCo invirtió grandes cantidades de dinero para dar el siguiente paso, pero ni el propio João Pedro, ni Liam Delap, ni Jamie Gittens ni Alejandro Garnacho pudieron acoplarse con comodidad al equipo, y por si fuera poco Palmer también atravesó un inusual período de sequía goleadora. El brasileño Estêvão ha sido de lo más ilusionante en cuanto a las llegadas, pero el propio Maresca vio cuestionamientos internos sobre su decisión de rotarlo.

El resultado es que, en la Premier League, Chelsea aún se encuentra en una situación muy similar a la del curso pasado, donde lucha por mantenerse en los puestos de clasificación a las copas europeas, y en buena medida fue eso lo que propició la contratación de Liam Rosenior desde Racing de Estrasburgo para reemplazarlo. Pero la Champions, como para la mayoría de los clubes ingleses, ha sido un bálsamo para las incomodidades de la liga. Los londinenses firmaron una gran fase liga, con goleadas ante Ajax y Barcelona, y finalizaron sextos, para pasar directamente a octavos de final.

PSG no corrió la misma suerte. Tras alcanzar el éxito absoluto en la temporada anterior, los parisinos se encontraron con varias dificultades inusuales en la actual. En la lucha por retener la Ligue 1 se encontró a un contrincante mucho más exigente que en años anteriores como Lens, que le impone un margen de error minúsculo. Y esa presión se extendió a la Champions, donde, tras un arranque ideal, sus tropiezos con Bayern Munich (1-2), Athletic Club (0-0), Sporting (1-2) y Newcastle (1-1) lo dejaron en el 11° lugar de la primera etapa, lo que lo forzó a pasar por los playoffs. Monaco, club que ya lo había vencido en la liga, estuvo muy cerca de dar el golpe tanto de local como de visitante, pero el ajustado global de 5-4 fue suficiente para decir presente en la siguiente instancia.

Un historial de lo más parejo

La irrupción de ambos clubes como dominadores económicos de sus respectivos países, primero con Roman Abramovich en los 2000 y luego con Nasser Al-Khelaifi en la década siguiente, no son lo único que tienen en común. El historial de partidos entre los dos también los ve en paridad total: 3 triunfos para cada uno y la misma cantidad de igualdades en los 9 partidos donde se enfrentaron.

La final del Mundial de Clubes, de hecho, fue la primera ocasión en que se cruzaron por fuera de la Champions, un registro que se inauguró en la fase de grupos en 2004, con victoria por 3-0 del equipo que en ese momento dirigía José Mourinho. En series de ida y vuelta, no obstante, la ventaja la tiene PSG: Chelsea ganó la primera en los cuartos de final de 2014 gracias al global de 3-3 y el gol de visitante que convirtió en la ida, pero el conjunto francés lo dejó en el camino en octavos de final en dos campañas consecutivas, primero por el mismo resultado en 2015 (1-1 en Stamford Bridge y 2-2 en el Parque de los Príncipes) y luego con dos idénticos 2-1 al año siguiente.

De este modo, este cruce inclinará la balanza en el historial para un lado o para el otro. Ambos equipos llegan con mucho que probar, y una campaña exitosa en Europa podría ser de gran ayuda para encarrilar temporadas que no han sido la confirmación que ambos buscaban. Y si uno se rige por los antecedentes más recientes, las emociones también estarán a flor de piel. A mediados de marzo se sabrá hacia dónde cae la moneda.