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Selección Mexicana: un circo de tres pistas y muchos payasos 

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Así terminó el sueño mundialista de Marcel Ruíz (1:58)

La congruencia de Javier Aguirre y el pacto con los clubes impidieron que el esfuerzo del mediocampista de Toluca tuviera una última oportunidad. (1:58)

Javier Aguirre y compañía sufrieron al máximo para conformar una lista de 12 jugadores de la Liga MX que asistirán al Mundial, y de última hora el técnico se sacó algunas sorpresas de la manga.


El futbol mexicano es un manojo de ocurrencias, nula planeación y falsos discursos. Javier Aguirre y los directivos que manejan a la Selección Nacional son los protagonistas de un nuevo ridículo monumental luego de que no fueron capaces de anunciar en tiempo y forma una lista a la que ellos le pusieron fecha, y en la que supuestamente llevan meses trabajando.

Resulta que de último momento surgieron dudas, cambiaron las condiciones para los convocados y el técnico preparaba sorpresas en cuanto ausencias inesperadas y llamados que nadie vio venir.

Pista #1

De entrada es un absurdo que los seleccionados de la Liga MX no disputen la Liguilla con sus clubes cuando se trata del momento cúspide del torneo y en el que no puede existir mayor competitividad y exigencia.

Es un invento inverosímil que justificaron bajo el argumento de trabajar más días con el grupo —incompleto— y que los futbolistas se puedan enfocar al 100 por ciento en los últimos juegos de preparación antes de la Copa del Mundo.

Sólo pasa en México. Ya parece que en alguna liga europea los seleccionados van a dejar de competir por los grandes trofeos al final de la temporada para entrenar con su representativo nacional y disputar unos partidos amistosos de poca relevancia.

Pista #2

¿A quién se le ocurrió la brillante idea de “garantizar” un lugar en el Mundial a los jugadores de la Liga MX que se perderán la Liguilla? ¿Por qué? ¿No que el apoyo de los clubes es ciego e incondicional hacia la Selección?

Todo mal. Ciertamente el entrenador debe tener la misión de afectar lo menos posible a los equipos y convocar a los elementos que considere prácticamente seguros para su lista final, ¿pero garantizar un lugar? Es un despropósito.

Pista #3

Resulta que el día cuando se haría el anuncio –ayer lunes– con bombo y platillo de casi el 50 por ciento de los jugadores que asistirán al Mundial 2026 por México, se les hizo bolas el engrudo y descubrieron que las reglas no estaban claras para nadie.

Javier Aguirre asumió una cosa, Duilio Davino prometió otra y los equipos que pelearán por el título exigieron que les cumplan lo que les garantizaron: si me quitas a un futbolista para la Liguilla, es porque tiene su lugar seguro en el barco mundialista.

Y al experimentadísimo ‘Vasco’ ya no le salieron las cuentas, al grado de que ‘cepilló’ a Charly Rodríguez y a Marcel Ruiz, ambos medulares en su proceso, el segundo con la atenuante de que sufrió una grave lesión y decidió no operarse para pelar por el sueño mundialista.

Todo parece una broma mal contada o una película de enredos que refleja a la perfección una planificación de papel en la que una vez más los intereses que reinan no son los de la Selección Mexicana.

Los payasos

La mañana de este martes finalmente anunciaron la lista y en unos días cuando den la cara ante la prensa —Aguirre o algún directivo— lanzarán una ola de pretextos, justificaciones y mentiras para convencer que para nada hacen las cosas sobre las rodillas, sencillamente se tomaron un poco más de tiempo —el ‘Vasco ha dirigido 25 partidos en esta tercera etapa— para elegir a los mejores y buscar una participación histórica de México en los Mundiales.

Y como era de esperarse con el entrenador en turno que suma dos sonoros fracasos en Mundiales y ya cocina el tercero, se sacó de la manga las cartas del ‘Memote’ Martínez y de Luis Romo de última hora.

Bendito futbol mexicano que camina a tropezones y con la improvisación como bandera.