Manchester United necesitó apenas 15 minutos para convertir un partido parejo en una goleada. Los Red Devils encontraron tres veces el camino al gol ante Sabah y desataron un vendaval ofensivo que dejó prácticamente sentenciado el encuentro antes del descanso.
El primero llegó a los 26 minutos, cuando Matheus Cunha apareció en el área para definir con un toque sutil de primera tras un centro de Patrick Dorgu. El brasileño abrió el pie y colocó la pelota lejos del alcance de Stas Pokatilov para poner el 1-0.
La presión del conjunto inglés no cesó y seis minutos después volvió a golpear. Bruno Fernandes apareció para culminar una gran jugada colectiva y, con una definición fuerte y abajo, amplió la ventaja a 2-0.
Pero el United todavía tenía más. Antes del descanso, Bryan Mbeumo filtró un pase perfecto para Benjamin Sesko, quien aprovechó su velocidad para quedar mano a mano con Pokatilov. El delantero esloveno no perdonó y definió de zurda para establecer el 3-0.
Tres goles en apenas 15 minutos cambiaron por completo el partido y reflejaron la contundencia del Manchester United, que pasó de buscar el primer golpe a tener una ventaja prácticamente definitiva en cuestión de minutos.
En el 69, Licha Martínez selló la victoria con un gol para el 4-0 definitivo.
