La nueva vida de Suárez en Madrid: sin playa, lejos de Messi y con Kroos de vecino

En setiembre, Luis Suárez llegó a Madrid para defender al Atlético después de seis años en Barcelona. En entrevista con “El Transistor” de la radio Onda Cero de España, el uruguayo habló sobre cómo se ha adaptado a su nueva vida en la capital de ese país.

“Se extraña la familia, los amigos -que los niños dejaron muchísimas amistades después de tantos años en Barcelona- y uno disfrutaba de los momentos de los paseos por la playa, pero Madrid también tiene sus encantos que hasta lo que se puede hacer por el COVID-19, tratamos de disfrutarlo al máximo”, comentó.

La falta de playa en Madrid no ha sido de los mayores problemas, aunque Suárez reconoció que había encontrado momentos en la semana para poder recorrer las arenas de Barcelona con tranquilidad, a pesar de ser una megaestrella de la ciudad y reconocible por personas del mundo entero. El delantero expresó que algo que le ha faltado en estos primeros meses en Madrid es que su experiencia no ha podido ser completa por el COVID-19 y las restricciones que exige. “No poder sociabilizar con los papás del colegio de mis hijos, no poder socializar un poco más con los compañeros de equipo... Hoy en día tenés que tener mucha precaución, vas a buscar a los niños al colegio y te tenés que ir rápido, no conocés a nadie, estamos todos con mascarilla. En el club pasa lo mismo; sí estás con los compañeros en el entrenamiento y los partidos, pero tenés que tener cierta precaución de no verte luego y con las familias para que se conozcan los niños, etc. Si bien no está prohibido, uno siente cierta responsabilidad y eso te hace estar instalado en Madrid, pero no socialmente abierto porque no se puede”, contó el 9.

A pesar de estos inconvenientes, Suárez dijo que sus hijos se adaptaron bien al cambio de ciudad, y que disfruta mucho ver a Benjamín, el mayor de los varones, jugando en las categorías infantiles del Colchonero. Consultado sobre si el fuego que suele mostrar en la cancha lo lleva también a la línea de cal cuando observa los partidos de su hijo, Suárez fue contundente: “Para nada, al contrario, soy de esos padres que no le dice absolutamente nada”. “Yo le dije que cualquier cosa que me quiera venir a preguntar, estoy dispuesto a contestarle e intentar ayudarlo y que no cometa errores que el padre pudo haber cometido. Pero decirle que tiene que hacer esto o aquello, imposible. Sí lo pico un poco a veces cuando erró algún gol en tono de broma, porque me gusta porque se pica más que yo”, relató. Benjamín Suárez también es delantero como su papá.

En el barrio donde se asentó el “Pistolero” en las afueras de Madrid, viven varios de sus compañeros de equipo, como Saúl Ñíguez, Koke Resurrección, Joao Félix o Jan Oblak, pero también algunos de la vereda de enfrente. Casi al lado tiene a Toni Kroos y a la vuelta está Eden Hazard, ambos del Real Madrid. Suárez dijo que es difícil coincidir con ellos y verse, y que cuando se cruzan, se saludan con cordialidad, y se preguntan mutuamente cómo están, pero no mucho más.

El uruguayo también habló sobre la vida en Madrid, y dijo que por lo que ha podido disfrutar “son muy respetuosos”, y que le preguntan más sobre fútbol que en Barcelona. En aquella ciudad uno de sus vecinos y con quien compartía muchísimo tiempo era Lionel Messi, su gran compinche durante su etapa en el equipo Culé. “Extraño el día a día, teníamos una relación que estábamos muy juntos, muy pegados, en los viajes, concentraciones... Se extrañan esas charlas con Leo, las bromas, miles de cosas, pero lo lindo que tiene la relación es que seguimos hablando, teniendo ese vínculo y ya nos juntaremos para hablar de lo que pasa en nuestras vidas”, señaló.