ASUNCIÓN (Enviada especial) – Silvina Rivero es una de las tantas personas a las que la pandemia le cambió drásticamente la vida. Se refugió en la pastelería para evadir su rutina corporativa y terminó dejando todo para perseguir un sueño que la llevó hasta Asunción. Hoy, es toda una influencer gastronómica, tiene su propia comunidad en redes y tendrá la oportunidad de vivir la final de la CONMEBOL Sudamericana junto al amor de su vida, Lanús, que tendrá que definir el título ante Atlético Mineiro de Brasil en un partido que se podrá ver en vivo por el Plan Premium de Disney+ (solo para Sudamérica)
Mi barrio: donde siempre quiero estar y a donde siempre quiero volver
Don Raúl es paraguayo y vivió siempre en Lanús. En Juan B. Justo y Achaval, a pasos de La Fortaleza, crió a sus tres hijas Silvina, Fernanda y Cinthia. En ese lugar del mapa, la familia Rivero escribió su historia y disfrutó reuniones, anécdotas y partidos.
"El club siempre fue para nosotros una especie de refugio, íbamos desde muy chicas a hacer actividades sociales: la pileta en verano era infaltable, los asados en los quinchos, los juegos. Mi papá nos llevaba a la cancha, cuando La Fortaleza no era lo que es hoy, cuando tenía tablones de madera, y seguíamos las campañas en el Ascenso. Éramos unas nenas muy chicas que nos fascinaba el ‘mundo de hombres’ y aprovechábamos para escuchar un montón de malas palabras, esas cosas que no se podían decir en casa y nos divertían mucho", le cuenta Silvina a ESPN.com, entre risas y nostalgia.
"Nosotros tenemos lo que tienen todos los hinchas de Lanús: un sentido de pertenencia extremo con el club. Es un lugar donde siempre queremos volver, un lugar donde siempre queremos estar. Nuestros amigos son de Lanús, los cumpleaños familiares los planeamos en el club, etc. Lanús tiene eso: acerca afectos, entonces, para nosotros, toda esta movida viajando a Asunción es como mágica".
Cambió la notebook por el horno y fue feliz: qué hace Silvina en Asunción
"En el documental de Divididos, Diego Arnedo relató que cuando se lesionó la rodilla un amigo le dejó un instrumento musical, para que pase el tiempo. Nunca había querido ser bajista, pero ese hecho cambió su destino", cita Silvina para proyectar algo de lo que le tocó vivir en 2020. "Quizás un hecho intrascendente o circunstancial te tiene preparado algo maravilloso".
Silvina es Licenciada en Administración de Empresas y se dedicó gran parte de su vida a hacer tareas de escritorio. Durante el aislamiento obligatorio, su empresa comenzó a trabajar home office y así tuvo mucho tiempo libre dentro de casa. En medio de un contexto mundial de miedo e incertidumbre, el reencuentro con la cocina fue crucial.
"Yo había estudiado pastelería hace muchísimo tiempo, como un hobby, y en pandemia empecé a hacer lo que hacían todos: subir recetas a las redes", relata sobre aquellos días en los que, sin darse cuenta, transformó su pasatiempo en una nueva profesión.
Todo comenzó en X (por entones Twitter), donde hoy tiene más de 130.000 seguidores, y siguió con el envión para abrir un taller de pastelería en Buenos Aires. Se animó a dar el gran paso, dejó atrás su trabajo en relación de dependencia y se lanzó en el asesoramiento gastronómico. "Hace tres años tuve la oportunidad de venir a Paraguay, tierras de mi papá, y abrí esta pastelería en Asunción".
Silnari & Parisi está en el patio de comidas del Centro comercial Multiplaza, justo al lado de unos televisores que proyectan el partido de Olimpia y hacen gritar a unos fanáticos.
El local está decorado con unos banderines de Lanús, que mandó a hacer especialmente para la ocasión a un Centro de Día de Niños con Síndrome de Down de Asunción, y vende uno de los alfajores de pistacho más espectaculares que haya conocido Sudamérica.
Para completar la temática granate, una torta que promete "es hoy".
Lanús, finalista de la Sudamericana en la sede soñada
En 2024 Racing se coronó en La Nueva Olla, un escenario que proyectaba para el Granate.
"El año pasado fue una frustración porque soñaba con vivir una final de Lanús, en un país donde a mí me abrió su corazón. Por eso hoy toda una alegría. Me emociona todo lo que hizo el club para traer a los hinchas en micros y aviones, la gran cantidad de gente que llega por su propios medios…familias enteras. Toda esa actividad social que tiene el club, que es tan importante, nos enorgullece" marca.
"Ser hincha de Lanús, ser socios del club, nos llena de orgullo"
Silvina sigue palpitando el barrio como aquella niña que Don Raúl dejaba mezclar con la soez poesía de los tablones. "Hace 20 años que no vivo ahí y sigo pensando y sintiendo como si estuviese a 10 cuadras de la cancha. Aunque yo viva mitad en un país y otra mitad en Argentina, sigo siendo socia porque no quiero cortar lazos con el club", dice con emoción.
Y detalla: "Nos identificamos con esto del club de barrio más grande del mundo, y creo que no hay mejor definición porque sigue siendo un club social, donde la tarea humana también es muy importante. Nos enorgullece".
Para cerrar, Silvina habló como una lugareña, pero dejó una promesa granate: "La ciudad de Asunción esperó muchísimo este evento mucho y están felices de recibir a la gente. El paraguayo es absolutamente cálido, hospitalario, solidario. Espero que llenemos las tribunas, que alentemos a nuestro equipo, que los jugadores den todo y valoren lo que el hincha hizo para llegar. El Defensores del Chaco va a ser una fiesta y, ojalá, podamos celebrar".
