Estudiantes de La Plata está entre los cuatro mejores de América y ahora tendrá una dura parada en semifinales de la CONMEBOL Libertadores 2026 ante Flamengo. El primer partido será en La Plata y la revancha se jugará en Río de Janeiro.
Llegó a esta instancia tras dejar en el camino al poderoso Corinthians, luego del empate 1-1 como local y tras quedarse con una vuelta épica por 1-0 en tierras brasileñas.
Todo se empezó a ver desde aquella goleada 3-0 ante Universidad Católica en la revancha de los cuartos de final, en Santiago. Ese partido entregó una señal que excede la dimensión de una noche copera. El equipo de Alexander Medina había empatado 1-1 en La Plata, viajó a Chile con la serie abierta y respondió con autoridad, personalidad y contundencia.
Hay algo más detrás de toda esta épica. El mercado le dio a Medina nuevas herramientas, con Correa como incorporación de mayor impacto y Baltasar Rodríguez como otra alternativa para el frente ofensivo y la mitad de la cancha. Fernando Muslera aporta experiencia internacional desde el arco y el entrenador consiguió sostener una estructura competitiva alrededor de referentes como Carrillo, José Sosa y Marcos Rojo. La idea finalmente tomó forma: Estudiantes quiere que su tradición copera tenga también una base futbolística capaz de sostenerla.
Pese a algunos altibajos recientes como la derrota ante Rosario Central en la Supercopa Internacional y la eliminación de Copa Argentina a manos de Platense, el Pincha volvió mostrar signos de recuperación tras vencer a Gimnasia y Esgrima de Mendoza por 3-0 en la fecha 11 de la Zona A del Calusura.
Joaquín Correa, jerarquía para elevar el techo del equipo
El regreso de Joaquín Correa después de once años fue una de las grandes apuestas del mercado. El delantero formado en Estudiantes llegó después de una carrera que incluyó Sampdoria, Sevilla, Lazio, Inter, Olympique de Marsella y Botafogo, y rápidamente quedó claro que su llegada podía modificar las posibilidades ofensivas del equipo. Medina había explicado qué esperaba de él: “Nos viene a dar juego, dinámica, buenas asociaciones. Nos puede dar mucho”.
La respuesta apareció en el escenario que más necesitaba el Pincha. Correa entró a los 35 del primer tiempo por el lesionado Tiago Palacios en la revancha ante Universidad Católica y abrió el partido en Santiago. El gol llegó a los 44 minutos y destrabó una serie que había comenzado con un empate en La Plata. Después apareció Carrillo con un doblete y Estudiantes construyó una goleada que terminó de confirmar su clasificación.
Medina también dejó claro que pretende utilizar las características de sus futbolistas para moldear el funcionamiento. Antes de los octavos había señalado: “Los sistemas no están por encima de los jugadores, sino que los jugadores están por sobre el sistema. Si hay dos delanteros que están jugando bien, los voy a poner”. Esa flexibilidad permite pensar en un equipo con distintas variantes para afrontar partidos de Libertadores, donde cada serie suele exigir respuestas diferentes.
Marcos Rojo, el caudillo que llegó para reforzar la defensa
Marcos Rojo dejó Racing para volver a Estudiantes de La Plata, el club en el que se formó, y ni bien se confirmó la noticia tuvo su primera aparición pública como jugador del Pincha: el experimentado zaguero fue a UNO para ver el partido ante Gimnasia de Mendoza, que terminó en triunfo local por 3 a 0.
El defensor de 36 años tomó la decisión de volver como refuerzo para la CONMEBOL Libertadores, y su nuevo DT, Alexander Cacique Medina, reveló en la conferencia post partido que ya tuvo su primera charla con el jugador: "Hizo mucho para estar acá”, aseguró el DT. Y agregó: “Estuve con Marcos en el vestuario, dialogamos de lo que pasó en estos días, la ilusión que tiene y sus ganas".
“Tenemos un nuevo jugador con una energía muy positiva, nosotros queríamos que esté acá y lo pedimos. Todas las partes hicieron fuerza para que esté en Estudiantes”, sostuvo el Cacique que cuenta con el defensor de experiencia y jerarquía para las semifinales de la Copa.
