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Dime de qué presumes, y te diré de qué careces

ESPN

Hace mucho que el Barcelona no compite y mucho menos gana los partidos importantes.

El miércoles en Arabia el Barcelona perdió su quinto Clásico al hilo ante el Real Madrid. Fue el sexto partido consecutivo ante el gran rival sin victoria para los culés. Los blancos ganaron 3-2 y eliminaron al Barça de la Supercopa.

Sin embargo, la imagen posterior a la derrota, del lado del equipo catalán, fue la de su presidente presumiendo de orgullo. “Todos los culés estamos orgullosos de ser del Barcelona, más que nunca. Han mostrado actitud, han dado la cara en todo momento, han estado valientes. Gracias a ustedes. Este es el camino, sólo falta que empecemos a ganar y estoy seguro de que lo haremos.”

El discurso de Xavi, técnico del equipo, no fue muy distinto. Habló de la capacidad de competir y de la virtud de haberse “sacudido los complejos”.

Quien hubiera escuchado a cualquiera de los dos sin saber los cargos que ocupan, bien hubiera podido pensar que se trataba del presidente y técnico de algún equipo de segunda o tercera que acababa de perder ante el gigante español en alguna instancia de la Copa. El problema es que quienes hablaron así fueron las cabezas del club, a la par del Madrid, más importante de España y uno de los referentes del futbol en el mundo.

Cabe decir que el resultado significó la victoria 100 de los merengues ante los blaugranas y que la diferencia entre ambos, por la liga, sigue siendo de 17 puntos.

El Barça de Xavi Hernández, en dos meses al frente del equipo y 12 partidos dirigidos (hasta ganó sólo 5) ha ensalzado más las actitudes y las sensaciones que los resultados. Incluso fue capaz el nuevo técnico de pedirle a los aficionados sentirse orgullosos del esfuerzo el día que perdieron en casa ante el Betis. Un rival directo como lo calificó ese día Jordi Alba.

Hace dos años, el 9 de enero de 2020, cuando el Barça perdió la semifinal de la Supercopa 2-3 ante el Atlético y decidió cesar a Ernesto Valverde, comenzó una racha muy negativa ante los que deberían de ser sus verdaderos rivales directos y que nada tienen que ver, con todo respeto, con el Betis.

Desde aquel día los culés han jugado 21 partidos entre Liga, Copa y Champions ante equipos como el Real Madrid, el Atlético, el Sevilla, la Juventus, el PSG o el Bayern Múnich. El saldo es lamentable. Apenas tres victorias.

Hace mucho que el Barcelona no compite y mucho menos gana los partidos importantes. Esos, que como dijo Xavi en la previa del más reciente ante el Madrid, sirven de puntos de inflexión.

El FC Barcelona atraviesa por una de las peores crisis de su historia. Lo es hace tiempo ya a nivel económico y empieza a serlo cada vez más a nivel deportivo. Presumir de derrotas honrosas no parece ser el mejor camino para salir de eso.