Real Madrid y sus 'grandes' fichajes que no funcionaron

play
Rodra: "Ha vuelto el Madrid de las goleadas" (1:32)

Los siete refuerzos que contrató Real Madrid para la actual campaña esperan no integrarse al negativo club de los fichajes que no rindieron


Con motivo del cierre del mercado de fichajes, es momento de repasar las 'grandes' contrataciones que ilusionaron a los aficionados del Real Madrid y simplemente no funcionaron. Nombres rimbombantes y los fuertes desembolsos por sus servicios generaron altas expectativas, las cuales nunca se llegaron a cumplir.

Hay de todo en este conteo. Desde prospectos como Franco Mastantuono que sigue perteneciendo al equipo albo, hasta elementos estelares del tamaño de Eden Hazard, quien venía de un gran nivel en Chelsea y la Selección de Bélgica, pero simplemente no pudieron dar los resultados esperados por la institución merengue.

Eden Hazard

El caso más llamativo de la última época es el de Hazard, quien llegó al Real Madrid en 2019 después de convertirse en una de las grandes figuras de la Premier League con el Chelsea. El club blanco apostó alrededor de 100 millones de euros por el belga, en una operación que podía alcanzar los 140 millones con variables.

La expectativa era enorme, Hazard debía convertirse en el referente ofensivo tras la salida de Cristiano Ronaldo. Sin embargo, las lesiones condicionaron prácticamente toda su etapa.

En cuatro temporadas disputó 76 partidos y marcó apenas siete goles, además de registrar 12 asistencias según los registros recopilados por Goal. Aunque ganó ocho títulos, entre ellos una Champions League y dos Ligas, su participación en esos éxitos fue secundaria. El propio Real Madrid confirmó su salida en 2023, un año antes de que terminara su contrato.

Hazard prometía un mundo y terminó siendo de esos fichajes que en el mundo del futbol prometía gran cosa, pero simplemente no se pudo dar por distintas lesiones, más allá de que siempre tuvo oportunidades para poder exponer su mejor futbol que lo convirtió en uno de los mejores de la Copa del Mundo 2018.

Franco Mastantuono

El argentino representa un caso completamente diferente porque solamente ha estado un año en el equipo blanco y sigue perteneciendo al equipo. Esperarán que pueda rendir ahora en su préstamo con Fiorentina en Serie A y que pueda regresar en algún futuro al equipo.

Mastantuono llegó al Real Madrid, procedente de River Plate, como una de las grandes promesas del futbol sudamericano y debutó oficialmente el 19 de agosto de 2025. En su primera temporada con el equipo disputó 35 partidos, marcó tres goles y sumó 1,484 minutos, aunque no consiguió una asistencia. En LaLiga participó en 23 encuentros, con un gol y 1,037 minutos.

Hay que considerar que llegó con apenas 18 años y que su adaptación al futbol europeo era parte del proceso. Más que un fracaso, por ahora es un fichaje que quedó por debajo de las expectativas iniciales, pero tiene tiempo para cambiar la historia. La salida de Real Madrid esta temporada le puede ayudar para despejarse y regresar para una segunda etapa.

Kaká

Kaká llegó al Real Madrid en 2009 como uno de los grandes movimientos del mercado. Era el Balón de Oro de 2007 y el club blanco pagó alrededor de 67.2 millones de euros al Milan. El problema fue que las lesiones impidieron que el brasileño mostrara en Madrid la versión que había maravillado en Italia e incluso en la Selección de Brasil donde fue muy importante.

El gran tema que tuvo el mediocampista fue que la combinación de lesiones y que cuando jugó tuvo poco impacto en el equipo, lo dejaron como uno de los fracasos de fichajes. Sobre todo por la fuerte inversión que hizo en ese momento el equipo.

En cuatro temporadas disputó 120 partidos oficiales y marcó 29 goles. No se trata de números malos, especialmente porque ganó una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España. Sin embargo, para un jugador de su categoría y con semejante inversión, el Madrid esperaba mucho más.

Luka Jović

Jović llegó en 2019 después de una temporada espectacular con el Eintracht Frankfurt. El delantero serbio había marcado 27 goles en 48 partidos y el Madrid apostó cerca de 60 millones de euros por él, pero en el Bernabéu nunca consiguió convertirse en el delantero que acompañara o sustituyera a Karim Benzema.

Durante su etapa madridista disputó 51 partidos oficiales y apenas marcó tres goles, con cinco asistencias. La falta de continuidad terminó siendo determinante. Salió en algunas etapas de cambio y nunca pudo volver al equipo tras los préstamos para poder volver a ser considerado como una opción importante como delantero. En 2022, el Real Madrid acordó su traspaso a la Fiorentina.

