Las grandes finales del Santiago Bernabéu

El Santiago Bernabéu es el hogar de las grandes finales. Y el próximo domingo, cuando River Plate y Boca Juniors salten a la cancha al filo de las 20:30 horas, tiempo local, se convertirá en el único estadio en el mundo en albergar, al menos una vez, las cuatro ‘grandes’: Mundial, Eurocopa, Champions League, en cuatro ocasiones, y Copa Libertadores.

En más de 70 años de historia, la casa del Real Madrid ha vivido siete finales, pues además, fue sede en 1964 de un encuentro de desempate de la extinta Copa Intercontinental entre el eventual campeón Inter de Milán e Independiente de Avellaneda.

Históricas y de alta tensión han sido todas. De gran emotividad y giro inesperado, la mayoría. Al Bernabéu, casa de un gigante de España y máximo ganador europeo, le gusta dar cobijo a los pequeños cuando nadie viste de blanco en la cancha. Hacer posible, lo impensable. Chamartín ha sido testigo de varias sorpresas memorables desde la primera vez que se vistió de gala para albergar una gran final.

1964, España conquista Europa

La primera gran final disputada en el Santiago Bernabéu vio a España dar la sorpresa al vencer por 2-1 a la Unión Soviética para coronarse campeón continental por primera vez.

El título inesperado llegó acompañado de mucha tensión. Del partido se recuerda poco; un empate 1-1 antes de cumplirse los diez minutos y el tanto de Marcelino a cinco minutos del final para dar la victoria a los locales.

Se recuerda más el estupor del resto de Europa al ver caer al gran favorito, la URSS liderada por el mítico Lev Yashin – el único portero que ha ganado un Balón de Oro – ante un equipo en plena reconstrucción tras el fiasco del Mundial de Chile 1962 y la incómoda tensión en el palco que ocupaba el dictador Francisco Franco, que cuatro años antes había prohibido que España se midiera a los “comunistas” de la URSS y de no haber sido por Marcelino, habría tenido que entregarles el trofeo en la mano. El momento quedó grabado en el ideario de varias generaciones españolas como el más importante en su historia, pues pasaron 44 años hasta que la Roja volvió a conquistar Europa.

1982, Dino Zoff levanta la Copa

Casi 20 años después, ya en democracia, las miradas de todo el mundo volvieron a posarse en el Bernabéu. El 11 de julio de 1982, el Santiago Bernabéu fue escenario de uno de las imágenes más entrañables en la historia de los Mundiales, cuando el capitán de Italia, Dino Zoff, con sus 40 años y más de cinco meses, levantó la Copa del Mundo.

Una Italia mancillada, duramente criticada por el mal comienzo del torneo – al punto en que el equipo acabó por vetar a la prensa– acaba de vencer por goleada de 3-1 al equipo que había llegado a España 1982 como el gran favorito para conquistar el título, la Alemania Federal. Fue el primer campeonato del mundo de los azzurri en casi 50 años y que lo ponía a la par de Brasil con tres títulos. Paolo Rossi, autor del primer tanto italiano, se proclamó máximo goleador del torneo con seis tantos.

1957, Di Stefano y Gento ganan la ‘Segunda’

La primera de las cuatro finales de Copa de Europa que se han disputado en el Bernabéu tuvo como protagonista al equipo local. Chamartín fue elegido como sede para la segunda final continental, precisamente, por ser el hogar del campeón defensor. Era el mítico Real Madrid de las primeras cinco Copas. El de Alfredo Di Stéfano en sus mejores momentos. Y como tal, se impuso por 2-0 a la Fiorentina, gracias a los tantos de ‘la Saeta’ (de penal) y Paco Gento. Áquel fue el último que el cuadro merengue ha ganado en su casa. El Madrid no ha podido volver a participar en una sola de las finales que se han jugado en el Bernabéu desde entonces.

1969, la primera decepción de Cruyff

El Santiago Bernabéu no lo sabía entonces, pero le tocó vivir dos momentos de gran simbolismo histórico la noche del 28 de mayo de 1969 cuando se disputó la final entre el Milan y el Ajax. Por primera vez en la historia, un equipo holandés llegaba a la final. La gran estrella en ciernes del equipo holandés era un jovencísimo Johan Cruyff (22 años recién cumplidos) que no pudo hacer nada para evitar que los rossoneri iniciaran su camino de gloria con una goleada por 4-1.

Era el segundo título del Milan; el primero en seis años en un partido en que Pierino Prati, con tres goles, dejaría una marca vigente 50 años después: nadie ha vuelto a marcar un ‘triplete’ en la final.

1980, Peter Shilton lo para todo

El arquero inglés Peter Shilton fue la gran figura de la final con menos asistencia de las que se han disputado en el Bernabéu (51,000 espectadores) entre el Nottingham Forest y el Hamburgo en que el cuadro inglés se coronó por segunda ocasión consecutiva con una victoria por 1-0. Fue una verdadera proeza de un equipo histórico, pero modesto y venido a menos (hoy deambula en la Segunda División inglesa), gracias a la actuación del arquero inglés ante los favoritos.

2010, Mourinho se hace grande

La última final disputada en el Bernabéu, la primera en la era de Champions League, vio a Jose Mourinho convertirse (entonces) en el tercer entrenador, y el más joven, en conquistar la Champions League con dos equipos diferentes gracias a un doblete de Diego Milito que dieron la victoria al Inter de Milan por 2-0 sobre el Bayern Munich. Habían pasado 45 años desde la última vez que el Inter se había proclamado campeón y lo hizo gracias a la chispa del argentino y la astucia del portugués, entonces ‘rey’ de la estrategia y el dominio de la defensa.