Medina y un Estudiantes que busca regularidad
El entrenador uruguayo llegó con una tarea compleja: sostener la identidad competitiva de Estudiantes mientras incorporaba nuevas piezas y buscaba una mayor regularidad. Antes de enfrentar a Universidad Católica había sido muy claro: “Si Estudiantes está en un buen día, siempre tenemos con qué ganar el partido”. También había pedido recuperar una versión más estable: “No podemos hacer un partido 8 o 9 puntos y después uno 4 o 5. Hay que recuperar eso y amalgamar futbolistas, para que el equipo sea más equilibrado”.
La serie ante los chilenos mostró justamente esa evolución. Después del 1-1 de la ida, Estudiantes ganó 3-0 como visitante y resolvió el cruce con una actuación contundente. Medina destacó posteriormente el crecimiento colectivo y habló de una victoria que “alimenta la ilusión, la esperanza y nos prepara de la mejor manera para lo que viene”.
El desafío pasa ahora por recuperar ese nivel para las semifinales. La épica seguirá siendo parte de la identidad del Pincha, pero el plantel tiene nuevas herramientas para acompañarla. Correa podría volver tras su desgarro, Baltasar Rodríguez amplió las variantes, Rojo trae jerarquía a la defensa, Carrillo sigue aportando gol y Muslera sumó experiencia para las noches de máxima exigencia. Medina, mientras tanto, busca que el equipo pueda competir con distintas caras sin perder su esencia.
Estudiantes y una estructura que quiere acompañar la mística
Recuperar a Correa para esta serie de semifinales tiene un valor futbolístico y simbólico. Volvió al club donde se formó, después de más de una década en Europa, y marcó en su primer gran desafío internacional ante la UC. “Estoy muy feliz de volver. Era lo que quería: volver dentro de todo joven para poder seguir ayudando al club que me dio todo”, había dicho al regresar. Su primer gran capítulo terminó con un gol en Chile y una clasificación a cuartos.
Baltasar Rodríguez también llegó para ampliar el margen de maniobra de Medina. El ex Racing puede ocupar distintas posiciones del mediocampo y aportar dinámica y asociaciones, dos características que el entrenador considera importantes para el funcionamiento. Las incorporaciones aparecen así dentro de una búsqueda concreta: aumentar las alternativas de un equipo que afronta Libertadores y competencia local con una exigencia enorme.
Guido Carrillo representa la otra parte de esa construcción. Referente, capitán y goleador, fue decisivo en Chile con dos tantos y volvió a demostrar que su peso excede la capacidad para definir. Medina lo describió como “un gran referente y emblema para el equipo” y remarcó que “no solo cuando marca, sino que cuando no convierte también aporta”.
A su vez, la reciente llegada de Marcos Rojo hace que el combo sea especial. El mismo DT señaló que ya habló con el defensor y contó: “Recordamos la Copa Libertadores de 2009 de la que fue parte”.
Los cuartos ante Corinthians fue el examen definitivo
Estudiantes ya está entre los cuatro mejores de América tras transitar una complicada serie de cuartos contra Corinthians. Ahora enfrente estará el poderoso Flamengo, repleto de figuras.
Medina sabe que queda mucho por mejorar. El propio entrenador había advertido sobre la necesidad de recuperar regularidad y equilibrar las actuaciones. El recorrido local todavía presenta altibajos, una cuestión que el cuerpo técnico deberá corregir si pretende sostener el ritmo competitivo de la Libertadores.
Pero hay razones concretas para mirar hacia adelante. Estudiantes tiene experiencia copera, referentes acostumbrados a jugar partidos importantes, incorporaciones capaces de elevar su techo y un entrenador que intenta darle distintas soluciones al equipo. La goleada en Santiago fue una demostración de carácter, aunque también dejó señales de funcionamiento. El empate en la ida frente a Corinthians dejó dudas por el resultado, pero la revancha revalidó que este es un equipo con mística.
La épica sigue ahí y la serie con el Mengao no será nada fácil. Ahora Estudiantes busca que detrás de ella haya cada vez más fútbol, variantes y jerarquía.
