Cartas desde Barcelona: Antes de entrar... Dejen salir

Fichado De Jong y deseados Griezmann y De Ligt, el nuevo proyecto del Barça, con o sin Valverde al frente, le significará al club azulgrana una inversión cercana a los 300 millones de euros y un gasto anual en sueldos superior a los 60 en caso de solventar la incorporación de ambos futbolistas. Cantidades asumidas en el Camp Nou y que motivan la necesidad tanto de aligerar el peso salarial de la plantilla como la urgencia por ingresar el máximo posible por traspasos.

En ese aspecto hace meses que el entorno azulgrana especula con no pocos nombres que desde el propio club nadie se ha ocupado en desmentir, señal inequívoca de que por más que el entrenador le considere intocable, un traspaso de Rakitic sería una gran noticia… Como lo sería recuperar lo más posible de lo pagado por Coutinho, obtener un buen beneficio con Cillessen y no perderlo con Malcom. Incluso Umtiti entraría en este escenario.

Eso al margen de hacer caja con Rafinha y Denis Suárez. Y colocar a André Gomes al mejor postor que, confía el club, debe existir en Inglaterra…

El Barça tiene tan clara la necesidad de vender por 250 millones de euros como la de ahorrar al menos 60 en salarios para no aumentar el total de una plantilla que supera los 560 y pone en jaque su equilibrio presupuestario, teniendo en cuenta que el total de gasto salarial de los deportistas profesionales del club roza los 700 millones de euros, lo que supone un 70 por ciento del presupuesto. Un verdadero quebradero de cabeza…

En el verano de 2018 el Barcelona traspasó jugadores por un valor de 134 millones de euros, no alcanzando el record de un año antes (232 gracias a Neymar) pero sí superando lo gastado en fichajes (129) por primera vez en mucho tiempo. Y si entoces sacó ese rédito con Yerry Mina, Digne, Paulinho, Deulofeu, Vidal o Marlon, en el verano de 2019 el objetivo es superar, y por mucho, esa cantidad.

El lógico silencio institucional para no devaluar a jugadores proyectados al mercado no oculta que ingresar 100 millones por Coutinho, 70 por Umtiti, 40 por Rakitic y 30 por Cillessen, André Gomes y Malcom sería una magnífica noticia. Porque a esos 300 millones de ingresos se añadiría un ahorro en sueldos superior a los 70 millones… Y ahí falta consignar a Rafinha, a Denis o a Cucurella, a quien el club tiene previsto recomprar al Eibar por 4 millones para automáticamente traspasar por no menos de 10.

Pero mientras los tres fichajes, uno cerrado y dos pendientes, están claros para reforzar el proyecto deportivo del Barça, para que el proyecto económico no entre en problemas el club necesita aligerar el vestuario, ingresar un buen pellizco y rebajar la presión de la masa salarial

Como se dice, ‘Antes de entrar… Dejen salir.