El argentino Nico González anotó este sábado uno de los mejores goles de su carrera, al poner el 2-1 para Atlético Madrid ante Real Sociedad, en el marco de la fecha 27 de LaLiga, y luego redondeó una noche mágica con otro tanto, en ese caso de cabeza, que se convirtió en el 3-2 definitivo.
González ingresó desde el banco a los 54 minutos, en reemplazo de su compatriota Tiago Almada, y literalmente cambió el partido.
Apenas trece minutos después de entrar, tomó una pelota en el círculo central y, con ella pegada a su zurda, encaró hacia la derecha y dejó a tres rivales en el camino. El cuarto se la llegó a rozar pero el balón le quedó al francés Antoine Griezmann, quien esperó un segundo y después se la devolvió de taco al argentino.
González, aplomado, la frenó con la pierna izquierda en el medio del área, la corrió un metro y sacó el zurdazo fulminante. Golazo.
El único problema fue que le duró poco el festejo, porque apenas un minuto después, Real Sociedad volvió a equilibrar el marcador, con un tanto del español Mikel Oyarzabal.
No se desanimó el hombre de la Selección Argentina.
Siguió intentando y, a los 81, tuvo premio.
Tras un confuso ataque del Aleti, el esférico derivó hacia el italiano Matteo Ruggeri, que estaba sobre la banda izquierda y sacó un centro bárbaro.
González esperaba cerca del punto penal, atacó la pelota con la cabeza y metió un testazo bárbaro para anotar el 3-2 que, a la postre, sería el tanteador definitivo el encuentro.
