Marlos Moreno es el único futbolista de Nacional que hizo parte de ese plantel que en 2016 venció a Sao Paulo en la campaña de campeón de Conmebol Libertadores.
A los 19 años se convirtió en la revelación verdolaga. Canterano, deslumbró al técnico Reinaldo Rueda con el que fue campeón local en 2015. Se ganó un lugar en una formación de cracks en ataque: Orlando Berrío, Macnelly Torres, Alejandro Guerra, Víctor Ibarbo y Miguel Borja.
En Libertadores consolidó su influencia en el equipo. Jugó por las bandas con desequilibrio en el mano a mano y en 13 partidos marcó tres goles a Huracán, Sporting Cristal y Peñarol. El paso a la Selección Colombia fue coherente. Con José Pékerman jugó ocho partidos en Copa América, Eliminatoria y amistosos. Le hizo un tanto a Costa Rica.
En las semifinales de Copa frente a Sao Paulo fue importante para la clasificación a la final. Hizo la diferencia con su velocidad y atrevimiento. Repitió titularidad en la última serie frente a Independiente Del Valle. Fue campeón como el más joven de ese equipo.
Diez años después de un experiencias fallidas en Brasil, Francia, México y Portugal, regresó a Nacional.
“Decidí volver porque quiero volver a participar, quiero volver a ser feliz, a encontrarme a mí mismo futbolísticamente. Para nadie es un secreto que donde fui feliz fue aquí en Atlético Nacional y eso es fundamental a futuro", declaró días atrás.
En su segunda etapa disputó 86 minutos por la liga frente a Tolima y Alianza. Medio tiempo contra Cúcuta por Copa Colombia. Poco a poco recupera forma física.
Sao Paulo aparece en el camino y es inevitable la nostalgia. Es el último heredero del campeón continental 2016. Su legado es historia pura.
