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Que se fijen en Llorente

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¿Cómo le vendió Simeone la idea a Marcos Llorente de ser algo que nunca fue? (1:11)

Para el centrocampista del Atlético de Madrid las enseñanzas de su entrenador le han permitido ayudar al equipo desde varias posiciones. (1:11)

“Es un partido de los que sueñas jugar cuando eres pequeño” dice Marcos Llorente. Se van a tener que fijar en él, llega ilusionado

De cuna deportiva, no Deportivista, aunque un tío abuelo suyo jugara en el Deportivo de La Coruña. Ese mismo Julio Gento también jugó el Racing de Santander, club del que salió su hermano Antonio que pasó apenas por el Real Madrid en 1962. Ese Gento era el tercero, por eso Gento III. El primero de todos es el más conocido, Francisco. Los amigos y el fútbol lo conocen como Paco Gento, los rivales apenas y le vieron el número a su espalda.

Lo correcto es decir que es de cuna blanca. El padre de su madre, Ramón Moreno Grosso, no era un abuelo cualquiera. Jugó en el Real Madrid 'Ye-Ye', los que ganaron la sexta Copa de Europa. Ahí estaba Paco, el único en ganar las seis primeras copas blancas. María Ángela Moreno contrajo nupcias con el otro lado blanco, el de su padre. Los Llorente tienen dos grandes basquetbolistas, José Luis y Toñin, ambos jugadores del Real Madrid. “Joe” enfrentó a Michael Jordan & Co. en la final de los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984.

Son a los Llorente del fútbol a los que se suma el chico de la cuna. Paco, quien conquistó a María Ángela, es su padre. Jugó para el Atlético y de los colchoneros cruzó Madrid para jugar con el Real y ganar tres Ligas a finales de los 80. Julio es tío, el menor de los hermanos de su padre, también merengue. Es Julio quien lo lleva a Valdebebas para incorporarse en 2008 a las inferiores del Real Madrid. Michel es quien le abre la puerta de la nueva ciudad deportiva.

Marcos fue de crecimiento tardío. Sus minutos en el campo iban a menos siempre que su estatura le dejaba rezagado en la competencia de un fútbol más físico. Incluso el club y sus padres llegaron a pensar que lo mejor era cambiar de aires y contar con más juego en otra casa. Era de los mejores, pero también de los más bajos y su posición necesitaba crecimiento. Apostaron por continuar en el Real Madrid y el cuerpo de Marcos les respondió a los 16 años. Cuatro años más tarde, debutó de blanco con Rafa Benítez en el banco. Su carrera no rimaría con el Zidane en el Real Madrid.

Una temporada más tarde sería cedido al Alavés, con quienes llegó a la final de la Copa del Rey y rindió como para volver en una campaña que arrancaría con Lopetegui y con la ilusión de ser tomado en cuenta. Realidad solo hasta la llegada de Santiago Solari que apostó seriamente en él. Llorente charló con ESPN esta semana en la previa al duelo contra el Barcelona por la 10ª fecha de La Liga Santander: “Solari me dio minutos cuando necesitaba continuidad para mostrar mi juego. Siempre lo digo, estaré muy agradecido por la confianza que ha depositado en mi”.

Esos minutos lo expusieron y ante el regreso de Zidane al Real Madrid quedó confirmado que era necesario un cambio de aires. El Atlético de Madrid tocó a su puerta, Simeone preguntaba por él antes de la apertura de mercado de verano del 2019 y lo buscó cuando ya le era posible conseguirlo. “Del Cholo he aprendido todo. Me ha ayudado a sentirme mas cómodo. Es un entrenador diferente y agresivo que nos hace estar muy metidos. Tiene un gen competitivo que no tienen muchos, y lo transmite” suma Llorente.

Fue el cambio al Atlético y un cambio de Simeone lo que le ha hecho vivir el mejor partido de su vida y le dio nombre al perro de su madre. Anfield se llama el perro que le regaló a su madre después de su noche en Liverpool en marzo pasado. Esa noche jugó “en la banda, como delantero o como quieras llamarlo”, en su nuevo puesto. El puesto para el que el Cholo Simeone lo preparó “mucho antes de que me pusiese ahí. Me dijo que existía la posibilidad de jugar en posiciones mas adelantadas, que me preparara por si llegaba el momento. Unas semanas después me dio esa oportunidad”.

Con ese cambio llegó también el cambio en su carrera y el llamado a la Selección para jugar un puesto sin referencias. Llorente no se fija en otros. “Referentes no tenía antes, ni ahora. Me centro en ayudar al equipo, no me fijo en otros jugadores de otros equipos”. Este sábado, con un Atlético sin Luis Suárez, el otro equipo es el Barcelona. “Es un partido de los que sueñas jugar cuando eres pequeño” dice Marcos Llorente. Se van a tener que fijar en él, llega ilusionado.