Tomás Ángel, delantero de América de Cali, habló en exclusiva con Balón Dividido de ESPN y allí se refirió a su buen momento con el líder, habló de la ilusión de levantar el título con el Escarlata y también apuntó sobre el favoritismo de Atlético Nacional.
¿América es favorito al título o es Atl. Nacional?
“Obviamente se entiende el rumor de la gente de que Nacional es favorito, obviamente por su nómina, por la llegada de James, que también es un referente para el fútbol colombiano y el fútbol mundial, pero nosotros como equipo, viviendo el día a día, tratando de mejorar cada partido, aprovechar estos momentos, disfrutarlos, que también son difíciles de llegar, estar primero en la Liga, ya haberle ganado a Nacional, yo creo que es un mensaje también que ha pasado en el fútbol mundial, esto se tiene que jugar, se tiene que competir en la cancha y en papel cualquiera es favorito”.
¿Cómo le va retrocediendo para entrar en circuito de juego?
El estilo de juego que muestro en los partidos tiene que ver mucho con lo que es hoy en día el 9 del fútbol moderno, y lo vemos en muchos equipos de fútbol, en equipos grandes, donde el 9 no es estático como era antes, en el caso mío, tengo la virtud de asistir, tengo la inteligencia de juego para abrir espacios para mis compañeros, para que también puedan aprovechar, y de eso se trata, cada uno mostrar lo que es capaz de hacer, aportar su grano de arena, obviamente al pasar de los partidos, cómo es capaz uno de entenderse cada vez mejor, y en la parte individual con mucha confianza, y la verdad se lo debo mucho a lo que es América y al cuerpo técnico.
El énfasis de David González para que América se vea bien
Tenemos jugadores muy buenos, con muy buen pie y creo que entre nosotros los jugadores, los que entendemos el juego, los que nos encargamos del ataque, es el trabajo de nosotros, entendernos cada vez mejor, y por parte del cuerpo técnico es obviamente la organización defensiva, no ser un desorden, que también eso puede generar con la movilidad de todos los del frente de ataque, pero eso sí, cuando estemos ya en el último tercio, es disfrutar, es mostrar el talento que cada uno tiene, y cada vez se ve mejor.
¿Qué ha significado su llegada a América?
Gratitud, gratitud con el club, con el cuerpo técnico, yo creo que yo necesitaba esto, además a la edad que tengo, yo necesito jugar, necesito mostrar las capacidades que tengo, y como siempre lo he dicho, confío mucho en mis capacidades, sé lo que soy capaz de hacer, y solo necesitaba esa oportunidad, ese bote de confianza que me lo dio David, y obviamente me abrió el espacio América, entonces, la verdad muy contento aprovechando, disfrutando el día a día, que cuando no tienes esas oportunidades tan seguidas, se te hace difícil disfrutar el día a día, pero vuelvo y te digo, gratitud tanto al club como al cuerpo técnico.
¿Cómo supero la mala racha sin gol?
Esos baches los tienen todos en el fútbol, hasta los más grandes, hasta los mejores, y es la capacidad mental que tengas para asumir ese reto, de cada día ir a entrenar, de cada día enfocarte y mentalizarte en el partido. Creo que lo que más me tenía tranquilo a mí, obviamente aparte de todo lo que genera el arco cerrado, es que cada día me sentía mejor, en cada partido me sentía más fino, creando opciones tanto para mí como para mis compañeros, y yo sabía que tarde o temprano iba a llegar, y bueno, ya llegó y es disfrutar y es seguir mejorando partido a partido.
¿Cómo cortar esa racha en la que América al final de los semestres no gana?
Eso viene más en lo mental. Nosotros como equipo tenemos que entender que ya lo que ha sucedido en el pasado ya ha pasado y hay que escribir un nuevo capítulo. Y estar en un equipo grande se define, se refiere a que cada año tienes otra oportunidad para competir para el título. Y este semestre, como lo he dicho, estamos mentalizados a que es partido a partido, entendiendo que las cargas van a ser más pesadas cuando se llegue al final de temporada. Pero cada día entrenamos para eso y la verdad que el equipo anda bien y lo ha mostrado. Y esperamos que eso se siga reflejando hasta el final.
