Puntarenas FC dio por caída la compraventa por falta de pago y trámite de Licencias; Manuel Velarde sostiene que decidió no seguir por falta de “certezas” para operar
La ilusión llegó desde México con promesas de inversión, estabilidad y un nuevo norte para el equipo del puerto. Pero poco más de dos meses después, el proyecto se diluyó entre plazos vencidos, requisitos incumplidos y un comunicado oficial que puso punto final a la relación.
El fugaz paso de Manuel Velarde por Costa Rica terminó en polémica.
El 4 de diciembre de 2025, Puntarenas FC presentó al mexicano Manuel Velarde como nuevo socio propietario y presidente ejecutivo, en medio de un ambiente de expectativa por el “nuevo aire” que prometía el proyecto. Pero dos meses después, el club anunció que la negociación quedó concluida y la versión de Velarde no tardó en chocar con la del equipo.
El acuerdo, el reloj y la fecha límite
En un comunicado, Puntarenas FC explicó que la opción de compraventa se firmó el 18 de noviembre de 2025 y que tenía un plazo “cierto y definitivo” para formalizarse: hasta el 1.° de febrero de 2026.
Según la institución, para completar la operación eran indispensables dos condiciones que recaían en el futuro comprador: pago dentro del plazo y autorización previa del Departamento de Licencias de la Fedefútbol para una eventual cesión accionaria.
Puntarenas detalló además que, aun vencido el tiempo, otorgó una prórroga hasta el 9 de febrero, pero aseguró que no se concretó lo requerido para cerrar el proceso.
El punto de quiebre: dinero, Licencias y un requisito extra
En el mismo comunicado, el club sostuvo que no se recibió el pago y que tampoco se gestionó la autorización federativa.
En paralelo, Velarde ofreció su versión y apuntó a un elemento que —según él— cambió el guion: explicó que el Comité de Licencias solicitó una carta bancaria apostillada como parte de los respaldos financieros, y que ese requerimiento no estaba contemplado desde el inicio.
Ahí aparece el choque central: Puntarenas lo plantea como incumplimiento; Velarde lo presenta como falta de garantías y condiciones para seguir.
Lo que sostiene Velarde: "yo tomé la decisión"
El empresario mexicano afirmó que, a su criterio, el club no ofreció “certezas” para operar en la práctica y que por eso optó por no continuar. También insistió en que su equipo sí trabajó el proceso, pero que el escenario terminó alejándolo de la formalización final.
“La opción de compraventa suscrita el 18 de noviembre de 2025 se celebró con el propósito genuino de fortalecer institucional y deportivamente al Club, lo cual quedó demostrado mediante la entrega de un anticipo económico significativo y la conformación de un grupo inversor debidamente estructurado”.
“En fecha 27 de enero de 2026, el Comisionado de Licencias giró instrucción escrita de que no era posible realizar ningún pago relacionado con la transacción hasta tanto no hubiera aprobación formal por parte del Comité de Licencias, por lo que resultaba jurídicamente improcedente ejecutar el cierre de la operación sin contar con dicha aprobación”, añadió.
Del lado porteño, el cierre fue tajante: se dio por concluido el proceso y el club remarcó su compromiso con la “transparencia” y con seguir adelante en lo institucional.
Antecedentes en México, lo seguían de cerca
La figura de Velarde ya venía acompañada de ruido desde antes de aterrizar en Costa Rica. En México, presidió Atlante (2018-2020) y formó parte de la dirigencia de Querétaro (2020-2022).
Además, en 2022 fue suspendido por cinco años del fútbol mexicano junto a otros directivos tras los hechos de violencia ocurridos en el Estadio Corregidora en el partido Atlas–Querétaro.
¿Qué viene para Puntarenas?
Con la negociación caída, Puntarenas comunicó que mantiene su ruta institucional y deportiva, con la antigua administración, dirigida por los hermanos Medina.
