<
>

El toque de pelota en el mediocampo del Barcelona se ha reivindicado

Sergio Roberto sumó ante el Villarreal su novena juego como titular. VI Images via Getty Images

BARCELONA -- Al cabo de 19 partidos y tres meses después de estrenar la temporada con la enloquecedora victoria sobre el Sevilla en la Supercopa de Europa, el Barcelona de Luis Enrique parece atender a su íntima personalidad. Es un equipo echado hacia adelante por el peso de sus delanteros pero necesita del pulso de sus peloteros para mostrarse en el terreno de juego.

De ellos, Sergi Roberto ha roto el último obstáculo para hacer entender hasta qué punto el Barça sustenta, o debe hacerlo, o lo necesita o lo desea, su personalidad en la combinación.

El todocampista de Reus, ya sea lateral, medio o carrilero, sumó ante el Villarreal su novena titularidad este curso, más que en sus cinco temporadas precedentes, que sumó siete y cuatro, como máximo, la pasada, ya con Luis Enrique en el banquillo. “Hay que saber aprovecharle” convino en su día el entrenador asturiano, quien dejándole claro que contaba con él, en verano no le aseguró que pudiera tener continuidad.

La continuidad en un equipo como el Barcelona hay que ganársela a base de un trabajo continuado y Sergi Roberto parece en camino de lograr esa consideración que no hace tantos meses se contemplaba imposible.

“Tiene marcado el carácter del Barça” apuntó Albert Benaiges, ex responsable de la cantera azulgrana y quien le reclutó en edad cadete, en 2006, desde el Nàstic de Tarragona. Una lesión de Thiago Alcántara le empujó al Barcelona B con 17 años y desde entonces se marcó su nombre. Aunque el tránsito ha sido más complicado de lo que se llegó a suponer.

EL TRIUNFO

Como quien no quiere la cosa, su recorrido, calidad y espíritu ha dejado atrás las dudas y le ha puesto en el escenario. Cercano a cumplir los 24 años (en febrero) su ascenso en el Camp Nou ha sido mucho más laborioso y complicado, pero le ha convertido en protagonista para marcar distancias con aquellos que tienen los ojos solo en el mercado y los fichajes. Y no es el único, claro.

El mejor espejo lo tienen todos claro y responde por Sergio Busquets. “Es el mejor centrocampista del mundo. Con él en el campo somos mejores en todos los aspectos” proclama Luis Enrique al hablar de Busquets, el líder invisible del equipo. Lo que a Sergi Roberto le ha ocupado cuatro años, el ‘5’ lo recorrió en cuatro semanas, en septiembre de 2008.

Desde el día que Guardiola le dio la alternativa, la trascendencia del mediocentro ha aumentado imparable. “No hay otro que entienda el juego como él y que haga mejores a sus compañeros” le elogia Òscar García, mientras el seleccionador Vicente del Bosque ha proclamado en más de una ocasión que de volver a ser futbolista “me gustaría parecerme a él”. Alrededor de Busquets nunca ha existido el debate.

Representa el peso de la cantera que comparte con Iniesta y Piqué. Obviamente sin comparación en la trascendencia de Messi pero a su vera para mantener esa íntima filosofía de los peloteros que un día nació bajo la batuta de Cruyff y que lucha por mantener su espacio.

Al final del camino el Barça se sigue apoyando en el fútbol que regala a través de sus centrocampistas, ya sean de cierre, de organización, de llegada o de apoyo. Emigrados como Arteta, Romeu, Cesc o Thiago; del pasado como Milla, Guardiola, Amor, De la Peña, Oscar, Roger, Celades y del presente como Xavi, Iniesta, Busquets o el propio Sergi Roberto.

Son ellos los que garantizan el mantenimiento de las esencias, quienes ofrecen el control para que brillen los delanteros y los ‘fantasistas’. Romario, Ronaldo, Rivaldo, Kluivert, Ronaldinho, Messi, Neymar, Suárez… Tienen mucho que agradecer a aquellos.

“Ve el fútbol como me gusta” dijo un día Romario de Guardiola, quien le asistió en más de una ocasión en aquella inolvidable temporada 1993-94. “Jugar con él es perfecto porque sabe donde y cuando darme el pase” proclamó en su momento Ronaldo refiriéndose a De la Peña, con quien formó una pareja de fantasía en la 1996-97. “Xavi es el mejor futbolista de la historia de España” concretó a modo de despedida Messi al hablar del de Terrassa.

Porque detrás de todos los grandes líderes significados por la grada y los medios asomaron esos jugadores que dieron razón de ser al Barcelona. Sergi Roberto es el último en llamar a la puerta. “Sin ser indispensable es absolutamente necesario” se dice de él ya en el vestuario, mientras el secretario técnico Roberto Fernández suspira y Bartomeu respira ante la posibilidad de convencer a Luis Enrique de que no será necesario, al fin, acudir al mercado de invierno.

Y aunque en el fútbol, y en el Barça especialmente, todo es tan volátil como indique el último resultado, el Camp Nou mantiene el pulso que el día de su despedida le reclamó Guardiola al club: “mantenerse fieles al estilo, por mucho que el resultado lo ponga en cuestión”.