No se puede hacer un clásico desde el cielo

Estas líneas son un homenaje en el día que recordamos a quienes partieron a otro mundo. Un abrazo con mucho respeto para sus familiares y amigos. Pausa comercial...

Era 25 de diciembre del 2016 y desde su palco en el Estadio Universitario una voz, La Voz, dijo un minuto antes de que América fuera campeón: “ahí está el gol del empate y puede ser el gol del campeonato para Tigres”. Eso ha sido lo más cerca que el América-Tigres ha estado y estará por décadas de ser un clásico.

Se trataba de Roberto Hernández Jr, un gigante de la crónica deportiva en Monterrey, quien era la única persona sobre la tierra capaz de llevar esta rivalidad al siguiente nivel, pero que perdió la vida hace poco más de tres años y nos dejó sin la única pieza que faltaba para construir la historia, el narrador.

Al margen de lo que opinemos usted y yo, se puede argumentar que éste es el duelo más trascendente en la actualidad del futbol mexicano, partiendo del hecho de que en 10 de las últimas 14 temporadas alguno de los dos ha llegado hasta lo más lejos, esto es desde el Clasura 2013, con dos finales directas y cinco choques en liguilla. Más que cualquier otra combinación.

Además, la rivalidad fuera de la cancha involucra un sentimiento tan profundo como el del clásico más famoso del mundo, el Real Madrid-Barcelona, con un equipo que representa la reivindicación de una metrópoli industrial frente a una capital política que por siglos se ha sabido más poderosa y tradicionalmente la ha superado hasta en el futbol.

No se exagera, el duelo tiene su sabor y estoy seguro que es más fácil de distinguir para las nuevas generaciones, lo que nos lleva de vuelta con Don Robert, porque irónicamente, la cara misma de la vieja escuela era la herramienta perfecta para que las masas compraran el cuento a nivel nacional.

Cuando el señor hablaba, su voz se escuchaba por todas partes en internet, aunque usted no lo sepa. Un baile bastó y Gignac fue conocido como el 'Bómboro' antes de que metiera su primer gol en la Liga MX; una editorial años antes y todos nos sorprendimos con el regreso de Carlos Salcido desde Europa.

Así como a José Ramón se le atribuye la cimentación mediática del Clásico Capitalino entre América y Pumas y como las crónicas del Campeonísimo fueron ensalzadas a su vez por sus maestros, Hernández Jr le hubiera dado credibilidad a esta rivalidad si el tiempo se lo hubiera permitido, porque ya tenía a la mitad de los involucrados en su bolsa y porque América y Tigres se seguirán viendo en instancias definitivas.

Yo no digo que el partido de hoy sea un clásico, al contrario, no lo es y no lo será mientras no aparezca alguien con el talento de Don Robert para enganchar a la afición, lo que tiene que ocurrir desde Monterrey porque en la Ciudad de México simplemente no interesa. Eso sí, dejó escuela por todos lados y quizás sólo sea cuestión de esperar algunas décadas.

Honestamente no sé si alguna vez intentó vender esta historia, pero el tipo era un genio frente a la cámara (un día se comió un periódico en vivo), de esos que huelen el drama y es posible que condujera el tren sólo por hacer sentir menos al Monterrey, lo imagino llamándolo “equipo de clásicos regionales”, lo que hubiera acercado a Tigres a la narrativa nacional.

Estas líneas son un homenaje en el día que recordamos a quienes partieron a otro mundo. Un abrazo con mucho respeto para sus familiares y amigos. Pausa comercial...