Dani Alves deja atrás los abucheos y firma buena actuación ante Tigres

Los aficionados de Pumas volvieron a aplaudir a Dani Alves, quien mostró un mejor juego ante Tigres.

Dani Alves tuvo un mejor recibimiento en el Estadio Olímpico Universitario, y aunque no fue abucheado, tampoco fue ovacionado como a su llegada a México.

Parece que el amor por el brasileño se diluyó y la afición de Pumas ya no vive encantada por el jugador de 39 años, quien una vez más tuvo visita de honor, pues el cuero técnico de la Selección de Brasil lo siguió de cerca.

Colocado como lateral por derecha en una línea de cinco, Dani Alves lució mejor, pudo ayudar de mejor forma al ataque y a la defensa no batalló tanto como en otros partidos.

Dani ahora no dio manotazos ni gritó a sus compañeros, pues pese a las bajas, el planteamiento de Andrés Lillini resultó mejor en la cancha de Ciudad Universitaria. El sudamericano colaboró con varios centros e incluso se animó a disparar a portería. Sus intenciones fueron buenas, pero no se ejecutaron de la mejor manera.

De las más claras que tuvo ante Tigres fue un centro que le puso a Gustavo del Prete, pero el argentino, aunque estaba solo, no llegó al centro milimétrico que puso el brasileño.

En el segundo tiempo, festejó con todos sus compañeros el gol de Juan Dinenno y se sumó a la “bolita” que se hizo en uno de los tiros de esquina. Dani Alves se quitó un peso en el festejo y entonces le volvió la sonrisa; una que no mostraba desde su asistencia en su primer juego con Pumas en la Liga MX.

Con la lesión de Ricardo Galindo, Dani Alves pasó una vez más al medio campo y jugó como contención fijo. El brasileño nunca dejó de dar indicaciones y cuestionaba las marcaciones de silbante, a quien sintió muy rigorista.

Dani Alves ya no pasó de noche y dejó atrás los abucheos, pues al público de Ciudad Universitaria volvió a aplaudir a la estrella sudamericana de Pumas.