La crisis de Manchester United aún no llegó a su máxima profundidad: perdió 2-1 ante Brighton en Old Trafford por la tercera ronda de la FA Cup, instancia en la que no quedaba eliminado desde 2014, no encuentra el rumbo con sus jugadores más experimentados y tampoco en sus promesas, como el caso de Shea Lacey.
El joven delantero de 18 años, nacido el 14 de abril de 2007 en Liverpool, ciudad del clásico rival de los Diablos Rojos, ingresó a los 62 minutos del encuentro, con la camiseta número 61, por Mason Mount, cuando el conjunto dirigido interinamente por Darren Fletcher perdía 1-0.
Un par de minutos más tarde, Danny Welbeck, ex-Manchester United, anotó el segundo gol de Brighton.
Después de que Benjamin Sesko descontara a los 85 minutos, Lacey cometió un par de errores cargados de absoluta ingenuidad e inexperiencia.
A los 87, el árbitro Simon Hooper amonestó a Lacey, quien apenas disputaba su tercer partido con el equipo principal de Manchester United., por una falta innecesaria.
Y dos minutos más tarde, Lacey vio su segunda tarjeta amarilla, y en consecuencia se fue expulsado, por un empujón a Ferdi Kadioglu y la consecuente protesta desmedida.
Manchester United, que no logró la remontada heroica ante Brighton, vio además cómo uno de sus jugadores del futuro se dejó llevar por la desesperación y protagonizó esta curiosa historia en el oscuro presente del equipo, todo ante la mirada de Alex Ferguson, protagonista del glorioso y cada vez más lejano pasado del club..
Las Gaviotas volaron alto en Old Trafford y se impusieron 2-1 por los goles de Gruda y Welbeck para meterse en los 16avos de final. Sesko descontó y Lacey vio la roja en el local.
