Barcelona: ¿Y si Flick puede mejorar lo de Guardiola?

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¡Raphinha firma su triplete y lidera al Barcelona en la victoria 3-1 sobre el Sevilla! (2:58)

El alemán puede convertirse en un técnico legendario del Barça si el equipo se mantiene practicando un futbol espectacular acompañado de títulos.


Hansi Flick se está ganando entrar en la historia de los mejores entrenadores del Barcelona. La lista de técnicos culés con éxito es larga, pero Johan Cruyff y Pep Guardiola siguen compartiendo mesa mano a mano en el escalón más alto.

Flick está haciendo méritos día a día para compartir mantel con los dos grandes gurús del barcelonismo. Mientras el Real Madrid va dando bandazos desde la salida de Ancelotti, el Barcelona ha encontrado en el técnico alemán a un referente.

Llegó al Camp Nou por consejo de Ralf Rangnick (actual seleccionador austríaco) a Joan Laporta y lo que en un inició fueron dudas y sospechas hoy es admiración absoluta.

El alemán es tan hábil como exigente con los futbolistas. La confianza del vestuario sobre el entrenador va más allá de una relación profesional y así ha conseguido sacar la mejor versión de cada uno de sus futbolistas. El momento de forma de un Raphinha convertido en el mejor nueve de la actualidad es el último ejemplo.

Pese a que mantiene algunas distancias con sus muchachos, Flick ha sabido también sacar en ocasiones su lado más paternalista con los más jóvenes para aliviar su descontento por la falta de minutos.

Cruyff, después de hacerlo como futbolista, revolucionó al Barça y al fútbol español con una manera de jugar que ponía a prueba de bombas el corazón de los hinchas culés. Aquel equipo conocido como el 'Dream Team', era capaz de tocar el cielo, la mayoría de veces, pero cuando le daba por ser lo peor, el trompazo retumbaba por todos los rincones del mundo.

¿Y qué se puede decir de Guardiola? Dio diversas vueltas de tuerca, ya no al Barça, sino al fútbol mundial, convirtiéndose en el referente para los técnicos que aman que sus equipos jueguen al fútbol.

Juego de posición, presión alta, velocidad en el toque, posesiones largas... Guardiola supo imponer sus máximas innegociables desde que arrancó en el segundo equipo del Barcelona.

Pep se topó con una generación de futbolistas excelentes y con un genio, Lionel Messi. Flick está trabajando con un proyecto de genio, Lamine Yamal, y con un grupo de jóvenes, la mayoría formados en La Masía, que saben qué y cómo quieren lograr a conseguir los éxitos esperados.

Y sí Pep logró dar una vuelta más a lo de Cruyff, Flick está demostrando que él también puede mejorar lo de Guardiola. Incluso sin Lionel Messi. El alemán ha sabido imprimir un sello competitivo único en el Barcelona después una explosiva y vergonzosa carta de presentación para los culés.

Aquel 2-8 de Lisboa ante el Bayern de Hansi Flick fue imborrable para el fútbol y humillante para la historia del Barça. Pero a su vez fue el inicio de una relación que con el paso del tiempo está dorando el presente del club azulgrana y será recordada como un tesoro para el recuerdo.

Flick quiere que sus futbolistas no paren hasta que se acabe el partido. Los tiene tan enchufados que nada más marca el primero ya piensan en hacer el segundo. Nadie para ni nada se relaja. Y eso, con juego de posición, presión alta, velocidad en el toque, posesiones largas, como hacía Guardiola, pero, con un concepto mucho más vertical ante la potería rival.

Hansi es feliz en Barcelona. Tan querido como respetado, tan admirado como idolatrado, el alemán se pasea por las calles de la capital catalana tratando de pasar desapercibido, pero recibiendo unas muestras de amor pasional que le han hecho declarar que esta será su última etapa como entrenador.

Sería una animalada decir que Flick ya ha mejorado a Guardiola. Pep fue, es y será un mito del barcelonismo, pero es indiscutible que este Barcelona cada día se acerca más a aquel equipo al que un día catalogamos como inigualable. ¿Y si Flick gana la Champions League? ay, si eso pasa... igual ya podríamos decir que lo ha superado. O no. Siempre existirá ese debate.