CULIACÁN -- Seguridad privada las 24 horas, una camioneta blindada a su disposición, room service a diario y escaso contacto con los aficionados y la prensa.
Así ha transcurrido la primera semana de Diego Maradona en Culiacán, su nueva casa en la que será su sexta etapa como entrenador.
Por ahora, Maradona pasa más de 20 horas diarias en su suite en el piso 7 del Hotel Lucerna, a la espera de que esta misma semana pueda mudarse a una residencia cercana al estadio.
“Es falso que en La Primavera no lo hayan querido como vecino”, asegura una fuente del club. “De hecho, se envió un comunicado para aclarar que no hay ningún problema con él, aunque finalmente le conseguimos una casa muy cerca del estadio para que esté cómodo”.
Según esta fuente, la residencia de Diego costará 25 mil pesos mensuales (unos 1,300 USD) de renta al club, y no es una mansión ni está llena de lujos como se ha especulado. “Ni siquiera tiene alberca”, aseguran a ESPN.
En sus primeros 9 días en Culiacán, Diego prácticamente no salió de su habitación. Lo hizo religiosamente unos minutos después de las 5 de la tarde para dirigirse al Estadio Banorte a entrenar con el equipo, y volvía después de las 7pm para tomar de inmediato al elevador y subir a su suite.
Siempre estuvo acompañado de 5 o 6 personas entre el personal de seguridad privada que el club le asignó, su abogado Matías Morla, su primer auxiliar Luis Islas y nada más. Ya incluso Diego encaró a algunos reporteros y camarógrafos, molesto por lo que considera una invasión a su privacidad.
“No me parece correcto que después de comer a uno lo graben, uno puede estar comiendo, tomarse algo, y no deben grabar eso”, reprendió Maradona a un grupo de integrantes de prensa que han estado en busca de una declaración del “Pelusa” durante una semana.
El club también ha dispuesto que un chef del hotel esté pendiente de las necesidades de Maradona. Por la mañana pide pan tostado con queso Filadelfia, fruta y jugo. Ya para La comida y la cena, el servicio del hotel sube carne magra (especialmente cortes de bife, vacío y rib-eye con poca grasa), empanadas argentinas y choripán, así como filete de pescado a la mantequilla.
“Me ha sorprendido mucho su sencillez, ha sido muy amable con todos nosotros a diario”, asegura el masajista del club, Carmelo Franco. “Desde Cuauhtémoc Blanco en 2012 no se vivía un ambiente así en la ciudad por el futbol. Lo sabemos: el señor Maradona es el dios del futbol, no hay que darle vuelta a la hoja, hay que ser muy claros y es el quien ha movido al mundo”.
Esas experiencias serán el pan de cada día entre quienes tienen la fortuna de convivir con Maradona.
“Es muy padre, se siente bonito, es una experiencia. Yo le platico a mis hijas, tengo dos niñas, me dicen ‘Papi, ¿qué se siente estar con Maradona?’ Y es un sueño, yo creo que la misma gente de Sinaloa cuando ya no esté lo van a valorar, como sucedió con Pep Guardiola, que cuando ya no estuvo aquí la gente lo extrañó. Entonces a Maradona hay que aprovecharlo y valorarlo, estar orgullosos de que está con nosotros”, afirma el utilero Álvaro Galván, quien al igual que Carmelo ha sido parte de Dorados desde su fundación como club en 2003. Tras convivir con figuras como Guardiola, Cuauhtémoc, Jared Borgetti, Sebastián Abreu, Diego Latorre y ahora Maradona, Carmelo y Álvaro saben mejor que nadie que los Dorados han sido tocados por la mano de Dios.