Asier Illarramendi

Illarramendi llegó procedente de la Real Sociedad en 2013 en donde había tenido grandes momentos con el cuadro Txuri-urdin. Sin embargo, nunca terminó de consolidarse como titular indiscutible. Al llegar como una de las promesas más importantes del futbol español, su escaso juego y poco impacto cuando jugaba lo terminó mermando

Su paso por el Real Madrid dejó 90 partidos y tres goles en dos temporadas. Eso sí, hay un matiz importante: ganó cuatro títulos, incluyendo la Champions League de 2014, la Copa del Rey, el Mundial de Clubes y la Supercopa de Europa. Además, participó en 11 partidos durante el camino hacia la Décima.

Royston Drenthe

Drenthe llegó en 2007 después de destacar con Países Bajos en el Europeo Sub-21. El Real Madrid pagó alrededor de 13 millones de euros por el futbolista del Feyenoord. Su rendimiento fue irregular. En tres temporadas disputó 65 partidos oficiales y marcó cuatro goles. En LaLiga fueron 46 encuentros y apenas dos tantos. Nunca logró convertirse en el futbolista explosivo y determinante que muchos esperaban.

Nicolas Anelka

Anelka llegó en 1999 como una de las grandes promesas del futbol europeo. Con apenas 20 años, el Real Madrid pagó alrededor de 22 millones de libras al Arsenal que en aquella época era una cantidad de las mejores pagadas para fichajes en La Liga.

La presión fue enorme y su adaptación resultó complicada. En su única temporada como madridista disputó 33 partidos y marcó siete goles. Paradójicamente, dos de esos goles llegaron en las semifinales de la Champions League ante el Bayern Múnich y fueron fundamentales para alcanzar la final de París. Anelka fue campeón de la Octava, pero su paso por Madrid estuvo marcado por problemas de adaptación y una relación complicada con el entorno.

Tuvo algunos escasos buenos momentos en el cuadro blanco, pero no logró esa consolidación para ser considerado como un delantero relevante.

Jonathan Woodgate

El caso de Woodgate es uno de los más desafortunados. El central inglés llegó al Real Madrid en 2004, pero las lesiones condicionaron prácticamente toda su estancia. El club blanco registra apenas 14 partidos oficiales para el defensor. Era una apuesta interesante que tuvo una de las coincidencias que se repite más en el conteo, muchas lesiones y que no se pudo dar a conocer realmente con sus condiciones dentro del campo.

Su debut tampoco pudo ser más desafortunado: marcó un autogol y posteriormente fue expulsado frente al Athletic Club. Las lesiones musculares y otros problemas físicos hicieron que tardara muchísimo en debutar y que prácticamente nunca pudiera tener continuidad.

Antonio Cassano

Cassano llegó al Real Madrid en enero de 2006 después de convertirse en una de las grandes figuras jóvenes del futbol italiano, pero su etapa en España duró poco. En total disputó 29 partidos oficiales y marcó cuatro goles, además de conquistar una Liga. Su talento era incuestionable, pero su falta de regularidad y los problemas que rodearon su estancia en el club impidieron que se consolidara.

Robinho

Robinho llegó en 2005 procedente del Santos y fue presentado como una de las grandes promesas del futbol brasileño. Su llegada generó enorme expectativa al ser de los futbolistas jóvenes brasileños que más prometía, no solo en el Real Madrid, sino en todo Europa. Aunado a que el tema extra cancha siempre le terminó costando y se reflejaba en cancha.

En cuatro temporadas disputó 137 partidos oficiales y marcó 35 goles, además de conquistar dos Ligas y una Supercopa de España. El problema fue la sensación de que podía haber llegado mucho más lejos. El brasileño mostró destellos de enorme calidad, pero nunca terminó de convertirse en la superestrella que muchos imaginaban cuando llegó al Bernabéu.

Michael Owen

Owen llegó en 2004 como Balón de Oro y como uno de los delanteros más reconocidos de Europa. Aunque únicamente permaneció una temporada, sus números fueron bastante buenos: 45 partidos oficiales y 16 goles.Los números daban pie a que se pudiera quedar y hacer historia, pero fue muy corto el tiempo que se vio al goleador inglés en el Santiago Bernabéu.

Owen formó parte de un ataque con Raúl, Ronaldo Nazário, Zidane, Figo y Beckham, pero no consiguió convertirse en una pieza indiscutible. Además, su salida apenas un año después dejó la sensación de que el proyecto nunca terminó de funcionar.

Robert Prosinečki

Prosinečki llegó al Real Madrid en 1991 como campeón de Europa con el Estrella Roja y una de las grandes promesas del futbol europeo, pero las lesiones marcaron su etapa en España. En su primera temporada apenas disputó tres partidos oficiales y posteriormente sufrió constantes problemas musculares y recaídas.

En total, disputó 73 partidos y marcó 12 goles durante sus tres temporadas como madridista. Su calidad estaba fuera de discusión, pero nunca pudo tener la continuidad necesaria para convertirse en la figura que el Real Madrid esperaba.