MÉXICO.- La mujer de hoy es como Laura Kalb de Irarragorri: activa y emprendedora dentro y fuera de su hogar, muy cerca de las responsabilidades y alejada de las cosas banales. ¿El último apellido le suena? Es la esposa de Alejandro Irarragorri, presidente del Santos, quien ha encontrado en ella a su media naranja.
Desempeña varios roles: el de esposa, mamá y empresaria al lado de su marido. Desde hace 11 años cuando Alejandro se introdujo al mundo del futbol no dudó en acompañarlo y apoyarlo desde cualquier trinchera. Con la convicción de hacer lo que le gusta se dio tiempo para cuidar a sus tres hijos, atender su casa, hacer la comida y encima colaborar en el aspecto social del club lagunero. Es presidenta de Guerreros de Corazón (programa de responsabilidad social del Santos) y portavoz del equipo femenil, y no recibe un sueldo.
“Estamos muy contentos de que se haya formado la liga femenil, que la habíamos buscado durante mucho tiempo. Estuve con las jugadoras el Día Internacional de la Mujer, dándoles una plática motivacional. Estoy con ella para apoyarlas y verlas crecer”, revela a ESPN Digital en una fecha muy especial para muchas mujeres del mundo, pero no tanto para ella: el 10 de mayo, Día de la Madre.
Se ríe cuando recuerda que en casa de sus padres esta fecha no se celebra y es como cualquiera otra. Cuenta que cuando era soltera su mamá les decía a sus hijos que no gastaran en comprarle una licuadora u otro artefacto. En cambio, la familia de su marido no deja pasar esta festividad “y yo termino haciendo la comida, porque mi suegra suele pasar ese día en nuestra casa”, comenta Laura.
Comprometida con lo que hace, señala que el aspecto laboral y familiar lo combina sin problema. “Para mí el ayudar a los demás está en mi DNA. Siempre lo he hecho porque me sale del corazón; poderlo hacer a través del club es un sueño porque Alejandro siempre ha dicho que a través del futbol podemos cambiar a la sociedad. Con Guerreros de Corazón podemos ayudar a quienes más lo necesitan”.
Licenciada en Comunicación Humana comenta que la mujer que trabaja y tienen hijos “son líderes natas”. Dice que manejar una casa es como manejar una pequeña empresa y le parece maravilloso poder tener una doble función. “Siempre he inculcado a mis hijos a que tengan responsabilidad social con los demás y no solo de palabra; lo ven con el ejemplo”.
Laura sabe que cuando sus hijos eran más chicos (hoy tienen 18 años, las gemelas Fernanda y Andrea, y 16 Alejandro) podía cargar con ellos para todos lados y ahora no; ya estudian la preparatoria y las mayores pronto irán a la universidad.
Aprovecha cualquier momento para estar con los suyos y respaldar de la manera que sea. “Ahora que Alejandro estuvo enfermo (tuvo hepatitis A) hicimos más o menos igual el reposo en casa. Nos organizamos, vamos de aquí para allá. ¡Sí se puede!”, advierte con seguridad.
Cree en la apertura de todas las áreas para la mujer como el futbol. “El hecho de que Fatma Samoura sea la secretaria de la FIFA nos da un punch de que la mujer ya está entrando a altos puestos en el futbol”.
LA MUJER, MUY IMPORTANTE EN SANTOS
No duda en decir que se dice realizada como ama de casa, esposa y madre. “Ahora que estuvimos más juntos Alejandro y yo se dio cuenta cómo funciona realmente una casa; no es fácil, pero me gusta. La vida es de retos personales y profesionales”.
Con firmeza señala: “Siempre voy de la mano de Alejandro. Me gusta estar detrás de bambalinas”, pero vaya que trabaja. El requisito para que se integre el equipo femenil es que las jugadoras estudien. “Estamos
