Miguel González ‘Míchel’ presume paso perfecto con Pumas luego de dos compromisos del Apertura 2019, en los cuales no ha recibido gol. Jugadores universitarios consultados por ESPN Digital definen el estilo de juego del español como ofensivo además de muy simple y claro, basado en la presión, la posesión del esférico y la velocidad que aplican al momento de atacar.
Presión
La intensidad que deben de tener los jugadores en el terreno de juego debe de ser máxima, pues el estilo de juego del español les exige presionar al rival en todos los sectores del terreno de juego para incomodar a los oponentes, recuperar el balón lo más rápido posible y cerca de la portería ajena, incluso no es raro ver a un mediocampista busque robar el esférico a un defensa central.
Ganar la media cancha
‘Míchel’ juega con tres centrocampistas nominales: Andrés Iniestra, Juan Pablo Vigón y David Cabrera, quienes en todo momento se encuentran juntos con el afán de ganar la media cancha, labor fundamental en el esquema de González, quien además dispone de sus dos extremos para ganar el sector del terreno de juego, pues cuando no tiene el esférico, se retrasan y prácticamente son dos medios más.
Juego rápido
La agresividad y la velocidad con la que ataca Pumas es una de las principales innovaciones del español que más ha sorprendido a los jugadores, pues aseguran que anteriormente no lo practicaban así. El entrenador les pide a sus dirigidos “tocar y moverse”, situación que genera que haya opción de paredes entre ellos y así poder ofender con más rapidez.
Atacar por las bandas
Abrir la cancha al momento de ofender es otra de las instrucciones que les da el español a sus jugadores, incluso en los entrenamientos es insistente en dicho aspecto, además de que hay trabajos específicos en los que les pide en repetidas ocasiones buscar las bandas para salir con el balón controlado y atacar por la misma zona.
Unión en la defensa
Pumas aún no recibe anotaciones bajo la dirección técnica de Miguel González, en gran parte es gracias a que el aparato defensivo debe de cumplir la encomienda de no dejar espacios, de mantener siempre la línea, por lo que el estratega les pide ser compactos. Dicha fórmula le ha funcionado, pues solo le han disparado en dos ocasiones a la portería de Alfredo Saldívar.
Posesión del esférico
Para el estilo de juego de ‘Míchel’ es fundamental tener el control del balón, por eso hace énfasis en la recuperación del mismo. Ya con la redonda en su poder parte el esquema ofensivo de los universitarios, quienes buscan mantener el esférico en sus botines el mayor tiempo posible. Si bien el Atlético de San Luis los superó en dicho rubro con el 54 por ciento, pero ante Necaxa se repusieron con el 59 %.
Buen grupo
Fuera de la cancha algo que resaltan los jugadores es la unión que hay en el grupo que ha conformado el español, donde cada uno cumple una labor, por lo que los hace sentir importantes ya sea en la cancha, banca o desde la tribuna. Claro ejemplo de lo anterior se vio en el duelo ante Necaxa, cuando Brian Figueroa fue el primero en ir a celebrar con Pablo Barrera, su competencia directa por la banda derecha.
Apertura a los medios de comunicación
Con la llegada de ‘Míchel’ al banquillo de los universitarios cambió el trato hacia la prensa. Anteriormente los universitarios eran herméticos al respecto, pero con el español los medios de comunicación pueden ser testigos de hasta una hora de entrenamientos, costumbre que el estratega trae del balompié europeo.
No pierde de vista la cantera
Una de las intenciones de González es seguir el proceso de las fuerzas básicas, como se ha hecho en años anteriores y para ello se mantiene al pendiente de los partidos de las categorías inferiores, incluso el primer equipo ha disputado partidos amistosos ante la sub-20 con el afán de ver de cerca a los juveniles.
Es un “maestro” en los entrenamientos
Miguel González aconseja a sus jugadores durante los entrenamientos. El español no detiene la práctica para dar indicaciones, pero sí les sugiere qué hacer cuando tienen el balón en los pies e incluso les da los motivos por los cuales deben de trasladar el balón para alguna dirección que les recomienda.
