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Champions League, Capítulo 2: Algunas sorpresas en la jornada

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Barcelona gana a la Juve con goles de Dembèlè y Messi (1:36)

El club blaugrana fue superior ante la Bianconeri a la que el VAR le anuló hasta tres goles, todos marcados por Álvaro Morata. (1:36)

La segunda jornada de la fase de grupos de la Champions League se cerró sin más sorpresas. Si el martes las hubo, el miércoles destacó la manita del Manchester United, el golpe de efecto del Barcelona en Turín, el paseo del Chelsea en Rusia o el doblete de Kean en la victoria del PSG en Estambul, lastrada por la lesión de Neymar.

Antes, el martes, el Madrid rozó un nuevo desastre, del que le salvó tanto la casualidad como la arrogancia que convierte en ferocidad, siempre, para no darse, nunca, por perdido, mientras los otros teóricos aspirantes cumplieron con la lógica, sufriendo el Bayern en Moscú y con contundencia el Manchester City en Marsella, donde logró una victoria que le devolverá la tranquilidad a Guardiola. No ganó con la comodidad que se esperaba el Liverpool, pero como el City y el Bayern ya suma seis puntos, empezando a vislumbrar los octavos de final.

GRUPO A: Firmeza. El Bayern demostró en Moscú ser un campeón que además de exhibirse también sabe sufrir cuando hace falta. Casi acabó pidiendo la hora después de que Kimmich le diera el triunfo frente a un Lokomotiv que no necesitó la posesión para ponerle en problemas, mientras en Madrid el Atlético tuvo que remontar para lograr su primera victoria sobre un Salzburgo desafortunado y rendido a la excelencia de Joao Felix.

GRUPO B: Casualidad. El Madrid que perdía por 2-0 en el minuto 86 y pudo marchar de Alemania con una goleada a cuestas, hizo buena la leyenda que le acompaña y que no se le puede dar por muerto hasta el final del final. Arrancó un empate con sabor a victoria, vistas las circunstancias, que fue tanto de casualidad como de insistencia, viéndose favorecido por la igualada entre Shakhtar e Inter para, habiendo sumado solo un punto de seis, tener todas las opciones de clasificación.

GRUPO C: Solvencia. El Manchester City aparcó las dudas que le acompañan en la Premier y sumó su segunda victoria continental aplastando a un Olympique de Marsella que ya derrotado en su estreno empieza a ver el futuro en la Champions muy sombrío. Aunque no sentenciado gracias a la victoria del Porto sobre el Olympiakos que deja la segunda plaza, de momento, en el aire. El campeón de grupo no parece tener otro dueño que el City.

GRUPO D: Locura. Un duelo entre Atalanta y Ajax podía ganarlo cualquiera, pero conociendo su filosofía estaba claro que habría goles. No ganó nadie y lamentó el Ajax la igualada después de avanzarse con dos goles. La excelencia de Duván Zapata fue determinante mientras, en Anfield, el Midtjylland, humillado por los italianos en su estreno, le supo plantar cara a un Liverpool que no sentenció su victoria hasta el último suspiro.

GRUPO E: Justito. Un solitario gol de De Jong le sirvió al Sevilla para derrotar a un Rennes que pudo salir goleado del Pizjuán pero que incluso tuvo la opción de igualar. Antes del duelo en Sevilla, el Chelsea se dio un paseo por Krasnodar, sobreponiéndose al penalti fallado por Jorginho al comienzo para acabar goleando a un rival derrumbado a partir del 0-2 de Timo Werner. Andaluces y británicos empiezan a marcar diferencias.

GRUPO F: Igualdad. Despertó el Borussia Dortmund, tarde pero a tiempo, para estrenar sus victorias derrotando al decepcionante Zenit, que sigue a cero, mientras en Bélgica la Lazio arrancó un complicado empate frente al sorprendente Brujas, que ha pasado de invitado a aspirante, para meterse en los octavos de final.

GRUPO G: Golpe. El Barça, que nunca había ganado en Turín, conquistó un triunfo excelente, tanto por la forma como por el fondo, dominando de principio a fin a una Juventus a la que se le anularon tres goles (justamente) a Morata y que aún tuvo suerte de caer por 2-02a la vista de las ocasiones del equipo de Koeman, disparado como líder tras el empate en Hungría entre Ferencvaros y Dynamo.

GRUPO H: Alarma. Moise Kean se convirtió en protagonista, con sus goles, de la victoria del PSG en Estambul, pagada con un alto precio: la lesión de Neymar antes de llegarse a la media hora de partido y que provocó la alarma antes de que en Old Trafford el Manchester United lograse la goleada de la jornada, aplastando al Leipzig por 5-0 y hat-trick de Rashford.